Ciencia

El sensacionalismo no ayuda a avanzar, la ciencia sí

“La gente cree que la ciencia no es inmediata”.

Hace poco en una cena, un chico me dijo que le escamaba un poco el hecho de que las noticias estuvieran diciendo constantemente que se había descubierto “la cura contra algo”, “la clave para frenar el cáncer” o “el tratamiento definitivo para”. Según lo que puedo oír de personas poco familiarizadas con el mundo de la investigación farmacéutica o biomédica, reina la sensación de que toda la información que se lanza solo genera unas esperanzas que luego no se ven cumplidas. Con este artículo pretendo contextualizar el por qué de estas sensaciones intentando dar una explicación lógica a las mismas.

En primer lugar, quisiera destacar que el sensacionalismo, venga del medio que venga, no deja de ser una piedra en contra de la verdad. En política o en economía puede doler, pero en ciencia también. Estamos acostumbrados a que la prensa dedique poco tiempo a comunicar ciencia y que, cuando lo hace, suele usar titulares altamente atrayentes pero muy poco veraces.

Hace poco salió la noticia de que se habían curado un cierto número de personas del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), una enfermedad a día de hoy crónica en nuestro primer mundo pero que supone un autentico drama en zonas menos desarrolladas. En realidad, lo que ocurrió es que de las seis personas que se sometieron a un transplante de células madre, cinco lograron una cantidad de virus indetectable y otra consiguió no tener anticuerpos (sustancias que se secretan como respuesta a una infección) en un proceso llamado serorreversión y que es muy raro. Así pues, se abrió una puerta increíblemente esperanzadora para los pacientes con VIH, pero de ahí a que se curasen, hay una diferencia. Con este tipo de noticias tergiversadas o maquilladas, no sabemos si por desconocimiento o por buscar ‘clicks’, lo único que se consigue es que las personas pierdan la fe en que la ciencia funcione, porque son pocas las noticias que luego se corresponden en el tiempo con una realidad.

Aquí entra en juego el segundo factor, y es que la gente se cree que la ciencia no es inmediata pero que aún así se pueden obtener resultados a corto plazo. Así, cuando sale en las noticias que se ha descubierto una nueva diana contra el cáncer, la gente cree que en dos o tres años van a tener un fármaco nuevo. Pero el proceso científico hasta el desarrollo de un nuevo medicamento es mucho más complicado. Cuando se identifica esta ‘diana’ suele ser en cultivos de células o en animales de experimentación. Sería la primera fase de una etapa preclínica. Pueden pasar muchos años, o incluso no llegar a pasar, que se desarrolle una molécula (biológica o química) que se dirija a esa diana y logre hacer un efecto. Cuando se consiguen suficientes pruebas de que la molécula funciona en ratones, se pasa a un estudio clínico. Un estudio clínico dura mínimo 10 años, suponiendo que todo vaya bien.

Tiene cuatro fases, tres de las cuales se suceden antes de la comercialización y la última, después. Un fármaco nunca deja de estar en observación. Así pues, primero se prueba en individuos sanos y luego en pacientes, en grupos pequeños y luego grandes. Después debe conseguir pasar todos los criterios de una agencia para su comercialización (en España es la AEMPS) y luego entra en el proceso llamado farmacovigilancia en el que estamos involucrados todos los sanitarios. Dadas las muchas variables que se observan durante todas estas fases, solo 1 de cada 10000 moléculas llega al mercado, lo que supone que la mayoría de los hallazgos no llegan a prosperar, y luego, como en el terrible caso de la talidomida, se pueden aprobar y retirar al cabo del tiempo porque sus riesgos superan a sus beneficios.

La ciencia es una carrera de fondo. Solo con el trabajo constante y la buena comunicación se puede hacer partícipe a la sociedad de lo importantes que son los nuevos descubrimientos y de que poco a poco ofrecen resultados, pero ante todo hay que ser realistas y rigurosos con lo que transmitimos. Gracias a la labor de numerosos divulgadores y periodistas científicos esta información ‘sensacionalista’ cada vez es más criticada y menos empleada, haciendo de esta una sociedad, no solo más, sino mejor informada.

Ciencia

La situación actual en el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama

En España se diagnostican alrededor de 33.000 nuevos casos al año.

Es crucial poder detectar el cáncer de mama a tiempo| Foto de Chris Liverani

El día 19 de octubre, como cada año, celebramos el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama, un tipo de tumor que tendrán el 12,5% de las mujeres a lo largo de su vida. Este es un día para reivindicar muchas cosas. Las protagonistas son ellas, las pacientes, que luchan día a día por vencer cada batalla de la guerra contra esta enfermedad. Luego están sus escuderos y escuderas: los servicios de enfermería, oncología, farmacia hospitalaria, psicología, nutrición… Todas las personas que los componen trabajan por darles las armas y los cuidados que necesitan para luchar contra esta gran amenaza. Ideando todas las armas tenemos a todas y todos los investigadores que se dedican en cuerpo y alma a buscar las dianas y las balas necesarias para tratar esta enfermedad. Por último, y quizás lo más importante, está todo el amor que cada persona, ya sean familiares, amigos, conocidos, etc. dan a las pacientes. Ese amor es el arma más poderosa que puede existir sobre la faz de la Tierra, y es responsable directo de la actitud de la paciente respecto a su enfermedad.

Sin embargo, no todas ganan la guerra, porque no todos los cánceres son iguales. Hoy también es un día para recordarlas, para alzar la voz por todas las guerreras que vivieron un escenario aún más hostil.

Lo mejor para ganar la batalla, aunque creas que aún no te puede tocar, es la prevención. Para ello es muy importante la autoexploración y las revisiones con el ginecólogo. Las mamografías, aunque son muy desagradables, salvan muchas vidas. Para tener toda esta información en un sitio y de manera clara, en la página web de la Asociación Española Contra el Cáncer se expone todo lo que necesitas saber, desde aspectos técnicos y factores de riesgo hasta síntomas y cómo es el cáncer en diferentes etapas de la vida.

Gracias a toda la ayuda que se ha recibido con los años en investigación y a su aplicación en medicina, hoy podemos hablar de muchos avances que son los que engalanan este día.

  • Casos detectados: Han aumentado con los años, gracias al diagnóstico precoz, a la mejor definición de la enfermedad y a la conciencia social.
  • Tasa de pacientes libres de recaída: El cáncer es una enfermedad que algunos científicos definen como cronificable, es decir, que no se puede saber a ciencia cierta si se cura o no pero podemos lograr su remisión. Por ello, el término más extendido es el de “pacientes libres de recaída al finalizar el tratamiento”. Este es el estado en el que el tumor no se reproduce y no se detecta después de haber acabado con todo el proceso. Hoy en día, más de un 80% de pacientes siguen en este estado al pasar 5 años. Y esto es un gran logro.
  • Nuevas terapias: Con el desarrollo de la inmunoterapia, se están consiguiendo prometedores avances que van a dar lugar a nuevos fármacos más precisos y efectivos en un tiempo relativamente corto.
  • Mayor conocimiento de la enfermedad: Tenemos detectados gran cantidad de genes que pueden desencadenar el proceso tumoral y ello nos ayuda a identificar cómo de agresivo puede o no ser. Gracias al cribado que se hace en los hospitales, podemos dirigir las terapias de una forma más exacta y obtener mejores resultados.

Todo esto ha sido posible gracias a la amplia red de asociaciones que trabajan cada día para ayudar a pacientes, familiares, centros de investigación y hospitales. Sin ellos, no ganaríamos tantas batallas, ni se concienciaría a tanta gente. Así que, si alguna vez te has planteado contribuir a esta lucha, hoy es el día perfecto para empezar, ya sea haciendo un donativo a alguna de estas asociaciones o compartiendo su trabajo.

Al final, este ejército no lo formamos unos pocos, sino que se construye con el esfuerzo de todas y todos. #ContigoDamosLaCara

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6 mitos cosméticos que debes conocer para que no te engañen

Con estos datos podrás elegir mucho mejor tus próximas compras de cosmética.

El mundo de la cosmética está lleno de mitos | Foto de Noah Buscher

La industria cosmética facturó en Europa alrededor de 77.600 millones de euros durante el 2017. Hablamos de una industria, no muy alejada de la farmacéutica, que manufactura productos que en muchos casos no son de necesidad y que se basan en explotar los cánones de belleza actuales. Los productos cosméticos generados con el fin de tratar enfermedades como el acné, la psoriasis o la dermatitis atópica están lejos de dar el beneficio mayoritario a estas empresas y, por ello, se trabaja en líneas de productos más explotables. Pero en un mundo donde cada día hay más competencia, donde la innovación es mínima y donde cada día hay más trabas para probar innecesariamente ciertos productos en animales de experimentación, el buen marketing es el que marca la diferencia. En esta guerra de compañías por hacerse con el récord en ventas, surgen las cremas milagrosas, los componentes de nombres raros y, en algunos casos, los remedios infalibles que pueden causarnos un daño.

Si tienes un problema en la piel, lo primero siempre es consultar un dermatólogo. Lo normal es que este médico te ofrezca un estudio que dé como resultado la recomendación de un producto. Este posiblemente no sea de una marca conocida, lo tendrás que comprar en una farmacia y muy posiblemente sea caro. Estos no son los productos que voy a tratar en este artículo, porque las reglas de ese juego son diferentes.

A continuación, te expongo 6 (+1) mitos que nos venden con los productos cosméticos destinados al gran consumo.

Las cremas hidratantes no hidratan nada | Foto de Christin Hume

La crema hidratante: este mito es muy extendido y parte del propio nombre del producto. Las cremas hidratantes no existen. Son tan inexistentes como el jamón de York. El principio básico de cualquier crema que se haga llamar “hidratante” no es darte moléculas de agua para que tu piel se mantenga sana, sino un efecto radicalmente diferente. El calor, el aire, la contaminación, la radiación solar, etc. ejercen un efecto agresivo sobre nuestra piel deteriorando sus capas externas y afectando a las internas, aunque de una forma menos evidente a corto plazo. Lo inmediato es que, por transpiración, nuestra piel pierda agua. Las cremas hidratantes lo que hacen es construir una barrera que evita que las células se deshidraten.

Por tanto, sería más correcto decir crema anti-deshidratante. Esta barrera se construye, normalmente, con una serie de compuestos de partida llamados bases. Estas bases pueden tener más contenido en compuestos grasos o menos. Las mejores cremas hidratantes tienen más componente graso debido a su poder oclusivo, pero en pieles con problemas como el acné, es mejor buscar una que sea “oíl free no comedogénico”, dado que evita que se produzcan brotes de la enfermedad y sigue ejerciendo su función. También debemos tener claro dónde vamos a aplicar la crema dado que no es lo mismo una facial que una corporal. Un último apunte: los componentes como el colágeno o el ácido hialurónico lo que hacen es evitar la deshidratación. No son sustancias milagrosas.

Sin parabenos es mejor: Nos encantan las etiquetas ECO, BIO, SIN CONSERVANTES, SIN COLORANTES… En cosmética también existen y su presencia nos da una sensación de seguridad, aunque en muchos casos no sabemos ni a qué se refieren. Hace unos años existió la fiebre de la etiqueta SIN PARABENOS. Pero ¿qué son los parabenos? Se trata de un grupo de conservantes que en ningún caso pueden exceder del 0,4% de la fórmula (0,8% si va en forma de mezcla) y que evita el crecimiento de hongos y microorganismos en nuestras cremas. El problema está en si alguien es alérgico o genera una intolerancia por su uso, pero esto es un caso que puede ocurrir con cualquier otro ingrediente. Incluso con los más naturales. Además, para alcanzar la potencia de los parabenos, igual necesitamos introducir 2 o 3 conservantes más, por lo que puede que al final no nos salga a cuenta…

El jabón con microesferas para el acné: El tema de los productos anti-acné milagrosos es algo que me toca bastante la moral, pero hoy solo hablaré de los que tienen “microesferas”. En muchos casos, los productos que las contienen se venden como exfoliantes. Un exfoliante retira la capa más externa de células muertas y suciedad de la piel, evitando la proliferación de la bacteria que causa las famosas “espinillas” y la obstrucción de poros abiertos. No se deben usar diariamente, dado que así se evita la formación de los aceites necesarios para el mantenimiento sano de la piel y esto puede aumentar el riesgo de infecciones.

Pero el problema no reside ahí, sino en el material del que están hechas: plástico. Son esferas de plástico que no ofrecen ninguna ventaja más allá del roce mecánico con la piel. Hay muchos exfoliantes con microesferas que se degradan o que tienen un efecto activo, pero lo normal en los jabones exfoliantes baratos es que tengan plástico muy difícil de eliminar que luego contamina nuestros océanos y acaban teniendo efectos en la fauna. Como recomendación sin generar un plástico tan complicado, lo mejor para limpiar una cara con acné es usar un gel limpiador (que no jabón) ni hipoalergénico ni comedogénico por la mañana y por la noche.

Mi crema tiene ADN y ARN y por eso es mejor: Esta es una de las mayores estupideces que he visto en el mundo del marketing engañoso. El ADN y el ARN (ácido desoxirribonucleico y ribonucleico) son las moléculas que constituyen nuestro código genético y que se encargan de la regulación de la expresión del mismo. Se tratan de moléculas compuestas por azúcares, fósforo y (desoxi)ribonucleótidos. A pesar de lo guay que suena enviar ADN a tus células para que rejuvenezcan, eso no es posible. En primer lugar, porque no tiene sentido científico, y en segundo lugar porque el ADN es una sustancia que se degrada con mucha facilidad. En cuanto el ADN toca una superficie, lo más probable es que unas enzimas llamadas DNAsas lo degraden.

Lo mismo, pero mucho más rápido, ocurre con el ARN. En el utópico caso de que consiguieran crear una crema sumamente estéril y libre de estas enzimas para poder contener ADN/ARN en condiciones óptimas (ya de por sí muy difícil), en cuanto esta tocase tu piel, estas sustancias lo degradarían porque recubren toda su superficie. Se trata de un sistema de defensa primario de nuestro organismo ante patógenos como virus. Conclusión: desconfía de las cremas que parecen pucheros de la abuela.

Las bonanzas de la coenzima Q10: Ya no hay crema que se precie que no tenga esta molécula. En el mundo de las cremas-puchero, la coenzima Q10 es la legumbre más guay. Las coenzimas son sustancias orgánicas o inorgánicas que complementan a las enzimas permitiéndolas ejercer su acción. ¿Pero qué tiene que ver con mi piel? Pues resulta que, a nivel cosmético, la coenzima Q10 genera un efecto apaisante y reafirmante bastante visible, lo que se vende genial como efecto antiedad. Pero esto lo hace a costa de “pegar” las células muertas (que son las que forman la primera capa de piel) y cerrar los poros, evitando así la renovación correcta de las primeras y la oclusión de los segundos, con el riesgo a formar comedones y quistes por la grasa que no se elimina adecuadamente.

Si tiene 15 SPF, ya me está protegiendo contra el sol: Más vale prevenir que curar, dice el refrán. Por eso, para evitar el envejecimiento prematuro de la piel, que en la mayoría de los casos es producido por la exposición al sol, lo mejor es usar cremas fotoprotectoras. Pero no toda la fotoprotección vale y para la mayoría de las personas la cantidad que aparece en la mayoría de las cremas es insuficiente. En primer lugar porque no es completa, dado que su filtro suele cubrir un tipo de rayos UV, pero no el otro. Sin embargo, las hay que los cubren y añaden un filtro contra infrarrojos para obtener una protección más completa. El otro determinante a tener en cuenta es el SPF o factor de protección solar. Suele ser bajo si aparece como un complemento a la función principal de la crema cosmética, dado que se recomienda mínimo un factor 30 y suelen tener un 15 ó 20. Si tienes propensión a que te salgan manchas, te quemas con facilidad o tienes pecas o lunares, lo mejor es que aumentes al 50. El mejor consejo lo puedes recibir de tu farmacéutica/o y lo mejor puede ser combinar una crema fotoprotectora con tu crema habitual.

El mito +1 es que, a más caro, mejor. Hay cremas que valen cientos de euros y marcas que te venden lujo en una crema hidratante, cuando en realidad no te ofrecen nada que no haya en envases menos atractivos y más baratos. Con esto no quiero decir que una crema hidratante de marca blanca de supermercado sea mejor que una de venta en farmacia por el precio que tiene, pero sí hay que analizar cuáles son las necesidades de tu piel y cuál es la mejor relación calidad/precio que se te ofrece, porque es posible que estés malgastando el dinero o maltratando tu piel. Una de las alternativas que pasa más desapercibida y que puede ser muy interesante si tienes algún tipo de problema en especial es la dermofarmacia. La fabricación de productos cosméticos siguiendo las normas de la Formulación Magistral es un servicio que muy pocas farmacias en España tiene, pero que te permite la posibilidad de obtener una crema hecha a mano, con todas las garantías de calidad y de control, realizada por un farmacéutico especializado en esta labor. Además, en muchos casos es “customizable” y puede llevar un ingrediente que solo tú necesites o quieras. La ventaja es que la elaboración de estos productos no es cara y puedes obtener una crema de altas características por un precio muy bajo. Si además sirve para tratar una enfermedad como las que ya he mencionado, el dermatólogo puede prescribirla en una receta y tu seguro cubrirá la parte proporcional.

Los mitos cosméticos son casi tantos como productos hay, pero espero que con estos siete se os abra la vena crítica y miréis las etiquetas, preguntéis y seáis curiosos antes de comprar algo. Hay muchas farmacias que tienen blogs donde ofrecen consejos, hacen reviews de productos y desmienten mitos, dando información de calidad y lejos de cuentos y mentiras. Y si no encuentras nada que te convenza, siempre puedes acudir a tu especialista más cercano, ya sea médico o farmacéutico, para que te dé el mejor consejo profesional.

Ciencia

Esta es la historia detrás del posible siguiente Premio Nobel

Nuestro candidato al premio Nobel ha revolucionado la medicina.

Francis Mojica | Foto de Pepe Olivares

Hay descubrimientos que suponen un antes y un después en las fronteras del conocimiento y en la vanguardia de la técnica. Nos dan un nuevo empuje sobre el que avanzar y una perspectiva que renueva la investigación y el desarrollo. Normalmente, estos descubrimientos son reconocidos con un Premio Nobel.

Han sido dos los nombres españoles que han alcanzado la máxima distinción en el mundo de las ciencias biomédicas, el de Santiago Ramón y Cajal y el de Severo Ochoa. No obstante, podemos estar a punto de vivir el nombramiento del tercero.

Cuando uno piensa en un candidato al Nobel, puede pensar en un científico de gran renombre que, incluso, puede tener el ego muy subido. No conozco en persona al doctor Francisco Martínez Mojica (más conocido como Francis Mojica), pero todos aquellos que hablan con él dicen que es una persona humilde, divertida y cercana. Este científico alicantino es uno de los padres de la tecnología de CRISPR/Cas9, que ha sido una auténtica revolución para el mundo de la biotecnología.

La historia de cómo este científico, que estudia la población bacteriana de las salinas de su tierra, se ha convertido en uno de los mejores representantes de la ciencia española a nivel internacional es digna de escuchar. En varias ocasiones ha contado cómo el descubrimiento de las secuencias CRISPR (en español Repeticiones Palindrómicas Cortas Agrupadas y Regularmente Interespaciadas) tuvo dos momentos cumbre. El primero fue tras analizar el ADN de las bacterias que él estudia, encontrándose con estas repeticiones en el año 92. Después, tras diez años de investigación, averiguó que esas secuencias repetidas eran una base de datos de material genético de virus que la bacteria guardaba como defensa. Algo parecido a nuestro sistema inmune adaptativo, listo para reconocer amenazas y eliminarlas.

De forma paralela, un grupo japonés que no tenía nada que ver con él, publicó el mismo hallazgo. Se trataba de la base para una de las herramientas de edición génica que más ha cambiado la investigación biomédica en las últimas décadas. Francisco Mojica ya vió el potencial de esto y lo quiso plasmar en sus artículos, pero al no basarse en sus experimentos, esa parte tuvo que ser eliminada.

El convertir a CRISPR/Cas9 en una herramienta técnica vino de la mano de Jennifer Doudna y de Emmanuelle Charpentier. Ellas vieron el papel que tenía la enzima Cas9 a la hora de editar el ADN y lo pusieron en práctica. Las “tijeras genéticas” que crearon han resultado en una técnica que, en potencia, puede tratar y curar enfermedades muy complejas como inmunodeficiencias o cánceres. En 2012 se aplicó por primera vez el sistema a un cultivo de células humanas como una nueva forma de edición genética.

Dada la revolución causada por la técnica, no sería de extrañar que recibieran un Nobel compartido, como ya ha pasado anteriormente.

En esta idea del Premio Nobel compartido también entran en la competición dos científicos del MIT, Feng Zhang y George Church, que también describieron la técnica casi a la par de Doudna y Charpentier.

El lado tenebroso de un descubrimiento que puede traer mucha luz al mundo es la guerra abierta que hay de demandas por la patente de CRISPR/Cas9 y las posibles consecuencias eugenésicas que puede tener el usar la técnica en humanos. De momento, la legislación europea ha decidido que todo organismo modificado con CRISPR/Cas9 sea considerado transgénico (cosa que no es cierta dado que hay variantes que no dejan restos de genes externos y por tanto no son transgénicos). Desde el punto de vista bioético también se está trabajando para regular y poner límites a lo que se puede o no hacer. Como todo en esta vida, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. 

Francis Mojica puso el primer ladrillo, y por ello ha recibido numerosos reconocimientos (entre ellos el Premio Albany, máxima distinción estadounidense en el campo de la medicina), pero sería algo muy grande para la ciencia española que el próximo 1 de octubre recibiera el Nobel de Medicina y Fisiología o el de Química el día 3. Solo nos queda esperar a ver si este año por fin toca.

Ciencia

El futuro del transporte llega a España: Hyperloop

Viajar a velocidades de vértigo ha dejado de ser cosa de las películas de ficción.

Parece ficción, pero algo así verías montando en Hyperloop | Getty Images

Hace poco más de un mes saltaba en nuestros periódicos la noticia de que la compañía Virgin y Adif iban a construir un centro de investigación en Málaga para el desarrollo de la tecnología Hyperloop. Antes de eso, en España poco se sabía a cerca de este novedoso y futurista sistema de transporte que se basa en un tubo por donde discurre una cabina transmitida a alta velocidad en condiciones de vacío. 

Nos tenemos que remontar hasta 2012 para tener las primeras noticias sobre Hyperloop. Elon Musk, el empresario creador de Paypal o Tesla Motors, desarrollaba en su empresa de transporte espacial (SpaceX) un prototipo de medio de transporte que vio la luz de forma definitiva en 2013. El proyecto inicial buscaba conectar Los Ángeles y San Francisco en media hora aproximadamente. Para ello, Hyperloop debía recorrer 560 km con una velocidad media superior a los 950 km/h. Obviamente la idea fue revolucionaria, sin embargo, los problemas asociados al proyecto y la gran inversión que suponían hicieron que quedase en suspenso hasta que se desarrollase del todo. Musk puso Hyperloop como un hardware libre buscando la colaboración internacional entre numerosos institutos de investigación para hacer del proyecto un éxito. La idea pudo ser un éxito o un fracaso, pero finalmente triunfó.

Con cifras de inversión multimillonarias, el proyecto Hyperloop fue desarrollándose con diversas pruebas en lugares como el desierto de Nevada. El éxito de los prototipos ha conseguido que la marca se vaya expandiendo por el mundo, teniendo más futuro que presente construido. Se ha planteado Toulouse como sede europea de Hyperloop, se han cerrado acuerdos para unir ciudades como Nueva York y Washington e incluso una empresa española va a ser la encargada de desarrollarlo para unir Dubai con Abu Dabi.

El posible recorrido que tendría el Hyperloop

La idea de que Hyperloop crezca gracias al trabajo realizado fuera de SpaceX no es novedosa. Se trata de la misma estrategia que siguen las empresas farmacéuticas para el descubrimiento de nuevas moléculas. Consiste en inyectar financiación a proyectos externos de manera que se ahorran parte de la investigación dentro de la compañía. El caso de SpaceX es un poco diferente. Lo que hacen es organizar una competición mundial donde diferentes escuelas politécnicas exponen y prueban sus prototipos. En España hace poco la Universidad Politécnica de Valencia fue la primera en presentar un prototipo a esta competición y ya se ha consolidado con el apoyo de varios patrocinadores, pero otras facultades europeas como las escuelas politécnicas federales suizas (equipos EPFLoop y ETH-Swissloop) llevan cierto tiempo compitiendo, con buenos resultados y eso hace que su infraestructura sea más competitiva.

Con la llegada del nuevo centro de investigación a Málaga, España se convierte en un punto caliente en la inversión y desarrollo de esta nueva tecnología que puede empezar a funcionar en los próximos años. Es posible que esto sirva para que otras facultades españolas se sumen al proyecto y obtengan el apoyo necesario por parte de más empresas e instituciones.

Ciencia

El futuro con células madre ya está aquí

Te explicamos qué son y qué usos tienen a día de hoy y en el futuro inmediato.

Las células madre son la puerta a la cura de enfermedades | University of Rochester Medical Center

Seguro que más de una vez has visto en algún medio de comunicación, serie de televisión o novela, algo sobre las células madre. Incluso hubo unos años donde la polémica estaba servida con respecto a la investigación centrada en este campo y en su uso como probable terapia contra muchas enfermedades para las que no hay cura. Pero toda esta polémica no se vería generada si desde un principio se hubiera dicho lo que es una célula madre de manera clara.

Cada uno de nosotros tiene en el cuerpo varios miles de células madre que trabajan sin descanso para seguir generando el resto de las células que nos componen. Y es que una célula madre o troncal (en inglés stem cell) no deja de ser una célula indiferenciada que se encarga de producir otros tipos de células, diferenciadas o no, para su renovación en un tejido del organismo. Estas células no se mantienen por sí solas, sino que en su mayoría necesitan de un ambiente rico en nutrientes y señales extracelulares que les permita mantenerse con vida y funcionando.

Esto que acabo de decir no cuadra mucho con la polémica que hubo hace unos años, pero la respuesta está en que hay más de un tipo de célula madre. Las que suscitan un problema bioético por su procedencia son las células madre totipotentes y las células madre pluripotentes. Las primeras son los cigotos, capaces de generar un organismo entero. Las segundas son las células madre embrionarias, que solo están presentes en los primeros estadios de la formación de un nuevo individuo, y por tanto requieren la destrucción del embrión para poder ser obtenidas. Las células madre pluripotentes son capaces de generar cualquier célula del embrión, pero no un organismo completo. Podéis imaginaros el choque de ideas que se produjo en el mundo de la bioética cuando se proponía destruir embriones humanos con fines experimentales… 

Luego tenemos las células madre multipotentes. Son células que existen en el organismo adulto y que tienen la capacidad de diferenciarse en los tipos de linajes celulares que pertenezcan a la misma capa embrionaria. Un linaje es un grupo de células que comparten una serie de características comunes y que proceden de una célula madre común. Un ejemplo de estas células madre serían las células madre hematopoyéticas, que dan lugar a las de la sangre y a las del sistema inmune.

En último lugar, por nivel de diferenciación, están las células madre unipotentes. Estas células también existen en el organismo adulto y su principal diferencia con las anteriores es que solo pueden diferenciarse en un tipo de células.

Hoy en día, la experimentación con células madre está muy controlada y aquella realizada con células madre toti y pluripotentes está muy restringida, siendo pocos los laboratorios que pueden llevarla a cabo. Por tanto, no es de extrañar que todos los resultados en materia de terapias con células madre se concentren en el resto de los tipos celulares. Por ejemplo, y volviendo a las células madre hematopoyéticas, hay numerosos tipos de cánceres sanguíneos que se tratan haciendo un trasplante de médula. El trasplante de médula consiste en inyectar un cóctel de estas células para que regeneren a una médula dañada y empiecen a producir células no tumorales. También se estudia el uso de células madre mesenquimales, que son capaces de producir tejido óseo, adiposo o conectivo, para generar implantes en huesos y articulaciones. Además, hace poco la revista Nature Medicine publicó un estudio donde se usaban células madre de médula espinal para reparar daños permanentes en este órgano. Se demostró que este procedimiento era seguro en humanos y que, además, en algunos se obtenía una respuesta positiva reparándose este daño.

Pero lo que de verdad ha supuesto una revolución a nivel de las terapias con células madre son las células madre pluripotentes inducidas o iPS.  El científico japonés Shinya Yamanaka, buscaba la forma de obtener células pluripotentes sin tener que destruir embriones para ello y así sortear las trabas bioéticas que se le ponen a estas investigaciones. Su razonamiento fue el siguiente: si las células indiferenciadas sufren un proceso para dar lugar a una célula como las de la piel, tiene que haber alguna forma de desdiferenciar esa célula de la piel para que retorne a su estado de célula madre. Y lo consiguió. La obtención de iPS se traduce como un método de gran utilidad para la comunidad científica, con una buena relación benficio-coste y con grandes perspectivas de futuro. Su descubrimiento fue tan importante que le valió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 2012.

A pesar de que, de momento, las iPS han mostrado tener inconvenientes a nivel terapéutico (generan tumores), su tecnología ha permitido obtener productos como Alofisel, desarrollado por la empresa hispanobelga TiGenix. Se trata de células madres obtenidas de tejido graso que, debido a su baja inmunogenicidad, pueden ejercer un efecto modulador de la inflamación en zonas dañadas debido a patologías como la enfermedad de Crohn. Su principal ventaja estriba en que no tienen los efectos secundarios tumorales de las iPS clásicas, y eso ha hecho que en marzo de este año se haya permitido su comercialización en Europa.

En resumen, las células madre son un grupo bastante extenso y complejo de células que no deben ser metidas todas en el mismo saco. Debido a su importancia en nuestro organismo, la investigación en este campo resulta fundamental. Además, dada su función de regeneración, su uso resultaría muy útil para tratar ciertas enfermedades, lo que ya empieza a ser una realidad.

Ciencia

El barco de Greenpeace es más curioso de lo que imaginas

Construido hace más de treinta años, ha pasado de ser un barco bombero ruso a lo que conocemos hoy en día.

Una de las muchas zodiacs de Greenpeace sobre las que realizan sus misiones.

Greenpeace, la ONG ecologista famosa en el mundo entero tanto por su labor como por sus polémicas campañas, tiene tres barcos en su flota: el Rainbow Warrior; el Arctic Sunrise y el Esperanza; y ha sido justo en este último donde hemos podido entrar a conocerlo por dentro.

El Esperanza es el barco más grande de Greenpeace, con casi 73 metros de eslora. Su historia es bastante curiosa, ya que aunque la ONG lo adquirió en el año 2000, el barco se construyó en Polonia en 1984 bajo el nombre Eco Fighter como extintor de incendios ruso. El barco, por aquel entonces, contaba incluso con una zona habilitada para la descontaminación de residuos nucleares. Cuando Greenpeace lo adquirió lo reformó completamente: cambió su motor por uno híbrido que contaminase menos y lo adaptó al nuevo uso que se le iba a dar. Además, preparó un completo sistema de reciclaje donde nada sale por las cañerías sin antes filtrarse, toda la materia orgánica restante se congela para reciclarse en tierra y todos los residuos no orgánicos se separan lo máximo posible.

La convivencia en la nave es también muy peculiar. Con un total de 36 tripulantes, tanto marineros y marineras como voluntarios y voluntarias, cada labor está repartida de manera muy precisa. Tienen también sus propias costumbres, como que en el comedor está estrictamente prohibido mirar siquiera el móvil bajo pena de invitar a toda la tripulación a una ronda de cervezas. La limpieza se reparte por grupos y lo que cada uno ensucia, se encarga de recogerlo; por ejemplo, en cada comida. Todos los días de la semana a excepción de uno, se come comida vegetariana preparada por un cocinero fijo y su ayudante de voluntariado, que guardan sus ingredientes en una gran despensa en la penúltima cubierta. Todos los alimentos tienden a ser de fácil almacenamiento, como conservas; y aunque hay fuentes de agua corriente potable, siempre mantienen una gran reserva de agua embotellada para cualquier emergencia.

La tripulación pasa 3 meses en el mar y 3 meses en tierra, y todos coinciden en que es una auténtica experiencia. Muchos voluntarios incluso deciden prolongar su estancia y convertirse definitivamente en marineros; y con los que coincidí en su día de partida del barco aseguraban que lo iban a echar mucho de menos. Cualquier puede inscribirse o colaborar con Greenpeace y con su causa, y vivir una experiencia única en alta mar.

Ciencia

La tecnología de Los Increíbles en la vida real

El universo de Los Increíbles rebosa todo tipo de tecnología nada acorde a su época, pero a día de hoy, ¿podríamos conseguir algo así?

El Raptapantallas, al igual que Síndrome, usa la tecnología para hacer el mal

Hace 14 años, Disney y Pixar se embarcaron en la peligrosa aventura de introducirse en el mundo de los superhéroes. Los Increíbles fue una de esas películas que los de mi generación no olvidaremos, que formó parte de nuestra infancia y que deseábamos que de algún modo continuase. Sin embargo, la espera ha sido larga, llena de mensajes esporádicos y de rumores… ¡aunque al fin los tenemos en pantalla de nuevo! 

La película original de la familia Parr estaba ubicada en un marco temporal que va desde los años 50 hasta los 60, donde transcurre la trama principal. Este detalle se puede observar en el periódico que lee Bob, echando un ojo a la decoración de la casa o a ese deportivo que se compra y que se parece sospechosamente a un Jaguar E-Type. No obstante, el shock temporal que más puede desubicar al espectador es la tecnología que se muestra a lo largo de la trama. Por ello, he hecho una lista con 5 (+1) cosas de la primera película que eran ciencia-ficción en los años 60 pero que hoy en día no lo son tanto.

EL COCHE AUTODIRIGIDO DE MR. INCREÍBLE

El coche de Mr. Increíble es el Tesla del futuro

Actualmente no es raro oír hablar de los coches autodirigidos. Empiezan a ser algo más palpables y un poco menos de ciencia-ficción. Desde los modelos presentados a mediados del s. XX, hasta los actuales desarrollados por empresas como Google o Tesla, ha habido un cambio radical. El vehículo totalmente autodirigido aún dista mucho de ser perfecto y ofrecer todas las ventajas que suponemos que tendrá (mayor seguridad, comodidad, reducción de accidentes y atropellos, etc.), siendo muy sonados los accidentes que han ocurrido a bordo de los Tesla Model S y que han dado un matiz funesto a la compañía. 

No obstante, muchos de los vehículos de última generación comercializados presentan ayudas a la conducción que la pueden hacer semiautónoma. Los controles de crucero (que dejan fija una velocidad) han mejorado incluyendo sensores de aproximación o variaciones del ritmo durante los adelantamientos. También están las alertas por cambios involuntarios de carril que te corrigen la posición del coche. Hay modelos que detectan si has quitado las manos del volante durante un tiempo considerable y dirigen al vehículo al arcén mandando una señal de ayuda. Otros incluso toman las curvas solos.

Quizás la tecnología más evolucionada en este aspecto nos la encontremos en los paquetes de ayudas al aparcamiento donde el coche hace la maniobra solo, sin que nosotros hagamos nada. Hay empresas que incluso han sacado la posibilidad de controlar el coche desde fuera con nuestro smartphone.

Pero aún no han inventado el coche que te vista, como el que tenía Mr. Increíble…

TABLETS CON RECONOCIMIENTO FACIAL

Este año es probable que Apple presente el primer iPad con FaceID

Cuando Mirage contacta con Mr. Increíble, lo hace por medio de un dispositivo que hoy llamaríamos tablet. La película fue estrenada en el 2004, tres años antes de que Steve Jobs presentase al mundo el iPhone. Aunque previamente se había hecho algún intento por conseguir un dispositivo de las características similares al de la película, distaban mucho de la ficción presentada en ella. No fue hasta 2010 cuando Apple presentó su iPad, un modelo con el que guarda cierta similitud el aparato donde Mirage se presenta a Bob. Sin embargo, tenemos que esperar hasta hace muy poco para que le reconocimiento facial sea una realidad en nuestras vidas (aunque de vez en cuando falle). Obviamente no ocurre como en la película, pero sí vemos que el diseño creado por los dibujantes de Disney es muy futurista y se corresponde muy bien con la tecnología actual.

OMNIDROID: IA Y DEEP LEARNING

El Omnidroid tiene una inteligencia artificial tan desarrollada, que toma decisiones propias

La idea de que los robots aprendan y tomen conciencia fue usada en más de una ocasión durante el 2004. La película Yo, Robot protagonizada por Will Smith mostraba una sociedad donde los robots habían desarrollado una inteligencia colectiva y pretendían acabar con los humanos. Un poco menos siniestro, pero igual de maligno es el robot creación de Síndrome, el Omnidroid. Según Mirage, este no solo tiene la misión de destruir todo, sino que aprende durante el camino y contraataca. Esto se engloba en lo que se conoce de forma general como Inteligencia Artificial (IA). En 2004 ya se trabajaba en cosas de este estilo en el campo de la robótica, pero aún distaban (y actualmente distan) mucho de tener unas habilidades como las mostradas en las películas. El deep learning y el machine learning son dos conceptos de aprendizaje enfocados a las máquinas y logrados por medio de la programación. 

Así, si yo le enseño a un robot una muestra de caras de personas, al final lo que esperaré obtener es que, por medio de una serie de patrones, si yo le enseño una cara nueva, reconozca que es una persona. En la película, el Omnidroid se va enfrentando en sus distintas versiones a varios héroes con el objetivo final de destruir a Mr. Increíble. Aprende de ellos para poder ser más eficiente en su tarea.

Al final lo que se hace es generar asociaciones entre conceptos mediante las neural networks. Pretendemos replicar lo que ocurre en nuestro cerebro a nivel artificial. Es como cuando tienes un videojuego en el que hay que superar una serie de niveles y por medio de la práctica, terminas derrotando al enemigo final.

Se trata de una tecnología de enorme potencial y en pleno desarrollo, pero no al nivel que se muestra en la película. El deep learning, por ejemplo, se usa en ciencias biomédicas para hacer análisis de tejidos de cara a identificar estructuras y componentes celulares de manera automática. Así se conseguiría aumentar la velocidad de identificación de células tumorales, de determinadas alteraciones o incluso verificar la reparación de un tejido o ver si un tratamiento está teniendo efecto.

EDNA MODA

Edna Moda es la diseñadora oficial de los trajes de Los Increíbles

Reconozco que Edna es uno de los personajes que más me gustan de la película. No solo por su personalidad, sino por su inteligencia y capacidad creativa. Edna diseña y fabrica supertrajes que puedan resistir de todo: balas, misiles, altas temperaturas, fricción… Su fuerte es idear nuevos materiales. A día de hoy muchas de las cosas que se presentan en la película no existen como tal, pero sí tenemos algunos intentos muy interesantes. Por ejemplo, si hablamos de materiales textiles para controlar cambios de temperatura, los materiales ultratranspirables o el neopreno son dos de los más establecidos. Sin embargo, también hay tejidos ignífugos, como los usados para los trajes de bomberos que soportan temperaturas de más de 200 grados centígrados. Otros, como los de los astronautas resisten el frío extremo del espacio, el casi cero absoluto (-270ºC).

La mayoría de estos tejidos están hechos con fibras de polímeros especialmente diseñados para estos fines. Un ejemplo de estos polímeros, primero con uso militar y que ahora podemos encontrar hasta en zapatillas deportivas, es el Kevlar o poliparafenileno tereftalamida. Es el material del que están hechos los chalecos antibalas, ciertos revestimientos o trajes especiales y accesorios contra impactos y que, sorprendentemente puede resistir más que el acero.

En este caso, la moda de Edna es más propia de una operación militar que de una pasarela, pero también hay tejidos de a pie que tienen algunas de estas características. El elastano o licra es un tejido que se puede parecer al que debería llevar la ropa de Helen (Elastigirl), formado por fibras con forma de muelle que resisten la tensión. Y si hablamos de tejidos para soportar ciertas temperaturas, podemos sacar a relucir los anoraks de plumas o las nuevas chaquetas calefactables.

LA CIENCIA FICCIÓN ARMAMENTÍSTICA DE SÍNDROME

Al no tener superpoderes, Síndrome hace uso de la tecnología

Síndrome es el malo tecnológico. Ante la falta de superpoderes hace uso de su inteligencia para crear todo tipo de aparatos que suplan eso. Muchos de estos están en la delgada línea entre la ficción y la realidad, pero otros son totalmente imaginativos. 

Por ejemplo, sus botas propulsoras, parecidas a las que lleva Iron Man, se pueden parecer un poco a los flyboard actuales y podemos decir que no son totalmente de ficción (aceptemos pulpo como animal de compañía). Pero otras cosas, como los láseres o sus rayos de energía del punto cero, son una ensoñación que queda muy bien en una película de superhéroes, pero totalmente irrealizables actualmente con nuestra tecnología.

Otras cosas, como las armas militares que aparecen, son bastante cercanas a la realidad por desgracia, dado que hoy en día no hay barco de guerra que no tenga unos potentes misiles teledirigidos. De hecho, la realidad supera a la ficción dado que en este campo se avanza mucho, siendo los ataques con drones una de las estrategias más usadas para evitar llevar tropas a una zona y minimizar las bajas de un ejército.

EXTRA: EL ORDENADOR DE BOB

Creo que me dejo alguna otra cosa curiosa por contar, pero estas 5 son las que más me han llamado la atención. Bueno, os dejo con una última perla: el ordenador de Bob en Insuricare. Estamos tan acostumbrados a ver trabajos de oficina con ordenadores que lo habremos pasado por alto. En los 60 se empezaron a producir computadoras, pero no tenían nada que ver con los ordenadores personales que usamos o incluso con el que se muestra en la película. Este se parece más a un PC de los años 90 que al Telesíncro que se fabricaba en España en los años 60 o las Olivetti italianas.

Al tratarse de un objeto cotidiano y no de la avanzada tecnología de los superhéroes o de Síndrome… ¿se trata de un gazapo o está hecho a propósito?

Ciencia

La verdad tras la leche cruda

Ser retro no es beber leche como en el siglo XVIII

 

La polémica sobre la leche cruda ha vuelto a boca de todos | Foto de Noemí Jiménez

Lo natural está de moda. Es un hecho. Y está genial que cada vez tendamos a consumir productos menos procesados y más frescos, pero ¿hasta qué punto esto se convierte en una ventaja? Resulta, que lo natural también es marca. Lo natural vende. Y a veces, lo natural también es una estafa y puede matar.

Tiremos de hemeroteca… 6 de febrero de 2018: “Un afectado por meningitis en Madrid tras consumir queso crudo de oveja infectado por una bacteria”. Primer toque de atención.
19 de julio de 2018: “El Gobierno regulará la venta directa de leche cruda”. ¿En serio? Antes de comenzar esta reflexión, en el que es mi primer post en este medio, me gustaría hablar de Louis Pasteur, uno de los padres de la microbiología.

Este químico y bacteriólogo francés fue el encargado de demostrar que las enfermedades de aquella época (bacterianas en su mayoría) no surgían de la nada. Desmontó la generación espontánea y entre otras muchas de sus aportaciones, nos dejó el proceso de pasteurización. En aquella época existía el problema de que alimentos como la leche o el vino se estropeaban en poco tiempo y Pasteur, investigando sobre la vid, descubrió que había dos microorganismos implicados en los fenómenos de fermentación del mosto de uva. Hallados los culpables solo quedaba crear un método para acabar con ellos y así obtener un vino que durase más tiempo. Y lo hizo. Descubrió que hirviendo el vino podíamatar casi en su totalidad a estos microorganismos y así aumentar la “fecha de caducidad”.Esto fue replicado más adelante en otros alimentos como la leche y tuvo un impacto muy positivo en la sociedad. Básicamente la gente ya no moría de enfermedades derivadas del consumo de estos productos contaminados. El siguiente paso era aumentar la efectividad del proceso y hacerlo a escala industrial. Para los inicios de los años 20, eso ya estaba conseguido, y para los años 40, el método UHT estaba a punto.

La ultrapasteurización, uperización o método UHT consiste en someter a la leche u otros productos a una serie de ciclos de altas temperaturas con el fin de eliminar todos aquellos organismos patógenos que puedan alterar la calidad del producto o sean perjudiciales para la salud. Con este proceso se consigue eliminar a la mayor parte de microorganismos, incluidas las formas resistentes de los mismos. Así conseguimos mantener todos los nutrientes, el sabor no se ve casi afectado y siempre podremos consumirla con seguridad. Ante esto yo me pregunto: ¿Qué necesidad tenemos de consumir leche cruda?

La respuesta es fácil. NINGUNA. La leche cruda no está pasteurizada. Ni siquiera hervida del modo que proponía Pasteur al inicio del siglo XX. La leche cruda presenta microorganismos patógenos que nos pueden producir desde una sencilla diarrea hasta la muerte. No es segura.

La leche cruda de vaca está diseñada para consumo de los terneros | Foto de Adam Morse

Ahora bien, te puedes preguntar por qué el Gobierno quiere regular su venta. Esto viene a la cola de la normativa que ha aprobado la Generalitat y que se nutre del reglamento europeo 853/2004, de normas de higiene de los alimentos de origen animal. Se trataría de poder regular la venta de un producto peligroso. No obstante, si esta regulación no viene acompañada de una campaña de información al consumidor, puede resultar muy problemático. En primer lugar, porque hay que informar de los riesgos del consumo de esta leche y de qué grupos de población (niños, ancianos, personas inmunodeprimidas y embarazadas) no deben consumirla bajo ningún concepto. En segundo lugar, hay que decir que hay alternativas mucho más seguras. En tercer lugar, que no aporta ningún beneficio extra, y en cuarto lugar, que hay que seguir una serie de conductas higiénicas para tratar la leche de una forma que minimicen esos riesgos.

Entre los argumentos que exponen los defensores de este tipo de leche están:

· Los controles veterinarios y los análisis son suficientes: MENTIRA. Un control veterinario te asegura que la vaca está sana, no te asegura la ausencia de patógenos en la leche. Además, las instalaciones donde se produce dicha leche siguen un control microbiológico de mínimos porque el coste que supondría un examen exhaustivo sería inviable para las ganaderías.

· Si las instalaciones no tienen focos donde se pueda infectar la leche, se disminuye el riesgo: MENTIRA. Ningún ganadero trabaja en un ambiente de esterilidad, por lo que la leche, rica en azúcares y nutrientes, es un caldo de cultivo perfecto para los microorganismos. La esterilidad cero no existe, pero si le pones un cebo a E.coli, esta bacteria va a picar.

· Si hierves la leche en casa es suficiente: MENTIRA. Una cocción casera no es suficiente ni iguala a la efectividad de los procesos industriales ya estandarizados. Si añadimos que no sabemos hasta qué punto la gente es conocedora del proceso exacto de cocción necesario para reducir mínimamente la carga patógena, hacemos de esta desinformación un factor de riesgo añadido.

· La leche pierde sus nutrientes: MENTIRA. Las pérdidas detectadas son menores del 10% y solo presentes en algunas vitaminas como la C, siendo completamente despreciables.

Como vemos, ventajas CERO. Todo obedece a un interés puramente de mercado. Se trata de vender y venderlo como sea. Aunque suponga un problema de salud pública como en el caso de la persona que murió de meningitis. Aunque se engañe al consumidor con su sabor y sus nutrientes. Aunque aseguren que pasan suficientes controles cuando en realidad pasan los mínimos requeridos. Aunque te vendan seguridad. ¿Qué hay de cómodo en comprar leche para hervirla en tu casa cuando puedes comprarla ya hervida y con todas las garantías de que esa leche no tiene ningún organismo patógeno?

Si hemos avanzado en materia de seguridad alimentaria no es para que ahora nos volvamos a morir a los 30 años como a principios del siglo pasado. Y que no nos vengan con el rollo natural. Queridos lectores, natural también es el arsénico y no nos da por beberlo en infusión.

 

Para más información sobre los riesgos que conlleva la leche cruda, puedes consultar este especial del CDC (Centro de Enfermedades Infecciosas de EE.UU.).

Ciencia

El cannabis es más útil de lo que piensas

El Cannabis es conocido mundialmente por su uso como droga psicotrópica, la marihuana, pero realmente tiene muchísimos más usos. Concretamente veinticinco mil.

La famosa hoja del cannabis | Foto de Rick Proctor

Seguro que al menos una vez en tu vida, paseando por alguna calle o en el patio interior de tu edificio (o si alguna vez la has consumido) te ha llegado el aroma particular de la marihuana. Un olor fuerte que puede llegar incluso a ser agradable, que directamente asocias con que alguien está fumando la droga. Y dejando completamente de lado las opiniones a favor o en contra del consumo de esta, la realidad es que la sociedad ha colgado un estigma a la planta del cannabis que no beneficia a nadie.

El Cannabis Sativa es la planta de la que, en una de sus variaciones, se obtiene la marihuana, sí; pero en otra, se obtiene el cáñamo. La diferencia entre estas dos variantes es indistinguible a simple vista, pero la primera contiene entre un 6-12% de tetrahidrocannabinol (THC) y la segunda solo un 0,2%. Es este compuesto químico el que produce el efecto de “colocón” de la marihuana, con lo que drogarse con la variante del cáñamo es auténticamente imposible. Tendrías que fumar 850kg de cáñamo para notar el efecto del THC y te aseguro que, mucho antes, la falta de oxígeno no te permitiría llegar a esa meta. El problema es que, al ser aparentemente iguales ambas plantas, el estigma social que conlleva una lo acarrea también la otra; y a pesar de que el cáñamo es legal en uso industrial, implica un quebradero de cabeza burocrático para aquellas empresas que quieran hacer uso de sus increíbles propiedades basadas en fundamento científico real. The Body Shop es una de estas empresas, y nos llevó a Francia a visitar uno de sus campos de cultivo y la cañamera que se encarga de procesarlo.

Caminar entre plantas de cannabis es una experiencia única.

A las afueras de Tremblay, un pequeño pueblo francés, se encuentran enormes plantaciones de cáñamo, y la primera reacción al verlas es chocante. Al fin y al cabo, uno no está acostumbrado a ver hectáreas y hectáreas de “plantas de maría” (a pesar de no ser técnicamente eso); y la imagen, sin duda, es curiosa. Caminar entre ellas lo es aún más, ya que cada planta mide fácilmente dos metros, y todas ellas crecen relativamente cerca las unas de las otras creando un frondoso bosque repleto de la famosa hoja estrellada. En el cáñamo se aprovecha todo; semillas, hojas y tallo, y en total se le puede dar más de 25.000 usos. Lo interesante de esta planta es que toda ella son beneficios: absorbe el mismo dióxido de carbono que una hectárea de bosque, no necesita pesticidas ni agua de riego (por eso se planta en la zona de Francia donde la cantidad de lluvia al año es perfecta para ella), sus raíces limpian el suelo y lo oxigenan para futuros cultivos, los aceites que se obtienen de las semillas tienen el ratio perfecto (3:1) de Omega-3 y Omega-6, con lo que la piel los absorbe al instante para hidratarse. Y un largo etcétera. Se usa en cremas, en comida, como abono, para hacer papel, telas, como heno para animales, píldoras inflamables, insecticida natural, y miles de cosas más.

Realmente, el cáñamo se dice que fue la primera planta que domesticó el ser humano en la era neolítica, y que jugó un papel clave en la evolución de este. De no ser por el estigma que la sociedad ha puesto sobre esta planta en los últimos años, muchas más personas conocerían los increíbles beneficios que tiene el cannabis.