Perú: un paraíso de cultura y naturaleza

He conocido Perú y casi no tengo palabras para describirlo. Perú es un paraíso natural donde la cultura y la historia de varias civilizaciones se combina con un entorno natural e increíblemente variado capaz de enamorar a cualquiera.

Mi viaje consistió en una ruta por muchos de los principales puntos de interés de la región; que es tan grande y rica que realmente requiere mucho más tiempo del que teníamos disponible para poder conocerla en profundidad. Pasado el proceso de aterrizaje en Lima, la capital del país y probablemente la zona menos atractiva, el viaje de verdad comenzaba en Saqsaywaman, al norte de la ciudad de Cusco. Saqsaywaman es una antigua fortaleza ceremonial construida en varias plantas y con rocas gigantes que encajan perfectamente entre sí y en ocasiones forman figuras básicas de elementos incas. Tanto este emplazamiento, como Cusco y como la gran parte de la zona del Valle Sagrado de Perú se encuentra a una altura media de 4.000 metros de altura, que provocan lo que comúnmente llaman el “mal de altura”. Al respirar notas que no te sacias de oxígeno y cualquier movimiento que se acerque a actividad física te deja sin respiración. Los habitantes de Perú tienen un remedio tradicional propio con el mate de coca, una especie de té que ayuda a acostumbrarte al entorno.

De Cusco nos trasladamos a Aguas Calientes, un pueblo muy pequeño a los pies de una montaña; pero no una montaña cualquiera, si no una en cuya cima se encuentra una de las maravillas del mundo: Machu Picchu. Machu Picchu es un antiguo poblado andino que fue residencia del noveno Inca. Los Incas eran los regentes en el imperio inca, y todo indica que hubo trece de ellos. Machu Picchu se construyó bajo petición del noveno de ellos, Pachacútec, y realmente impresiona ver el formato de construcción y los bien conservada que está la ciudadela. Todo el lugar está repleto de llamas y alpacas, animales típicos de Perú y que enamoran a los turistas.