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He probado el Amazon Echo durante una semana

El Amazon Echo ha llegado junto al asistente virtual Alexa y esto es lo que he aprendido después de una semana utilizándolo.

Elegante y discreto. Podría ser mi biografía de Tinder pero es el nuevo Amazon Echo.

Hace apenas una semana, Amazon lanzaba (por fin) en España su línea de productos Echo. Para que nos hagamos a la idea, los Echo son el equivalente al Google Home o al Homepod de Apple: asistentes virtuales inteligentes en forma de altavoz. Google se tiene a sí mismo, Apple tiene a Siri y Amazon tiene a Alexa. Y hemos estado probando el Amazon Echo durante una semana.

Amazon ha lanzado cinco dispositivos diferentes de Echo; el Echo (a secas), el Dot, el Plus, el Spot y el Sub; y como añadido, un enchufe inteligente llamado Amazon Smart Plug. Cada Echo tiene su propia característica estrella. El Dot ocupa menos espacio a costa de perder calidad de los altavoces, el Plus tiene un hub integrado para los accesorios de domótica, el Spot integra cámara y pantalla y el Sub es un subwoofer complementario de 6 pulgadas y 100W de potencia que añaden la calidad de sonido que a los otros Echo les falta. En nuestro caso, hemos tenido el Dot y el Echo normal durante unos días y lo hemos intentado exprimir al máximo.

De izquierda a derecha: el Amazon Echo Plus, el Echo Sub y el Echo Dot.

¿Qué diferencias hay entre Alexa, Siri y el asistente de Google?

Al poco de utilizar un Echo, te das cuenta de un detalle que, precisamente de manera positiva, puede pasar desapercibido. Y es que la voz del Alexa suena sorprendentemente natural. El equipo de Amazon España hizo un extensivo casting y trabajó para conseguir una voz lo más humana posible. Y aunque lo han conseguido, aún queda mucho terreno para mejorar y un pequeño camino hasta alcanzar a Google o a Siri.

Quizá lo que menos ayuda a la voz de Alexa son los altavoces de Echo, especialmente el del Dot, que aunque cumplen su función para un uso de asistente, dejan bastante que desear a la hora de escuchar música. Aún así tiene solución ya que Amazon permite conectar altavoces externos a través de cable o Bluetooth.

Al igual que los Google Home, los Amazon Echo cuentan con un botón específico para anular físicamente el micrófono (y la cámara, en el caso del Spot), y también permite intercambiar las cubiertas de tela por otros diseños para adaptarse lo mejor posible al estilo de tu hogar.

El Spot es el único Echo que cuenta con cámara y pantalla, para hacer videollamadas o incluso ver las noticias. En pequeñito.

Lo que para mí ha sido el punto más interesante es el hecho de que, al ser de Amazon, está completamente vinculado al servicio de compra de Amazon. Es decir, puedes pedirle que añada a tu lista de la compra cualquier producto o, lo que es mejor, pedirle que lo compre. Si te has quedado sin pan, Alexa te lo pide. Si has visto en internet un libro que te gusta, Alexa te lo compra. Y te llega a casa con la velocidad habitual de Amazon Prime. Por supuesto, para evitar que terceras personas se pongan como locas a comprar cosas sin tu consentimiento, puedes activar un pin por voz o en el teléfono que limita la capacidad adquisitiva a las personas que lo conozcan.

El segundo punto más interesante son las Skills, una especie de apps para el asistente que amplifican sus habilidades. Por ejemplo, instalando la Skill de El País puedes pedirle a Alexa que te lea las últimas noticias del periódico; o con la Skill de Philips Hue puedes controlar las luces inteligentes de la casa.

Coincide, además, con que hoy se lanzan en México cuatro de los modelos de Amazon Echo a partir de 699 pesos. En España están disponibles todos los modelos Echo desde el 30 de octubre, a excepción del Spot que tardará un poco más en llegar.

Ciencia

Por qué deberías tener un Google Home

Imagina tener a alguien en tu casa atento a todo lo que dices y dispuesto a ayudarte. “Un mayordomo” podrías pensar, pero no, porque no se mueve del sitio, solo te ayuda con la voz. Algo así es Google Home.

 

El Google Home Mini

Aunque lleva desde noviembre de 2016 disponible en EEUU, Google Home acaba de aterrizar en España para que cualquiera pueda utilizarlo. Y digo cualquiera porque pensaba que estaría destinado a usuarios de Android o que, en caso de ser compatible también con iOS, tendría funciones muy limitadas; y no está siendo así. Soy usuario de iPhone desde hace muchos años y Google Home es completamente compatible con mi teléfono. En el evento presentación del dispositivo en España, tuvimos ocasión de hablar con varios responsables de Google, como Andrés Martínez (Responsable de Relación con Desarrolladores del Equipo de Ingeniería de Google España) y Anaís Perez Figueras (Directora de Comunicación de Google España y Portugal), y ambos nos contaron lo útil que puede llegar a ser tener en casa un Google Home. Y al igual que hice al probar Windows por primera vez, hoy os voy a contar mi experiencia viviendo con Google Home por primera vez.

El Google Home viene en dos tamaños (al menos en España): el estándar y el mini; y las únicas dos diferencias entre ambos son la potencia del altavoz y la capacidad de cambiar la base del modelo estándar para adaptar su diseño al de tu casa. Bueno, y el precio. El normal cuesta 149 euros, mientras que el mini “solo” 59 euros, y hará las veces de un muy buen regalo de cumpleaños cuando no sepas qué regalar.

Viene en varios colores, este es el blanco.

¿Pero para qué sirve exactamente Google Home? Imagina tener un Siri cargado de esteroides y con un cuerpo físico. Pues básicamente eso. Google Home es la “carcasa” donde se aloja Google Assistant, el asistente de voz de Google. Su principal ventaja es que cuenta con la potencia y la capacidad del motor de búsqueda de Google a sus espaldas, con lo que es capaz de responderte todo lo que necesites preguntar. Tiene una capacidad bastante acentuada de escucha, con lo que en general te oirá desde cualquier lugar de la casa cuando digas “OK Google”, el comando de voz que lo despierta. A partir de ese punto puedes pedirle que ponga alarmas y temporizadores, música (ya sea desde sí mismo o desde un altavoz externo), que te recuerde cosas, que te lea tu agenda, el tiempo que hace hoy, que añada un nuevo producto a tu lista de la compra, etc, etc. Y si tienes dispositivos de smart home en casa, puede apagar las luces, bajar las persianas, activar la aspiradora o subir la temperatura, entre otras muchas cosas.

“Cuando no tienes el móvil a mano necesitas un dispositivo que te ayude a responder las tareas cotidianas.”

– Anaís Perez Figueras; Directora de Comunicación de Google España y Portugal).

Yo he instalado uno en el dormitorio y otro en el estudio, y ambos se comunican entre sí para no activarse a la vez. Sorprendentemente, el proceso de instalación es muy, muy sencillo. Únicamente lo conectas y desde tu teléfono, con la aplicación de Google Home, lo detectas y lo configuras en menos de 5 minutos. Muy fácil. Y si sois varias personas en casa, es capaz de detectar hasta 6 voces distintas y tener la información al día de cada uno. Y esto me sorprendió como lo que más.

Es cierto que se encuentra en una fase muy inicial, y más de una vez te responderá diciendo que aún está aprendiendo. Aún así, se defiende bastante bien, y aunque llevo pocos días con los dispositivos creo que estoy cogiendo la costumbre de, cuando tengo una duda, preguntarla en alto a Google en lugar de buscar en el ordenador. El tiempo dirá si esto va a más o comienzo a olvidarme de ello.

“Si es algo que utilizas al menos dos veces al día, es que es un buen producto”

– Andrés Martínez. Relación con Desarrolladores del Equipo de Ingeniería de Google España