Ciencia

La verdad tras la leche cruda

Ser retro no es beber leche como en el siglo XVIII

 

La polémica sobre la leche cruda ha vuelto a boca de todos | Foto de Noemí Jiménez

Lo natural está de moda. Es un hecho. Y está genial que cada vez tendamos a consumir productos menos procesados y más frescos, pero ¿hasta qué punto esto se convierte en una ventaja? Resulta, que lo natural también es marca. Lo natural vende. Y a veces, lo natural también es una estafa y puede matar.

Tiremos de hemeroteca… 6 de febrero de 2018: “Un afectado por meningitis en Madrid tras consumir queso crudo de oveja infectado por una bacteria”. Primer toque de atención.
19 de julio de 2018: “El Gobierno regulará la venta directa de leche cruda”. ¿En serio? Antes de comenzar esta reflexión, en el que es mi primer post en este medio, me gustaría hablar de Louis Pasteur, uno de los padres de la microbiología.

Este químico y bacteriólogo francés fue el encargado de demostrar que las enfermedades de aquella época (bacterianas en su mayoría) no surgían de la nada. Desmontó la generación espontánea y entre otras muchas de sus aportaciones, nos dejó el proceso de pasteurización. En aquella época existía el problema de que alimentos como la leche o el vino se estropeaban en poco tiempo y Pasteur, investigando sobre la vid, descubrió que había dos microorganismos implicados en los fenómenos de fermentación del mosto de uva. Hallados los culpables solo quedaba crear un método para acabar con ellos y así obtener un vino que durase más tiempo. Y lo hizo. Descubrió que hirviendo el vino podíamatar casi en su totalidad a estos microorganismos y así aumentar la “fecha de caducidad”.Esto fue replicado más adelante en otros alimentos como la leche y tuvo un impacto muy positivo en la sociedad. Básicamente la gente ya no moría de enfermedades derivadas del consumo de estos productos contaminados. El siguiente paso era aumentar la efectividad del proceso y hacerlo a escala industrial. Para los inicios de los años 20, eso ya estaba conseguido, y para los años 40, el método UHT estaba a punto.

La ultrapasteurización, uperización o método UHT consiste en someter a la leche u otros productos a una serie de ciclos de altas temperaturas con el fin de eliminar todos aquellos organismos patógenos que puedan alterar la calidad del producto o sean perjudiciales para la salud. Con este proceso se consigue eliminar a la mayor parte de microorganismos, incluidas las formas resistentes de los mismos. Así conseguimos mantener todos los nutrientes, el sabor no se ve casi afectado y siempre podremos consumirla con seguridad. Ante esto yo me pregunto: ¿Qué necesidad tenemos de consumir leche cruda?

La respuesta es fácil. NINGUNA. La leche cruda no está pasteurizada. Ni siquiera hervida del modo que proponía Pasteur al inicio del siglo XX. La leche cruda presenta microorganismos patógenos que nos pueden producir desde una sencilla diarrea hasta la muerte. No es segura.

La leche cruda de vaca está diseñada para consumo de los terneros | Foto de Adam Morse

Ahora bien, te puedes preguntar por qué el Gobierno quiere regular su venta. Esto viene a la cola de la normativa que ha aprobado la Generalitat y que se nutre del reglamento europeo 853/2004, de normas de higiene de los alimentos de origen animal. Se trataría de poder regular la venta de un producto peligroso. No obstante, si esta regulación no viene acompañada de una campaña de información al consumidor, puede resultar muy problemático. En primer lugar, porque hay que informar de los riesgos del consumo de esta leche y de qué grupos de población (niños, ancianos, personas inmunodeprimidas y embarazadas) no deben consumirla bajo ningún concepto. En segundo lugar, hay que decir que hay alternativas mucho más seguras. En tercer lugar, que no aporta ningún beneficio extra, y en cuarto lugar, que hay que seguir una serie de conductas higiénicas para tratar la leche de una forma que minimicen esos riesgos.

Entre los argumentos que exponen los defensores de este tipo de leche están:

· Los controles veterinarios y los análisis son suficientes: MENTIRA. Un control veterinario te asegura que la vaca está sana, no te asegura la ausencia de patógenos en la leche. Además, las instalaciones donde se produce dicha leche siguen un control microbiológico de mínimos porque el coste que supondría un examen exhaustivo sería inviable para las ganaderías.

· Si las instalaciones no tienen focos donde se pueda infectar la leche, se disminuye el riesgo: MENTIRA. Ningún ganadero trabaja en un ambiente de esterilidad, por lo que la leche, rica en azúcares y nutrientes, es un caldo de cultivo perfecto para los microorganismos. La esterilidad cero no existe, pero si le pones un cebo a E.coli, esta bacteria va a picar.

· Si hierves la leche en casa es suficiente: MENTIRA. Una cocción casera no es suficiente ni iguala a la efectividad de los procesos industriales ya estandarizados. Si añadimos que no sabemos hasta qué punto la gente es conocedora del proceso exacto de cocción necesario para reducir mínimamente la carga patógena, hacemos de esta desinformación un factor de riesgo añadido.

· La leche pierde sus nutrientes: MENTIRA. Las pérdidas detectadas son menores del 10% y solo presentes en algunas vitaminas como la C, siendo completamente despreciables.

Como vemos, ventajas CERO. Todo obedece a un interés puramente de mercado. Se trata de vender y venderlo como sea. Aunque suponga un problema de salud pública como en el caso de la persona que murió de meningitis. Aunque se engañe al consumidor con su sabor y sus nutrientes. Aunque aseguren que pasan suficientes controles cuando en realidad pasan los mínimos requeridos. Aunque te vendan seguridad. ¿Qué hay de cómodo en comprar leche para hervirla en tu casa cuando puedes comprarla ya hervida y con todas las garantías de que esa leche no tiene ningún organismo patógeno?

Si hemos avanzado en materia de seguridad alimentaria no es para que ahora nos volvamos a morir a los 30 años como a principios del siglo pasado. Y que no nos vengan con el rollo natural. Queridos lectores, natural también es el arsénico y no nos da por beberlo en infusión.

 

Para más información sobre los riesgos que conlleva la leche cruda, puedes consultar este especial del CDC (Centro de Enfermedades Infecciosas de EE.UU.).

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  1. […] Levis por la calle. ¿Tenéis alguna teoría o dato para ayudar con el tema? Nos encantan los misterios y conspiraciones con investigaciones detrás, así que eres bienvenido o bienvenida para opinar en los […]

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