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Mis 5 cafeterías favoritas en Madrid

Ahora que empieza el tiempo de lluvia, lo que más apetece es descubrir cafeterías en Madrid

Esta semana las temperatuas caen en picado, y ahora lo que más apetece es tomar café y tarta en una cafetería bonita en la que te sientes como en casa. Por eso creo que es apropiado que os hable de mis cinco cafeterías favoritas de Madrid. Si la tuya no está en la lista déjalo en los comentarios para que descubramos sitios nuevos.

Pum Pum Café

Pum Pum Café (Calle Tribulete, 6) no es una novedad para muchos de vosotros, y hay que ir temprano si no quieres esperar haciendo cola. Muy cerca de la parada de metro Lavapiés encuentras este rincón rústico donde podemos tomar café recién molido de kilómetro cero y elegir entre una gran variedad de tartas y bizcochos recién horneados. Mi recomendación: probad los lamingtons, están riquísimos.

 

Salón des Fleurs

Este salón de té está situado en Calle Guzmán el Bueno, 106. Tiene un encanto único, y es que también es una floristería y una tienda de regalos. Es un sitio precioso para hacer fotos, por lo iluminado que está. Recomiendo reservar porque es difícil encontrar sitio.

 

Café Mür

Perfecto para ir a tomar un café a media mañana, merendar o incluso disfrutar de un brunch completo. Café MÜR es un clásico y todo el mundo lo conoce, pero sigue siendo una de mis cafeterías favoritas. Está en Plaza Cristino Martos, 2 y os lo recomiendo encarecidamente para los días lluviosos (si podéis coger una de las mesas del piso de arriba, cerca de la ventana, mucho mejor).

 

Plántate

Otra cafetería que me encanta y a la que quiero ir mucho más es Plántate Café (Calle Mesón de Paredes, 28). Tienen una gran carta de cafés y las tostadas están riquísimas. Cuando fui pedí una con tomate y aguacate y ahora mismo me está entrando hambre solo de pensar en ella. Además tienen dulces para las meriendas que tienen pintaza.

 

Lolina Vintage

El Lolina Vintage (Calle de Espíritu Santo, 9) es un gran favorito de muchos. Café, té, tartas, cócteles… Le tengo especial cariño porque fue una de las primeras cafeterías que visité en Madrid cuando me mudé aquí. Tiene una estética retro muy acogedora y que esté tan cerca de Tribunal la hace muy accesible.

¿Cuáles son las tuyas?

 

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Comer sano y vegetariano en Los Angeles: misión imposible

Acompáñame en esta trágica historia de cómo dos vegetarianos se quedaron sin dinero intentando comer por la ciudad de Los Angeles

Hace una semana, Joaquín y yo viajamos a Los Angeles. Los dos somos vegetarianos, y nos gusta comer sano. No sabíamos que eran dos conceptos tan complicados de entender en una ciudad tan cosmopolita.

Nada más bajarnos del avión, nuestro taxista nos empezó a recomendar sitios a los que ir y lugares que visitar. Hizo especial hincapié en que teníamos que ir a In-n-out, que es una cadena de fast-food exclusiva de California, y probar las patatas “animal style”, que consisten en unas patatas fritas con salsa de queso, una salsa especial y cebolla frita. El taxista no tenía ni idea de que éramos vegetarianos, por supuesto, pero era significativo que muchas de las recomendaciones que recibíamos eran de restaurantes fast-food.

 

Hamburguesas de In-n-out y sus famosas Animal style fries.

El siguiente gran obstáculo fue la comida del hotel en el que nos alojábamos. Era complicado encontrar platos principales que no llevasen algún tipo de carne o pescado (casi todos los principales consistían en un filete de carne), así que optamos por comer a base de sides, platos más pequeños que suelen ser complementos del principal: puré de patatas, brócoli hervido, espárragos a la brasa. Hasta ahí todo bien, aunque era alarmante que todo supiera a mantequilla. Incluso hervían el brócoli con mantequilla.

No queríamos obsesionarnos. ¿Qué más da que hiervan el brócoli con mantequilla? No es como si nos estuviésemos llevando un bloque de ella a la boca. En el siguiente episodio casi ocurre algo parecido.

Uno de los días se nos ocurrió desayunar por el centro de la ciudad, cerca del segundo hotel en el que nos alojábamos. Buscando en Google, a 400 metros se encontraba un local de desayunos llamado iHop. Decía nuestro amigo Internet que era barato, y las fotos tenían muy buena pinta.

Nuestro gozo en un pozo cuando, al llegar, nos dan la carta. Sí, todo tenía muy buena pinta: gofres con azúcar, tortitas de todos los tamaños y sabores posibles, tortillas de huevo con salchichas y puré de patatas… y todo superaba las 1200 kilocalorías, según la propia carta. Imaginad ir a desayunar y meteros entre pecho y espalda más de la mitad de calorías que necesitas en un día, sabiendo que ni de broma vas a quemarlo por mucho que te recorras Los Angeles andando. Aquel día acabamos desayunando nuestra opción más viable: una tortilla de claras de huevos con verduras. Todo por el módico precio de 36 dólares. 

Aquí aprendimos otra lección: que no había desayunos baratos. Si queríamos eso, teníamos que ir a Starbucks a por un croissant y un café con leche.

El desayuno que nunca tuvimos pero que 100% nos merecíamos

Y no es que no se pudiera comer sano, no es eso. Estoy segura de que era posible. Simplemente era inviable para nuestro bolsillo. Si el desayuno del iHop nos costó $36 y eso era algo “barato” creo que os podéis imaginar que íbamos caminando por un campo de minas.

Lo más bonito lo encontramos el último día, en Santa Monica: BIBIBOP. Básicamente un lugar para hacerte un propio poké bowl. Era personalizable, con opciones vegetarianas, y a un precio que fácilmente encuentras en Madrid. Además, la sopa de miso era gratuita y podías rellenarla siempre que quisieras. Qué pena encontrarlo el último día.

Y eso es todo, amigos. Comer en Los Angeles es caro, pero si quieres comer sano, mucho más.

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Ramen Kagura: El mejor ramen vegetariano de Madrid

Si eres amante de la cocina japonesa, no puedes perderte Kagura Ramen en el centro de Madrid

El ramen es un plato típico japonés con muchas variantes.

Si bien la foto de portada no es de un ramen vegetariano, a continuación os enseñaré cómo son los de Kagura Ramen.

El local es un pequeño restaurante en el centro de Madrid, en Calle de las Fuentes, 1. Lo verás pronto porque, probablemente, haya cola de unos veinte minutos para entrar. Está siempre lleno y no es para menos: es de los locales más famosos de Madrid por la calidad de su ramen y su precio. Desde 5,80€ puedes disfrutarlo: para todos los bolsillos.

Fuimos tres amigos vegetarianos a comer y pedimos unos maki de aguacate para compartir y un ramen vegetariano de miso cada uno. Yo me pedí el de 100 gramos y fue suficiente, aunque al principio parezca pequeño llena bastante.

Maki de aguacate (6 piezas)

El sushi estaba aceptable, fue un entrante agradable. Pero estábamos deseando tomar el ramen. No tienen tantas opciones de ramen con caldo como otros locales, y tan solo teníamos esa opción vegetariana, pero la cantidad de ingredientes era satisfactoria: tofu frito, menma, medio huevo pochado y verduras con leche de soja con salsa especial de miso.

El caldo era muy opaco, las verduras estaban deliciosas y el tofu le daba un sabor excelente, casi dulce. La única pega que le pongo es que lo encontré un poco templado (a mí, personalmente, me gusta la sopa muy caliente). Cuando trasladé esto a mis amigos me dijeron, y cito:

Paloma, estás loca. Está ardiendo. No tienes papilas gustativas. Estás muerta por dentro.
-Kevin, gran amigo.

Ramen vegetariano miso, 100 gramos (tamaño pequeño)

El ramen pequeño, la bebida y el sushi compartido salió a unos 10 euros por persona. La verdad es que, por lo que comimos, está increíble. Da mucho gusto encontrar opciones vegetarianas que están deliciosas.

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Brunch del Jardín Secreto de Salvador Bachiller | Review

Hemos ido a desayunar de brunch al Jardín Secreto de Salvador Bachiller y te lo cuento para ver si te merece la pena.

El brunch debería catalogarse como Maravilla del Mundo Moderno.

Hacía ya mucho tiempo que no iba a un “brunch“. Esa comida de origen cuestionable, donde el marketing ha hecho de las suyas para volver hipster y lujoso el simple hecho de “desayunar casi a la hora de comer“.

Esta vez fui al Jardín Secreto de Salvador Bachiller, en Calle Montera, de Madrid. Aunque no había estado nunca, definitivamente no era tan secreto para mí. Con un poco que curiosees blogs de “Qué hacer en Madrid” te sale este lugar recomendado: en el último piso de la tienda de Salvador Bachiller se encuentra un precioso jardín con terraza donde puedes disfrutar de desayunos, comidas completas, cafés y cocktails.

Fui a las 11:00h, justo cuando abrían, y a las 11:20h el lugar ya estaba casi lleno. El calor era insoportable pero, afortunadamente, caía agua desde unos difusores para estar fresquitos. Y ahora, lo importante: la comida.

El brunch incluía: un café o té, una bebida (cocktail o zumo de naranja), y dos platos. De bebidas pedí café con leche de soja y un Bloody Mary, cocktail típico de brunch. O al menos algo así escuché en Sexo en Nueva York. Y los platos escogidos fueron Bowl de Açai y Huevos Benedict sin jamón.

Café con leche de soja, Bloody Mary y Bowl de açai.

El café lo sirvieron en una taza muy coqueta, con leche de soja. El Bloody Mary estaba espectacular, algo picante. He de añadir que a mí, personalmente, me encanta el picante. Si no lo soportas, no te lo recomiendo. Eché de menos la ramita de apio con la que suelen decorar este tipo de cocktail, aunque lo salvaron con unas florecillas y un mensaje cuqui en la pajita de papel.

El bowl de açai estaba increíble. En comparación con esos bowls que enseñan las instagrammers, era pequeño, aunque suficiente. Venía acompañado de un muesli delicioso y plátano recién cortado. Además, estaba muy fresquito, y era como tomar finas láminas de hielo con sabor a frutos del bosque.

No hice una foto a los huevos Benedict porque llegaron un poco tarde. Hubo problemas con la PDA que manda los pedidos a la cocina y los trajeron con jamón. Al ser vegetariana, pedí que lo cambiasen y no hubo ningún problema. Eché de menos que cambiaran el jamón por algo distinto, me ofrecieron salmón pero tampoco podía tomarlo. Cuando se nos ocurrió cambiarlo por aguacate, nos dijeron que ya era tarde. Los huevos estaban ricos, aunque venían acompañados de unas patatas que no me convencieron. Y estaba un poco solitario, ese aguacate habría venido bien.

Todo esto por el precio de 19,95€. En definitiva, ¿lo recomiendo? Es un poco caro, pero es el precio medio de los brunch en Madrid. Teniendo en cuenta que el sitio es céntrico, tranquilo y muy bonito, me parece un lugar ideal para tomar el brunch. Si no te convence el precio, tienes una gran carta llena de opciones. Ah y, si vas acompañado, pedid opciones de brunch distintas para probar más platos. ¡Me quedé con ganas de probar los gofres!

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Tres vegetarianos comen en una hamburguesería

¿Qué pasa cuando tres vegetarianos deciden salir a comer por Madrid? A veces puede ser difícil encontrar comida rica que puedas degustar, así que decidimos ponerlo difícil: fuimos al New York Burger, un restaurante especializado en hamburguesas.

 

Nuestra experiencia en el New York Burger

Omai (@omai), Julen (@julenhernandez) y yo teníamos mucha hambre y estábamos preparados para degustarlo todo. Esperamos unos minutos antes de sentarnos y, cuando conseguimos nuestra mesa, nos atendieron muy pronto. Había varias opciones vegetarianas como “entrantes”, y tan solo dos hamburguesas que pudiéramos tomar. Entendamos vegetarianos como ovolácteo-vegetarianos.

Para compartir pedimos los nachos, los fingers de queso con salsa de arándanos y una mazorca de maíz.

Los nachos tenían mucha variedad de ingredientes y salsas: queso, frijoles, salsa agria, guacamole y pico de gallo. Estaban muy ricos nada más traerlos, sin embargo, el queso estaba repartido de modo que todos los nachos se pegaron y fue difícil seguir comiendo. Nuestra nota final fue un 3 sobre 5.

Nachos con queso (9,90€)★★★☆☆

Los fingers de queso, aunque estaban ricos con la salsa de arándanos, eran de lo más normal. Se notaba que eran congelados, y es por eso que les pusimos un 3,5 sobre 5. Finalmente, Julen afirmó que la mazorca de maíz estaba espectacular: mantequilla al gusto y un toque picante perfecto; por eso se llevó un 4,5 sobre 5.

Fingers de queso (7,90€) ★★★⋆☆☆

Mazorca de maíz (4,50€) ★★★★⋆☆

Los fingers de queso estaban bastante bien.

Habíamos comido mucho pero todavía faltaba el plato principal: las hamburguesas. Tan solo teníamos dos opciones, aunque un punto positivo es que también se puede elegir entre una gran cantidad de tipos de pan y de guarniciones. Omai pidió la Rockefeller Center con pan de cereales y patata asada, Julen pidió la misma hamburguesa pero con pan rústico y ensalada de col. Mi elección fue la Central Park con pan de amapola y patatas gajo.

Hamburguesa “Rockefeller Center” con patata asada (8 €)

Las hamburguesas Rockefeller Center son de espinacas y, aunque su sabor es adecuado, se quedan muy pobres en una hamburguesa sin nada más. “Le hace falta más verduras, o salsas. Está algo sosa”, afirmó Omai. Se llevaron un 2 y 3 sobre 5. En cuanto a las guarniciones, los resultados fueron algo más satisfactorios. La patata asada un 4 sobre 5, y la ensalada de col un 3 sobre 5.

Hamburguesa Rockefeller Center (8€)★★★☆☆

Hamburgesa “Central Park” (8,50€)

Por mi parte, la hamburguesa Central Park estaba muy rica. Eso sí, era muy distinta: la “hamburguesa” eran unas gyozas japonesas de verduras, y tenía salsa de soja espesa. El sabor era muy oriental. Aunque le ponga un 4 sobre 5, creo que podrían haberse currado más una hamburguesa vegetariana, porque sustituirlo por empanadillas japonesas es una opción un poco evasiva. Las patatas gajo estaban de muerte, las recomiendo totalmente (5 sobre 5).

Hamburguesa Central Park con patatas gajo (8,50€)★★★★⋆☆

La verdad es que habíamos comido demasiado como para querer un postre, así que pedimos café. Nuestro pozo en un gozo cuando nos dijeron que ahí no servían café. Esto no se hace, chicos.

En general fue una experiencia bastante agridulce. Como vegetarianos, no repetiríamos en este sitio. Quién sabe qué aventuras nos deparará el mundo gastronómico de Madrid los próximos días.