Entradas

Cultura

Cuando a la gente le importa más el strike de Fortfast que los insultos a Dulceida

El youtuber Fortfast sube un vídeo “satírico” donde se insulta a media docena de influencers y se sorprende de que estos se ofendan.

La influencer Dulceida | EP

Cuando Fortfast hizo el vídeo de “¿Qué le dirías a un influencer si lo tuvieras delante?” no se imaginó la relevancia que iba a tener. Era como cualquier otro vídeo suyo, porque esto es un formato al que estamos acostumbrados: el youtuber va a un botellón y hace preguntas a los jóvenes borrachos.

Si esto es moral o no me lo voy a guardar porque, guste más o menos el formato, “hay chicha”. La gente borracha dice muchas burradas y eso es algo que a los consumidores en YouTube les fascina, a nivel de entretenimiento como de estudio antropológico.

Lo que ha marcado la diferencia esta vez es el objeto de “sátira”, y es que han sido influencers con nombres y apellidos. En el vídeo se menciona a Dulceida, Laura Escanes, Paula Gonu, Dalas (y su hermana pequeña, menor de edad) y los jóvenes ebrios cantan insultos del tipo “zorra”, “guarra”, “me corro en tu culo” a las chicas y unos cuantos “ojalá te mueras” a Dalas. El vídeo ha sido retirado tras su denuncia.

Más adelante, Fortfast hizo un vídeo donde comentaba que Dulceida se había quejado del vídeo y lo había denunciado. Qué piel tan fina tienen estas influencers, vaya, que se ofenden porque les griten las ganas de objetivizarlas sexualmente (nótese la ironía).

Han salido defensores para ambos bandos: simpatizantes con los agredidos y aquellos que no creen que Fortfast lo haya hecho tan mal. Al fin y al cabo, como el mismo Fortfast dice, es una “sátira” y un “reflejo de la realidad”. Él no tiene la culpa de que la gente opine así, no es responsable.

Pero, para que algo sea satírico, tiene que llevar una crítica. No necesariamene explícita, pero tiene que quedar claro que la intención es educar en que lo que se muestra en el vídeo está mal. En este vídeo lo que se muestra es a gente borracha insultando, y da igual la intención porque el mensaje no se ha transmitido, y de eso tú eras el único responsable.

“Este vídeo es necesario para mostrar la realidad”. Majos, pero si estamos hartos de ver cómo se desprecia a estos influencers. Parece que no tenéis hasta en la sopa cómo se trata a las mujeres. Tanto se queja la gente de que siempre tenemos el feminismo en la boca, pero que estos vídeos son necesarios para mostrar que la sociedad es machista. Aclaráos, ¿es necesaria esta conversación?

Y luego va el señor a explicarle a Dulceida que los comportamientos machistas existen. Gracias, Fortfast, de verdad. Nos acosan cada día desde que tenemos uso de razón, pero no nos habíamos enterado de que estos comportamientos existen.

Algunas personas pensaban que no era necesario tumbar el vídeo y que era suficiente con que los influencers dijeran que se sentían mal por haber sido insultados. ¿De verdad alguien piensa que les iba a dar igual?. Sin embargo, estos son los comentarios a Dulceida tras el vídeo de Fortfast en el que la acusa de ser la causa del strike en su canal:

Finalmente, hace dos horas Fortfast publicó un comunicado en el que hace ver lo afectado que está por el tema y sus diculpas finales por los influencers a los que haya podido ofender. Sin embargo, sigue excusándose bajo el “no habéis entendido el mensaje” o “nadie dijo nada cuando hablé de machismo y juventud o la cultura de la violación”. Fortfast, nadie es perfecto. Puedes tener intenciones feministas y actitudes machistas, esto es un proceso. Y el mensaje ese de “no lo habéis entendido” para intentar quedar superiormente intelectual o justificar tus actos, tampoco está bien. Escucha las críticas y aprende de ellas.

Cuando haces un vídeo donde deliberadamente eliges dar voz a insultos hacia personas con nombres y apellidos, es normal que estas personas se ofendan. Digo “eliges” porque, si no te gustaba lo que estaba saliendo de todo aquello, siempre es posible hacer una aclaración final para que tus seguidores sepan que no estás de acuerdo con los insultos. O, simplemente, no publicarlo. No dar voz a contenido negativo, violento y ofensivo, y luego desentenderte de ello.

La diferencia es que cuando la peña critica a un sistema fascista o la cultura de la violación, están criticando algo mundialmente conocido como malo. Si hubieras preguntado sobre los influencers en general, se habría hablado del estereotipo de influencer que muestran los medios de comunicación: vagos que viajan y son millonarios sin haber trabajado en su vida. Tampoco habría sido bonito. Si preguntas por personas específicas, y salen esas burradas, eres responsable.

No puedes ir de sociólogo por la vida y no tomar una muestra válida de la realidad. No, los botellones no son una muestra válida. El rigor científico te lo has pasado por donde has querido, así que no recurras a él como excusa.

 

Cultura

YouTube censura un vídeo sobre la copa menstrual por “resultarles violento y ofensivo”

“He recibido comentarios diciéndome que enseñar la sangre de la copa menstrual es asqueroso e innecesario, especialmente desde que el vídeo se viralizó. Creo que es urgente romper el tabú y liberarnos de la vergüenza”

El pasado 13 de julio, Ana Cerezuela (conocida como Terafobia en redes sociales), subía un vídeo a YouTube sobre la copa menstrual. En él, contaba su experiencia con la copa y respondía preguntas variadas: por qué es una alternativa a otros productos de higiene íntima, cómo se utiliza, cómo se esteriliza, su precio medio, o cuánto dura.

Es posible que hasta ahora no hayáis oído hablar de la copa menstrual como alternativa a los tampones y compresas. Yo misma no supe lo que era hasta hace un par de años. Se trata de un recipiente que se inserta en la vagina durante la menstruación para depositar el flujo menstrual. Cuenta con varias tallas, formas y distintos niveles de rigidez y no hay mucha información sobre ellas.

Ana fue notificada ayer, día 2 de septiembre, de que el vídeo había sido retirado de manera manual tras su revisión, por incluir “contenido violento o gráfico que parece haberse publicado con fines ofensivos, sensacionalistas o irrespetuosos”.

Aviso de YouTube recibido por Ana sobre la violación de normativa de la Comunidad

No parece haber duda de que el vídeo ha sido eliminado por un clip en concreto, en el que se mostraba la copa menstrual recién extraída de la vagina, sin que esta última se viese lo más mínimo. En el clip aparecía la copa con sangre, y esto ha causado mucha controversia. ¿Cómo es posible que un vídeo que habla sobre la menstruación y sus productos higiénicos cause controversia y revuelo cuando la mitad de la población tiene el periodo?

“Es necesario hablar de la regla en Internet porque nos han enseñado toda la vida a no hablar de ella”, afirmaba Ana en sus stories de Instagram ante la noticia de censura.

Cuando yo fui al colegio, un día en primero de la ESO nos dividieron en chicas y chicos, y a las chicas nos explicaron por encima qué era la menstruación y nos dieron tres tampones y unas compresas. Cuando nos venía la regla en clase y no teníamos compresas teníamos que preguntar muy bajito a nuestras compañeras si podían darnos una y, si te venía y por alguna razón manchabas los pantalones o la silla, aquello era motivo de burlas y risas entre los chicos.

Desde pequeños se nos ha enseñado que tener la regla es algo que hay que esconder, no hay que hablar de ello. A nadie le interesa que tengas la regla, que te duela todo el cuerpo una vez al mes o que incluso el dolor te cause náusas. Es algo que hay que llevar en silencio porque “la regla da mucho asco”.

Entre varias personas hemos asesorado a Ana sobre cómo actuar para que YouTube reconsidere subir el vídeo, y he aprovechado para hacerle algunas preguntas sobre el mismo:

PREGUNTA: ¿Por qué hiciste un vídeo de la copa menstrual?

ANA: Para empezar, porque cuando yo intenté informarme sobre la copa eché en falta un vídeo así, que me hiciera entender completamente cómo es utilizarla. La información que tenemos, además de que no se nos da (tenemos que ir a buscarla si la queremos), es poco precisa, dispersa y a veces contradictoria. Y la copa es un invento que a mí me parece revolucionario para la salud de muchísima gente.

Hay personas que no pueden permitirse productos desechables todos los meses, menores que se ven obligados a no ir a clase cuando tienen la regla porque no disponen de tampones ni compresas… por no hablar del impacto medioambiental que nos ahorramos utilizando copas menstruales. Así que hice mi vídeo contando mi experiencia con todos los detalles que creí importantes porque hay que hablar más de que esto pasa y existe.

Esta es la copa menstrual.

P: El vídeo llevaba más de una semana subido. ¿A qué se debe que lo hayan censurado ahora?

A: No tengo muy claro cómo funciona, pero sé que ha sido una decisión humana, no automática. Recibí un comentario muy desagradable de un señor al que le había escandalizado ver mi sangre en una pantalla y que me decía que me iba a denunciar el vídeo. Yo denuncié su comentario porque contenía elementos muy homófobos y misóginos, pero de eso no sé nada. Al rato YouTube me notificó que, tras revisar manualmente mi vídeo, habían determinado que incumplía las normas de la comunidad por ser “violento, gráfico o sangriento”.

P: ¿Has recibido muchos comentarios de ese tipo?

A: He recibido comentarios diciéndome que enseñar la sangre es asqueroso e innecesario, especialmente desde que el vídeo se viralizó. Pero la mayoría de personas que lo habían visto tuvieron la reacción contraria, más bien de “por fin alguien me cuenta cómo es esto de verdad”.

P: ¿Crees que estos vídeos son necesarios, además de para aprender sobre la copa menstrual, para la normalización del periodo?

A: Son muy necesarios. No hubiese tenido tanta acogida si no hubiese una necesidad general de recibir información. Ver la sangre tal cual es ayuda a perderle el miedo, y cuando literalmente la mitad de la población mundial tiene que lidiar con ella durante la mayor parte de su vida, creo que es urgente romper el tabú y liberarnos de la vergüenza.

Cultura

Hemos estado en el mayor torneo de Fortnite de España

Cada cierto tiempo ocurre un fenómeno en internet que revoluciona las redes sociales; y, sin duda, el fenómeno de hoy en día es el Fortnite.

 

Cada partida comienza saltando desde un autobús volador

El Fortnite es un videojuego online donde 100 personas (en solitario o por equipos) luchan entre sí con las armas que van encontrando por el mapa hasta que solo queda un único vencedor. Este modo de juego no es algo nuevo, se llama Battle Royale y muchos otros juegos tienen su propia versión, pero el Fortnite se ha alzado como el líder indiscutible por su estética que recuerda a Pixar, su facilidad de juego y su opción para construir estructuras en la propia partida que permiten mejorar tu posición frente a la de tu enemigo.

Tanto es el éxito del Fortnite, que se hacen torneos y competiciones a lo largo del mundo, con premios económicos muy considerables para aquellos que ganen cada ronda. Ninja, en Estados Unidos, o Lolito aquí en España, son considerados dos de los mejores jugadores que hay; y verles en plena acción es todo un espectáculo.

La magia del Fortnite reside en su humor.

Y bajo este contexto, el Rubius decidió hace unas semanas organizar un torneo “privado” en el que los 100 participantes fuesen youtubers de habla hispana. El evento fue un éxito y se convirtió en el streaming de gaming con más espectadores de la historia; así que, por supuesto, no podía quedarse ahí. El pasado viernes 22 de junio tuvo lugar la Gamergy, una feria anual del videojuego que este año ha recibido la versión 2.0 del torneo de Rubius. De nuevo, 100 youtubers de habla hispana se han reunido (esta vez presencialmente) para competir unos con otros, y yo he sido uno de ellos de la mano de Orange.

El ambiente del #YTBattleRoyale (así se llama) fue increíble. Fue una competición sana donde 80 youtubers estábamos en “la arena” y los 20 restantes sobre un escenario. La competición consistía en 5 partidas: 4 en solitario y 1 en escuadrón; más una sexta extra que propuso Rubius en último momento bajo la premisa de que todos los participantes saltásemos en el mismo punto del mapa (lo cuál convirtió la partida en una auténtica locura).

En definitiva, ver a tantos compañeros de diferentes ramas de YouTube congregarse para disfrutar juntos un mismo día fue algo emocionante y divertido; y a pesar de que el nivel fue tan alto que no tuve muchas oportunidades de quedar en buena posición, lo repetiría una y mil veces.