Viajes

Mis 5 cafeterías favoritas en Madrid

Ahora que empieza el tiempo de lluvia, lo que más apetece es descubrir cafeterías en Madrid

Esta semana las temperatuas caen en picado, y ahora lo que más apetece es tomar café y tarta en una cafetería bonita en la que te sientes como en casa. Por eso creo que es apropiado que os hable de mis cinco cafeterías favoritas de Madrid. Si la tuya no está en la lista déjalo en los comentarios para que descubramos sitios nuevos.

Pum Pum Café

Pum Pum Café (Calle Tribulete, 6) no es una novedad para muchos de vosotros, y hay que ir temprano si no quieres esperar haciendo cola. Muy cerca de la parada de metro Lavapiés encuentras este rincón rústico donde podemos tomar café recién molido de kilómetro cero y elegir entre una gran variedad de tartas y bizcochos recién horneados. Mi recomendación: probad los lamingtons, están riquísimos.

 

Salón des Fleurs

Este salón de té está situado en Calle Guzmán el Bueno, 106. Tiene un encanto único, y es que también es una floristería y una tienda de regalos. Es un sitio precioso para hacer fotos, por lo iluminado que está. Recomiendo reservar porque es difícil encontrar sitio.

 

Café Mür

Perfecto para ir a tomar un café a media mañana, merendar o incluso disfrutar de un brunch completo. Café MÜR es un clásico y todo el mundo lo conoce, pero sigue siendo una de mis cafeterías favoritas. Está en Plaza Cristino Martos, 2 y os lo recomiendo encarecidamente para los días lluviosos (si podéis coger una de las mesas del piso de arriba, cerca de la ventana, mucho mejor).

 

Plántate

Otra cafetería que me encanta y a la que quiero ir mucho más es Plántate Café (Calle Mesón de Paredes, 28). Tienen una gran carta de cafés y las tostadas están riquísimas. Cuando fui pedí una con tomate y aguacate y ahora mismo me está entrando hambre solo de pensar en ella. Además tienen dulces para las meriendas que tienen pintaza.

 

Lolina Vintage

El Lolina Vintage (Calle de Espíritu Santo, 9) es un gran favorito de muchos. Café, té, tartas, cócteles… Le tengo especial cariño porque fue una de las primeras cafeterías que visité en Madrid cuando me mudé aquí. Tiene una estética retro muy acogedora y que esté tan cerca de Tribunal la hace muy accesible.

¿Cuáles son las tuyas?

 

Viajes

Restaurante Raimunda en Madrid: calidad en el mejor ambiente

Esto fue lo que pedimos tres vegetarianos en el restaurante Raimunda de Madrid

Si pedís entrantes, de verdad, pedid las patatas hojaldradas.

El restaurante Raimunda es una terraza que se encuentra en Paseo de Recoletos, número 2. El ambiente es relajado, elegante y cuidado: un exterior de mesas de cristal y mármol preparadas para distinto número de comensales organizadas en varios niveles, rodeadas de árboles, plantas diversas y fuentes de agua.

No es un restaurante vegetariano, entre su menú podemos encontrar distintas carnes y pescados. Sin embargo, son muchas las opciones que encontramos y pudimos elegir sin problema.

En la foto principal podemos observar tres de los platos que pedimos: patatas hojaldradas con hojas de chipotle (8,50€), salmorejo con helado de queso de cabra y yuca crujiente (8€), y burrata de Pugglia con cherry confitado y pesto al maíz (13,50€).

Las patatas hojaldradas fueron un favorito de la mesa. Se trata de largos trozos de patata cuidadosamente elaborados para dar una textura hojaldrada y crujiente, pero el interior conserva la textura de patata frita que tanto conocemos. La salsa tenía un toque picante, pero muy suave, así que animo a probarla aunque no seas muy fan del picante.

El salmorejo estaba delicioso. Si bien el helado de queso de cabra nos dejó un poco indiferentes, la yuca crujiente le daba un crujiente muy interesante. Fue delante de este plato cuando nos paramos a reflexionar en la elaboración y originalidad de los platos: siendo algo tan sencillo y tradicional como un salmorejo, los ingredientes eran nuevos y, los detalles, creativos.

La burrata de Pugglia fue uno de mis favoritos. La salsa al pesto que la cubría estaba increíble. Simplemente no puedo decir mucho más que esto: tenéis que ir y probarla. También pedimos dos platos más: verduras salteadas al wok con ají amarillo (12€) y huevos rotos trufados (12€).

Los huevos rotos trufados pueden parecer un plato sencillo, pero su sabor es indescriptible.

Las verduras al wok fueron mis favoritas. Era un plato muy sabroso, pero ligero al mismo tiempo. La salsa llevaba curry, cúrcuma, leche de coco y jengibre, entre otros. Puedo asegurar que los huevos trufados fueron otro favorito en la mesa.

Finalmente, fuimos tentados con postre y café (2€), el cual agradecimos bastante. Pedimos, de entre todas las opciones, mousse de cheescake con ralladura de lima (5,50€). El postre me sorprendió mucho, pues siendo de sabor tarta de queso esperaba algo bastante empalagoso, pero no fue el caso.

El sabor, la localización y la relación calidad-precio sitúan a Raimunda como un gran restaunte al que ir y celebrar una ocasión especial. Si váis, decidnos qué opináis.

Viajes

Comer sano y vegetariano en Los Angeles: misión imposible

Acompáñame en esta trágica historia de cómo dos vegetarianos se quedaron sin dinero intentando comer por la ciudad de Los Angeles

Hace una semana, Joaquín y yo viajamos a Los Angeles. Los dos somos vegetarianos, y nos gusta comer sano. No sabíamos que eran dos conceptos tan complicados de entender en una ciudad tan cosmopolita.

Nada más bajarnos del avión, nuestro taxista nos empezó a recomendar sitios a los que ir y lugares que visitar. Hizo especial hincapié en que teníamos que ir a In-n-out, que es una cadena de fast-food exclusiva de California, y probar las patatas “animal style”, que consisten en unas patatas fritas con salsa de queso, una salsa especial y cebolla frita. El taxista no tenía ni idea de que éramos vegetarianos, por supuesto, pero era significativo que muchas de las recomendaciones que recibíamos eran de restaurantes fast-food.

 

Hamburguesas de In-n-out y sus famosas Animal style fries.

El siguiente gran obstáculo fue la comida del hotel en el que nos alojábamos. Era complicado encontrar platos principales que no llevasen algún tipo de carne o pescado (casi todos los principales consistían en un filete de carne), así que optamos por comer a base de sides, platos más pequeños que suelen ser complementos del principal: puré de patatas, brócoli hervido, espárragos a la brasa. Hasta ahí todo bien, aunque era alarmante que todo supiera a mantequilla. Incluso hervían el brócoli con mantequilla.

No queríamos obsesionarnos. ¿Qué más da que hiervan el brócoli con mantequilla? No es como si nos estuviésemos llevando un bloque de ella a la boca. En el siguiente episodio casi ocurre algo parecido.

Uno de los días se nos ocurrió desayunar por el centro de la ciudad, cerca del segundo hotel en el que nos alojábamos. Buscando en Google, a 400 metros se encontraba un local de desayunos llamado iHop. Decía nuestro amigo Internet que era barato, y las fotos tenían muy buena pinta.

Nuestro gozo en un pozo cuando, al llegar, nos dan la carta. Sí, todo tenía muy buena pinta: gofres con azúcar, tortitas de todos los tamaños y sabores posibles, tortillas de huevo con salchichas y puré de patatas… y todo superaba las 1200 kilocalorías, según la propia carta. Imaginad ir a desayunar y meteros entre pecho y espalda más de la mitad de calorías que necesitas en un día, sabiendo que ni de broma vas a quemarlo por mucho que te recorras Los Angeles andando. Aquel día acabamos desayunando nuestra opción más viable: una tortilla de claras de huevos con verduras. Todo por el módico precio de 36 dólares. 

Aquí aprendimos otra lección: que no había desayunos baratos. Si queríamos eso, teníamos que ir a Starbucks a por un croissant y un café con leche.

El desayuno que nunca tuvimos pero que 100% nos merecíamos

Y no es que no se pudiera comer sano, no es eso. Estoy segura de que era posible. Simplemente era inviable para nuestro bolsillo. Si el desayuno del iHop nos costó $36 y eso era algo “barato” creo que os podéis imaginar que íbamos caminando por un campo de minas.

Lo más bonito lo encontramos el último día, en Santa Monica: BIBIBOP. Básicamente un lugar para hacerte un propio poké bowl. Era personalizable, con opciones vegetarianas, y a un precio que fácilmente encuentras en Madrid. Además, la sopa de miso era gratuita y podías rellenarla siempre que quisieras. Qué pena encontrarlo el último día.

Y eso es todo, amigos. Comer en Los Angeles es caro, pero si quieres comer sano, mucho más.

Viajes

5 cosas que tienes que saber antes de ir a Port Aventura

Consejos útiles para tener en cuenta antes de hacer un viaje a PortAventura

PortAventura es el parque de atracciones y complejo de ocio situado en los municipios Vilaseca y Salou, y es conocido por sus increíbles atracciones.

Este fin de semana fue el primero que pasé en Port Aventura siendo adulta, pues ya había ido anteriormente (con nueve y diecisiete años). Es decir, que me veo en la capacidad de dar un par de consejos a nivel usuario para disfrutar a tope de este parque. ¿Empezamos?

1. Lleva protector para mosquitos y crema solar

No puedo enfatizar más en esto, no te tomes este consejo a la ligera. Uno de los puntos fuertes de PortAventura es que está dividido en distintas zonas: China, Far West, Polinesia… y las plantas y árboles de cada zona son típicas de allí. Es decir, que en Polinesia encontrarás cantidad de plantas tropicales.

Esto implica que también se cree un microecosistema tropical con sus mosquitos tropicales y, si te descuidas, acabarás lleno de picaduras.

Además, si es un día especialmente soleado, te recomiendo llevar crema solar porque, de lo contrario, te quemarás la cara. Puedes llegar a pasar mucho tiempo al sol entre atracciones y no queremos acabar con la cara roja.

2. Lleva calzado cómodo

Prepárate para andar. El parque es enorme, y más si contamos con Ferrariland, la nueva expansión de PortAventura. Para ir de un lado a otro tienes que llevar un calzado que te lo permita. Y, como consejo extra, que lleve cordones. No quieres que tu zapatos salga volando al montarte en una montaña rusa.

3. Echa en tu mochila una muda de ropa

Mis atracciones favoritas son las de agua, pero eso implica lo que ya sabemos: mojarse. Y hay atracciones en las que te vas a mojar mucho, muchísimo. Puedes llevar ropa ligera y contar con secarte pronto, o llevar ropa extra para cambiarte. También está la alternativa del chubasquero, pero entonces no tiene tanta gracia.

Shambhala es una de las mejores atracciones del parque.

4. Infórmate de los shows temporales que hay en ese momento

Merecen la pena. Se les pone mucho cariño y la ambientación suele estar acorde con la época del año. Este año el túnel del terror es el más escalofriante de todos los que ha habido: El Apocalipsis Maya.

5. Quédate para el espectáculo final y entérate bien del horario

Depende del día, el parque cerrará a una u otra hora. Merece mucho la pena quedarse a ver los fuegos artificiales y el espectáculo final que se lleva a cabo en el lago de Mediterránea, la zona que está a la entrada. No quiero desvelar mucho más, pero te va a gustar.

¿Cuáles son tus atracciones favoritas del parque?

 

Viajes

Sé el primero en saber las novedades de Shop Disney

Shop Disney nos enseña qué novedades estarán disponibles para esta Navidad

Entrar en una Disney Store es una experiencia en sí misma.

El pasado miércoles 12 de septiembre tuve la gran oportunidad de acudir a la presentación en Londres de todo lo nuevo que podremos encontrar en Shop Disney y en las Disney Store físicas repartidas por el país.

También se celebra el lanzamiento oficial de Shop Disney España, así que ya es posible hacer pedidos a domicilio sin la necesidad de pasar por tienda.

Fue un pequeño evento para prensa y bloggers donde pudimos disfrutar de los adelantos de los nuevos productos, un photocall de Mickey y un taller de tatuajes de purpurina. Muchos de los productos estaban expuestos para poder hacerles fotos y estos son algunos de mis favoritos:

Hype lleva ya un tiempo colaborando con Disney a la hora de hacer productos, y esta vez no iba a ser menos. Mirad qué mochilas tan adorables para la vuelta al cole o al insituto. También me gustaría que no pasaran desapercibidas las gorras de Toy Story y Bichos, las dos primeras películas de Pixar.

Mochilas Disney con Hype

Aquí podemos ver dos rincones reparados: la colección Mickey Gold y las princesas Disney. La primera cuenta con una serie limitada de productos en dorado, muy elegante y estilosa. La chaqueta de Mickey dorada es perfecta para cualquier ocasión.

Las muñecas de las princesas Disney vuelven con un concepto que me pareció genial: cada una va vestida de acuerdo a la época de lanzamiento de su película. Es decir que si La Sirenita es de 1989, Ariel lleva un vestido de los ochenta.

Puede parecer demasiado pomposo (y lo es), pero estos accesorios Disney me encantaron. No pude resistirme a hacerme varias fotos con la gorra negra y, más tarde, tuve que comprar una gorra con orejas muy similar en la Disney Store. No compré esa misma porque aún no está disponible, pero estoy atenta como un lince.

Gorras y bolsos de la nueva colección de Disney.

Para saber más, visitad las redes sociales de Shop Disney porque actualizan a todas horas sobre nuevos productos. ¿Cuál es vuestro favorito?

Viajes

Ramen Kagura: El mejor ramen vegetariano de Madrid

Si eres amante de la cocina japonesa, no puedes perderte Kagura Ramen en el centro de Madrid

El ramen es un plato típico japonés con muchas variantes.

Si bien la foto de portada no es de un ramen vegetariano, a continuación os enseñaré cómo son los de Kagura Ramen.

El local es un pequeño restaurante en el centro de Madrid, en Calle de las Fuentes, 1. Lo verás pronto porque, probablemente, haya cola de unos veinte minutos para entrar. Está siempre lleno y no es para menos: es de los locales más famosos de Madrid por la calidad de su ramen y su precio. Desde 5,80€ puedes disfrutarlo: para todos los bolsillos.

Fuimos tres amigos vegetarianos a comer y pedimos unos maki de aguacate para compartir y un ramen vegetariano de miso cada uno. Yo me pedí el de 100 gramos y fue suficiente, aunque al principio parezca pequeño llena bastante.

Maki de aguacate (6 piezas)

El sushi estaba aceptable, fue un entrante agradable. Pero estábamos deseando tomar el ramen. No tienen tantas opciones de ramen con caldo como otros locales, y tan solo teníamos esa opción vegetariana, pero la cantidad de ingredientes era satisfactoria: tofu frito, menma, medio huevo pochado y verduras con leche de soja con salsa especial de miso.

El caldo era muy opaco, las verduras estaban deliciosas y el tofu le daba un sabor excelente, casi dulce. La única pega que le pongo es que lo encontré un poco templado (a mí, personalmente, me gusta la sopa muy caliente). Cuando trasladé esto a mis amigos me dijeron, y cito:

Paloma, estás loca. Está ardiendo. No tienes papilas gustativas. Estás muerta por dentro.
-Kevin, gran amigo.

Ramen vegetariano miso, 100 gramos (tamaño pequeño)

El ramen pequeño, la bebida y el sushi compartido salió a unos 10 euros por persona. La verdad es que, por lo que comimos, está increíble. Da mucho gusto encontrar opciones vegetarianas que están deliciosas.

Destacados

Brunch del Jardín Secreto de Salvador Bachiller | Review

Hemos ido a desayunar de brunch al Jardín Secreto de Salvador Bachiller y te lo cuento para ver si te merece la pena.

El brunch debería catalogarse como Maravilla del Mundo Moderno.

Hacía ya mucho tiempo que no iba a un “brunch“. Esa comida de origen cuestionable, donde el marketing ha hecho de las suyas para volver hipster y lujoso el simple hecho de “desayunar casi a la hora de comer“.

Esta vez fui al Jardín Secreto de Salvador Bachiller, en Calle Montera, de Madrid. Aunque no había estado nunca, definitivamente no era tan secreto para mí. Con un poco que curiosees blogs de “Qué hacer en Madrid” te sale este lugar recomendado: en el último piso de la tienda de Salvador Bachiller se encuentra un precioso jardín con terraza donde puedes disfrutar de desayunos, comidas completas, cafés y cocktails.

Fui a las 11:00h, justo cuando abrían, y a las 11:20h el lugar ya estaba casi lleno. El calor era insoportable pero, afortunadamente, caía agua desde unos difusores para estar fresquitos. Y ahora, lo importante: la comida.

El brunch incluía: un café o té, una bebida (cocktail o zumo de naranja), y dos platos. De bebidas pedí café con leche de soja y un Bloody Mary, cocktail típico de brunch. O al menos algo así escuché en Sexo en Nueva York. Y los platos escogidos fueron Bowl de Açai y Huevos Benedict sin jamón.

Café con leche de soja, Bloody Mary y Bowl de açai.

El café lo sirvieron en una taza muy coqueta, con leche de soja. El Bloody Mary estaba espectacular, algo picante. He de añadir que a mí, personalmente, me encanta el picante. Si no lo soportas, no te lo recomiendo. Eché de menos la ramita de apio con la que suelen decorar este tipo de cocktail, aunque lo salvaron con unas florecillas y un mensaje cuqui en la pajita de papel.

El bowl de açai estaba increíble. En comparación con esos bowls que enseñan las instagrammers, era pequeño, aunque suficiente. Venía acompañado de un muesli delicioso y plátano recién cortado. Además, estaba muy fresquito, y era como tomar finas láminas de hielo con sabor a frutos del bosque.

No hice una foto a los huevos Benedict porque llegaron un poco tarde. Hubo problemas con la PDA que manda los pedidos a la cocina y los trajeron con jamón. Al ser vegetariana, pedí que lo cambiasen y no hubo ningún problema. Eché de menos que cambiaran el jamón por algo distinto, me ofrecieron salmón pero tampoco podía tomarlo. Cuando se nos ocurrió cambiarlo por aguacate, nos dijeron que ya era tarde. Los huevos estaban ricos, aunque venían acompañados de unas patatas que no me convencieron. Y estaba un poco solitario, ese aguacate habría venido bien.

Todo esto por el precio de 19,95€. En definitiva, ¿lo recomiendo? Es un poco caro, pero es el precio medio de los brunch en Madrid. Teniendo en cuenta que el sitio es céntrico, tranquilo y muy bonito, me parece un lugar ideal para tomar el brunch. Si no te convence el precio, tienes una gran carta llena de opciones. Ah y, si vas acompañado, pedid opciones de brunch distintas para probar más platos. ¡Me quedé con ganas de probar los gofres!

Viajes

Lo mejor y lo peor de Japón

Hemos visitado Japón y estas son las mejores y las peores cosas del país.

 

Hace poco más de un año que cumplí uno de mis sueños: visitar Japón. Fue una experiencia increíble, y me da pena no haber hablado de ello más que con la gente que conozco y hoy me siento lo suficientemente nostálgica como para contaros qué tal fue la experiencia.

Lo mejor fue, sin duda, ir con amigos. Aunque los que pasamos más tiempo en Japón fuimos solo tres, poder compartir la pasión y los nuevos descubrimientos con ellos fue increíble. Decidimos que pasaríamos los 15 días en tres ciudades: Kyoto, Osaka e Hiroshima. Podríamos haber exprimido muchas más ciudades, eso seguro, pero no nos compensaba ir con prisa. Queríamos ir con mucha calma, disfrutar de la cultura y memorizar las ciudades.

Algo bueno de ir sin prisa es que podíamos improvisar mucho. Uno de los días en Kyoto, cuando fuimos al Fushimi Inari, anduvimos lo nunca escrito. Fuimos en tren muy temprano, para subir hasta arriba sin sufrir el calor de junio en Japón. Después de un par de horas subiendo, decidimos volver a Kyoto andando. No es mucho, acabo de comprobar que es una hora andando. Fuimos parando por los templos del camino, descansando. Con prisa, ni siquiera nos habríamos planteado la opción.

Fushimi Inari-Taisha. Photo de Dil Assi en Unsplash.

Habíamos oído mucho que comer en Japón era carísimo, y que sería lo que más nos dolería. Teníamos muchas ganas de probar la gastronomía japonesa, pero íbamos siempre buscando lugares que se portaran bien con nuestro bolsillo. Además, era complicado encontrar lugares donde comer porque uno de los tres era vegetariano (es curioso, porque ahora los tres lo somos) y en Japón es tan raro serlo que se creen que un vegetariano come pescado.

Nuestra salvación fueron, señoras y señores, los bares cutres de udon. Es muy fácil que pasen desapercibidos, escondidos entre los relucientes neones de los restautantes caros, pero están ahí. Por 300 yenes (alrededor de 2,5o euros) cada día tomábamos un cuenco de udón, que son unos fideos gruesos de harina de trigo, en caldo y con algas y tofu frito. Era suficiente para llenarnos sin gastar dinero. Por supuesto, así podíamos permitirnos caprichos como probar el ramen de Ichiran Ramen en Kyoto, o ir al karaoke.

“Bar cutre” de udón

Kyoto nos sorprendió mucho porque, pese a ser de las ciudades más importantes de Japón, era muy tradicional. Los edificios no superaban los tres pisos y había templos por doquier. Osaka era todo lo contrario: aunque a veces podías encontrar un pequeño templo escondido, todo eran rascacielos y neones.

Y, aunque queráis matarme, fue increíble poder pasar un día en el parque temático de Universal Studios de Osaka. Allí está el mundo de Harry Potter, y casi me da un chungo conforme se acercaba la fecha. Fue el único día que nos llovió en Japón, y madre mía lo que llovió. Íbamos empapados hasta la ropa interior, y eso que llevábamos chubasqueros. Pero eso hizo que la gente se fuera antes y pudiéramos montarnos en la atracción del castillo de Hogwarts hasta tres veces, cuando incluso a veces la gente se tiene que ir sin montarse una sola vez por las colas que se forman.

Es desconcertante que nadie hable inglés. Eso hace que sea muy difícil comunicarse, pedir indicaciones o comer en un bar cutre de udón. Si vas a ir a Japón es recomendable chapurrear cosas básicas, o llevar Internet en el móvil para traducir en todo momento. Ni siquiera la gente que trabaja de cara al público habla inglés, tan solo los recepcionistas en los hostales. Muy curioso.

La verdad es que no me arrepiento de no haber ido a Tokyo porque sé que, cuando vaya, iré sin prisa por ver todo Japón. Es un país demasiado maravilloso (y muy lejano) como para verlo deprisa, con horarios y con el objetivo de hacer la foto en el sitio de turno y rumbo al siguiente monumento.  Espero que, cuando vayas, lo pases tan bien como yo.

Viajes

Los helados de moda llegan a Madrid

Cómo viajar a Japón sin moverte del centro de Madrid.

 

Así se preparan los helados taiyaki.

Los taiyakis son, tradicionalmente, un pastel típico japonés en forma de pez. Cuando estuve en Osaka pude probarlos calientes, rellenos de batata y de pasta de judías. Pero en La Pecera (@wearelapecera) le han dado un refrescante enfoque: rellenos de helado.

Hace más o menos un año que abrieron un pequeño local en Malasaña (Calle Velarde, 2), pero el nuevo local en Calle Goya, 56 nos ha enamorado. Además de servir nuevos sabores de helado, traen novedades en cuanto a dulces y bebidas.

Rápida foto de los taiyakis sin relleno antes de pedir el nuestro.

Para los que no hayáis probado nunca el taiyaki, la masa es suave y con un sabor parecido al gofre. Nuestros rellenos de helado favoritos fueron Té Matcha, Pink Lemonade y Salted Caramel. Lo más divertido es ponerle toppings como malvaviscos y sirope de chocolate por encima.

Pero la oferta de este local no se queda aquí; nos llamaron mucho la atención las bebidas frías de jengibre y café que sirven, por ejemplo, y también unos dulces gelatinosos que llaman “medusas”. Son preciosos y están riquísimos.

¡Mirad la perla que tienen! Todo está cuidado al detalle.

El aspecto es llamativo y el sabor, interesante.

Y han sabido medir a la perfección el que todo sea precioso porque si vais a La Pecera de Calle Goya además de probar todo esto, no podréis iros del local sin sacar fotografías para Instagram. El sitio ha sido decorado con tonos rosa pastel y azul intenso y eso lo hace irresistible, y combinado con el increíble sabor y estética de sus helados hará que tu perfil de Instagram destaque como nunca lo ha hecho. Esta es la experiencia ideal para el verano.

Deep blue life 💙

A post shared by Julen Hernandez (@holajulen) on

Viajes

Tres vegetarianos comen en una hamburguesería

¿Qué pasa cuando tres vegetarianos deciden salir a comer por Madrid? A veces puede ser difícil encontrar comida rica que puedas degustar, así que decidimos ponerlo difícil: fuimos al New York Burger, un restaurante especializado en hamburguesas.

 

Nuestra experiencia en el New York Burger

Omai (@omai), Julen (@julenhernandez) y yo teníamos mucha hambre y estábamos preparados para degustarlo todo. Esperamos unos minutos antes de sentarnos y, cuando conseguimos nuestra mesa, nos atendieron muy pronto. Había varias opciones vegetarianas como “entrantes”, y tan solo dos hamburguesas que pudiéramos tomar. Entendamos vegetarianos como ovolácteo-vegetarianos.

Para compartir pedimos los nachos, los fingers de queso con salsa de arándanos y una mazorca de maíz.

Los nachos tenían mucha variedad de ingredientes y salsas: queso, frijoles, salsa agria, guacamole y pico de gallo. Estaban muy ricos nada más traerlos, sin embargo, el queso estaba repartido de modo que todos los nachos se pegaron y fue difícil seguir comiendo. Nuestra nota final fue un 3 sobre 5.

Nachos con queso (9,90€)★★★☆☆

Los fingers de queso, aunque estaban ricos con la salsa de arándanos, eran de lo más normal. Se notaba que eran congelados, y es por eso que les pusimos un 3,5 sobre 5. Finalmente, Julen afirmó que la mazorca de maíz estaba espectacular: mantequilla al gusto y un toque picante perfecto; por eso se llevó un 4,5 sobre 5.

Fingers de queso (7,90€) ★★★⋆☆☆

Mazorca de maíz (4,50€) ★★★★⋆☆

Los fingers de queso estaban bastante bien.

Habíamos comido mucho pero todavía faltaba el plato principal: las hamburguesas. Tan solo teníamos dos opciones, aunque un punto positivo es que también se puede elegir entre una gran cantidad de tipos de pan y de guarniciones. Omai pidió la Rockefeller Center con pan de cereales y patata asada, Julen pidió la misma hamburguesa pero con pan rústico y ensalada de col. Mi elección fue la Central Park con pan de amapola y patatas gajo.

Hamburguesa “Rockefeller Center” con patata asada (8 €)

Las hamburguesas Rockefeller Center son de espinacas y, aunque su sabor es adecuado, se quedan muy pobres en una hamburguesa sin nada más. “Le hace falta más verduras, o salsas. Está algo sosa”, afirmó Omai. Se llevaron un 2 y 3 sobre 5. En cuanto a las guarniciones, los resultados fueron algo más satisfactorios. La patata asada un 4 sobre 5, y la ensalada de col un 3 sobre 5.

Hamburguesa Rockefeller Center (8€)★★★☆☆

Hamburgesa “Central Park” (8,50€)

Por mi parte, la hamburguesa Central Park estaba muy rica. Eso sí, era muy distinta: la “hamburguesa” eran unas gyozas japonesas de verduras, y tenía salsa de soja espesa. El sabor era muy oriental. Aunque le ponga un 4 sobre 5, creo que podrían haberse currado más una hamburguesa vegetariana, porque sustituirlo por empanadillas japonesas es una opción un poco evasiva. Las patatas gajo estaban de muerte, las recomiendo totalmente (5 sobre 5).

Hamburguesa Central Park con patatas gajo (8,50€)★★★★⋆☆

La verdad es que habíamos comido demasiado como para querer un postre, así que pedimos café. Nuestro pozo en un gozo cuando nos dijeron que ahí no servían café. Esto no se hace, chicos.

En general fue una experiencia bastante agridulce. Como vegetarianos, no repetiríamos en este sitio. Quién sabe qué aventuras nos deparará el mundo gastronómico de Madrid los próximos días.