“Hay esperanza para el futuro” La visita de Jane Goodall a Madrid

La increíble historia de la doctora Jane Goodall, más cercana que nunca.

La doctora Jane Goodall jugando con el chimpancé Uruhara.

El 2018 ha sido un año muy simbólico en muchos sentidos, pero uno de ellos ha sido por marcar el 130 aniversario de la creación de la organización National Geographic. En 1888, 33 personas formaron la que hoy es una de las organizaciones más importantes en materia de ciencia y educación y, para celebrarlo, el Espacio Fundación Telefónica de Madrid acoge en sus salas una increíble exposición sobre la historia de National Geographic: Una ventana al mundo.

Con motivo de esta exposición y para contar una de las historias más increíbles de unión entre humanos y otros animales, la doctora Jane Goodall estuvo el pasado viernes 24 en el Espacio Fundación Telefónica contando ante una audiencia embelesada (entre la que me incluyo) su historia. Jane Goodall es una de las científicas más destacadas del siglo XX y una activista ambiental incansable, comenta Federico Bogdanowicz, director de The Jane Goodall Institute en España. Cuando Jane salió al atril a hablar, un público de más de 300 asistentes rompió en un largo aplauso de bienvenida.

Jane Goodall el pasado viernes 14. Fotografía de Espacio Fundación Telefónica.

Jane tiene claro que está donde está hoy gracias al apoyo contínuo que recibió de su madre cuando desde pequeña mostró una pasión innata por los animales. Recordaba la anécdota de cuando, con solo 4 años, desapareció unas cuantas horas y su madre llegó a llamar a la policía. Todo ese tiempo estuvo metida en un gallinero observando en silencio el momento en el que una gallina ponía un huevo, convirtiéndose ese en su primera observación de campo del comportamiento animal. Su madre, en lugar de regañarla, le preguntó qué había descubierto.

Así comenzaba una larga carrera llena de obstáculos, siendo el primero la manera de viajar a África para estudiar chimpancés. Un amigo suyo le ofreció ir a visitarle a Kenya y Jane estuvo 6 meses trabajando para poder pagar el vuelo ida y vuelta. “Algunos chimpancés son agresivos, y su manera de pensar me recuerda a la de algunos políticos de hoy en día” bromeaba Jane.

Sin embargo, hizo mucho hincapié en que los chimpancés son seres pensantes, y aquellos que hacen más uso de su cerebro viven más y “gobiernan” durante más tiempo en su tribu”. Tal es este comportamiento inteligente que ciertos hábitos y comportamientos van pasando de generación en generación como si de una cultura primitiva se tratase.

Cuando Jane estudiaba para sacarse su doctorado, la ciencia defendía que lo que separaba a animales de humanos era que estos últimos eran los únicos capaces de pensar o tener sentimientos. A día de hoy, eso es algo que ha quedado muy atrás y, tal y como Jane dice, cualquiera que haya tenido una mascota sabe que esta es capaz de sentir emociones.

Jane aprovechó su discurso para remarcar que el cambio climático es algo muy real, y animó a los espectadores a cambiar sus hábitos alimenticios. La dieta omnívora o carnívora implica tener una industria ganadera masiva que consume cantidades enormes de agua potable, tierras de cultivo para su alimento y, sobre todo, es una de las mayores productoras del metano que ataca a diario la capa de ozono provocando el efecto invernadero. “Todos tomamos decisiones éticas cada día con lo que compramos”.

La ponencia de la doctora Goodall terminó con un emotivo vídeo donde la chimpancé Wounda, tras ser liberada, salía de su jaula, observaba el entorno, y se fundía en un caluroso abrazo con Jane antes de adentrarse en la selva. “Hay esperanza para el futuro”. Y con esto, terminaba.

¿Cuánto pesa ahora un kilogramo?

La definición de kilogramo ha cambiado, pero ¿por qué?

El kilogramo ya no es lo que era

Cada vez que te subes a una báscula para ver si has bajado de peso, que haces la compra y pesas la fruta, cuando haces la maleta asegurándote de no exceder el peso permitido en el vuelo, en cierto modo estás comparando ese peso con un cilindro de platino e iridio de 39 milímetros de diámetro, guardado a una temperatura de 4º en el subsuelo del Pabellón de Breteuil en París. 

Lógicamente, tiene una explicación. Le Grand K o Prototipo de Kilogramo Internacional (IPK) es el nombre de este cilindro, que se utiliza desde 1879 para definir lo que es un kilogramo. Sin embargo, existe un problema. El hecho de que la definición de kilogramo dependa de un objeto físico hace que no sea cien por cien acertada, ya que los objetos físicos no son siempre estables. De hecho, en los últimos años, Le Grand K ha sufrido minúsculas variaciones de unos 50 microgramos debidas a la acumulación de partículas sobre él o a la pequeña pérdida de masa cada vez que se limpia.

Pero hay solución. El pasado viernes tuvo lugar la vigésimosexta Conferencia General de Pesos y Medidas en Versalles, donde 60 Estados miembros se reunieron y decidieron por votación cambiar la definición de kilogramo. Tras muchas propuestas en los últimos años, como al de Australia de utilizar una esfera de silicio, la decisión ha inclinado la balanza (nunca mejor dicho) hacia una constante de la naturaleza.

Las constantes, como su nombre indica, no cambian con el tiempo por lo que son perfectas para definir algo tan importante como una unidad de medida. A partir del 20 de mayo de 2019, aniversario del Tratado del Metro de 1875, la constante que definirá el kilogramo será la constante de Planck (el valor que ayuda a describir los paquetes de energía emitidos en la radiación).

Ahora solo queda ver si, en un futuro, las maneras de definir las demás unidades de medida cambiarán y se adaptarán a otras constante de la naturaleza.

¿Qué es Nutriscore y cómo va a cambiar la alimentación?

¿Realmente va a cambiar la forma en que comemos?

Este es el semáforo de valor de Nutriscore

Últimamente tenemos al Ministerio de Sanidad muy proactivo con medidas que generan, más o menos controversia, pero que de base son necesarias para el interés general de la población española. Por un lado, está la creciente lucha contra las pseudoterapias en la sanidad pública, de vital importancia, y por otro lado, la decisión de incluir el sistema de marcaje Nutriscore en las etiquetas de nuestros alimentos antes de fin de año. Dicha medida ha sido muy aplaudida en general, pero no ha estado exenta de críticas. Pero para entrar al trapo en ellas, lo mejor es empezar diciendo qué es Nutriscore.

NutriScore es un sistema que se emplea en Francia desde hace un año y que actúa como “semáforo” nutricional. Consiste en un gradiente de cinco colores asociados a letras que nos indican un baremo obtenido para ver la cantidad de calorías, azúcares, grasas saturadas y sal (elementos que pueden ser dañinos) frente a la cantidad de frita y verdura, la fibra alimentaria o la proteína (elementos que pueden ser más saludables).

El resultado es que los alimentos que tienen más de lo primero que de lo segundo, van hacia el color rojo y la letra E, mientras que, si el balance es hacia los segundos, se inclina por el verde y la letra A. Existen otros sistemas parecidos que, de hecho, ya se emplean en algunos productos en nuestro país, pero obedecen a las normas de la industria y sus requisitos son un poco más laxos.

Este sistema, en un principio, está muy bien. Nos ofrece una información complementaria, más allá de la que debe llevar la etiqueta por ley, y lo hace de una forma intuitiva. Además, tiene una base científica avalada por la Organización Mundial de la Salud y que está generando efectos muy positivos en la población. Pero ¿cuál es el problema?

No significa que la Cocacola Zero sea más sana que el aceite de oliva, hay que entender cada alimento en su categoría.

Muchos usuarios han visto cierta controversia en el hecho de que algunos alimentos sanos, como el aceite de oliva, tengan peor calificación que unas patatas fritas ultraprocesadas. Este, de hecho, es el ejemplo más sonado. Esto se debe a que, según el sistema de contaje que tiene Nutriscore y a que el aceite es 100% grasa, se le otorga la peor puntuación. ¿Quiere decir que sea malo? En absoluto, el aceite de oliva debe ser un must en nuestra dieta por sus efectos beneficiosos a nivel cardiovascular y a que es la grasa más sana para cocinar.

Pero es que esa no es la finalidad de Nutriscore. Está hecho para que se comparen productos de la misma clase, no para que compares peras en almíbar con sardinas en escabeche. Así pues, es una herramienta útil para poder seleccionar un producto dentro de la gama amplia de marcas o variedades que hay en un supermercado.

Es obvio que Nutriscore no es perfecto y que no ofrece toda la información que deberíamos tener para poder hacer un juicio completo de lo sano que es un alimento, pero sí es un avance. Recordemos que hasta hace poco no se distinguían entre los diferentes tipos de grasas, no se indicaba si tenían grasas trans, las grasas vegetales incluían una amalgama de aceites que ahora podemos ver desgranados, no se indicaban muchos ingredientes…

Poco a poco, y gracias a que cada día se pone más empeño en educar a la gente en temas de nutrición saludable, es la propia presión social la que mueve los cambios de etiquetado que cada vez son más completos. No obstante, seguimos teniendo margen de mejora suficiente para seguir trabajando los próximos años. La nutrición debe trabajar por la transparencia en los productos que consumimos, en ofrecernos una educación de calidad y libre de mitos desde que somos pequeños, ayudando así a crear una sociedad más sana.

He probado el Amazon Echo durante una semana

El Amazon Echo ha llegado junto al asistente virtual Alexa y esto es lo que he aprendido después de una semana utilizándolo.

Elegante y discreto. Podría ser mi biografía de Tinder pero es el nuevo Amazon Echo.

Hace apenas una semana, Amazon lanzaba (por fin) en España su línea de productos Echo. Para que nos hagamos a la idea, los Echo son el equivalente al Google Home o al Homepod de Apple: asistentes virtuales inteligentes en forma de altavoz. Google se tiene a sí mismo, Apple tiene a Siri y Amazon tiene a Alexa. Y hemos estado probando el Amazon Echo durante una semana.

Amazon ha lanzado cinco dispositivos diferentes de Echo; el Echo (a secas), el Dot, el Plus, el Spot y el Sub; y como añadido, un enchufe inteligente llamado Amazon Smart Plug. Cada Echo tiene su propia característica estrella. El Dot ocupa menos espacio a costa de perder calidad de los altavoces, el Plus tiene un hub integrado para los accesorios de domótica, el Spot integra cámara y pantalla y el Sub es un subwoofer complementario de 6 pulgadas y 100W de potencia que añaden la calidad de sonido que a los otros Echo les falta. En nuestro caso, hemos tenido el Dot y el Echo normal durante unos días y lo hemos intentado exprimir al máximo.

De izquierda a derecha: el Amazon Echo Plus, el Echo Sub y el Echo Dot.

¿Qué diferencias hay entre Alexa, Siri y el asistente de Google?

Al poco de utilizar un Echo, te das cuenta de un detalle que, precisamente de manera positiva, puede pasar desapercibido. Y es que la voz del Alexa suena sorprendentemente natural. El equipo de Amazon España hizo un extensivo casting y trabajó para conseguir una voz lo más humana posible. Y aunque lo han conseguido, aún queda mucho terreno para mejorar y un pequeño camino hasta alcanzar a Google o a Siri.

Quizá lo que menos ayuda a la voz de Alexa son los altavoces de Echo, especialmente el del Dot, que aunque cumplen su función para un uso de asistente, dejan bastante que desear a la hora de escuchar música. Aún así tiene solución ya que Amazon permite conectar altavoces externos a través de cable o Bluetooth.

Al igual que los Google Home, los Amazon Echo cuentan con un botón específico para anular físicamente el micrófono (y la cámara, en el caso del Spot), y también permite intercambiar las cubiertas de tela por otros diseños para adaptarse lo mejor posible al estilo de tu hogar.

El Spot es el único Echo que cuenta con cámara y pantalla, para hacer videollamadas o incluso ver las noticias. En pequeñito.

Lo que para mí ha sido el punto más interesante es el hecho de que, al ser de Amazon, está completamente vinculado al servicio de compra de Amazon. Es decir, puedes pedirle que añada a tu lista de la compra cualquier producto o, lo que es mejor, pedirle que lo compre. Si te has quedado sin pan, Alexa te lo pide. Si has visto en internet un libro que te gusta, Alexa te lo compra. Y te llega a casa con la velocidad habitual de Amazon Prime. Por supuesto, para evitar que terceras personas se pongan como locas a comprar cosas sin tu consentimiento, puedes activar un pin por voz o en el teléfono que limita la capacidad adquisitiva a las personas que lo conozcan.

El segundo punto más interesante son las Skills, una especie de apps para el asistente que amplifican sus habilidades. Por ejemplo, instalando la Skill de El País puedes pedirle a Alexa que te lea las últimas noticias del periódico; o con la Skill de Philips Hue puedes controlar las luces inteligentes de la casa.

Coincide, además, con que hoy se lanzan en México cuatro de los modelos de Amazon Echo a partir de 699 pesos. En España están disponibles todos los modelos Echo desde el 30 de octubre, a excepción del Spot que tardará un poco más en llegar.

El sensacionalismo no ayuda a avanzar, la ciencia sí

“La gente cree que la ciencia no es inmediata”.

Hace poco en una cena, un chico me dijo que le escamaba un poco el hecho de que las noticias estuvieran diciendo constantemente que se había descubierto “la cura contra algo”, “la clave para frenar el cáncer” o “el tratamiento definitivo para”. Según lo que puedo oír de personas poco familiarizadas con el mundo de la investigación farmacéutica o biomédica, reina la sensación de que toda la información que se lanza solo genera unas esperanzas que luego no se ven cumplidas. Con este artículo pretendo contextualizar el por qué de estas sensaciones intentando dar una explicación lógica a las mismas.

En primer lugar, quisiera destacar que el sensacionalismo, venga del medio que venga, no deja de ser una piedra en contra de la verdad. En política o en economía puede doler, pero en ciencia también. Estamos acostumbrados a que la prensa dedique poco tiempo a comunicar ciencia y que, cuando lo hace, suele usar titulares altamente atrayentes pero muy poco veraces.

Hace poco salió la noticia de que se habían curado un cierto número de personas del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), una enfermedad a día de hoy crónica en nuestro primer mundo pero que supone un autentico drama en zonas menos desarrolladas. En realidad, lo que ocurrió es que de las seis personas que se sometieron a un transplante de células madre, cinco lograron una cantidad de virus indetectable y otra consiguió no tener anticuerpos (sustancias que se secretan como respuesta a una infección) en un proceso llamado serorreversión y que es muy raro. Así pues, se abrió una puerta increíblemente esperanzadora para los pacientes con VIH, pero de ahí a que se curasen, hay una diferencia. Con este tipo de noticias tergiversadas o maquilladas, no sabemos si por desconocimiento o por buscar ‘clicks’, lo único que se consigue es que las personas pierdan la fe en que la ciencia funcione, porque son pocas las noticias que luego se corresponden en el tiempo con una realidad.

Aquí entra en juego el segundo factor, y es que la gente se cree que la ciencia no es inmediata pero que aún así se pueden obtener resultados a corto plazo. Así, cuando sale en las noticias que se ha descubierto una nueva diana contra el cáncer, la gente cree que en dos o tres años van a tener un fármaco nuevo. Pero el proceso científico hasta el desarrollo de un nuevo medicamento es mucho más complicado. Cuando se identifica esta ‘diana’ suele ser en cultivos de células o en animales de experimentación. Sería la primera fase de una etapa preclínica. Pueden pasar muchos años, o incluso no llegar a pasar, que se desarrolle una molécula (biológica o química) que se dirija a esa diana y logre hacer un efecto. Cuando se consiguen suficientes pruebas de que la molécula funciona en ratones, se pasa a un estudio clínico. Un estudio clínico dura mínimo 10 años, suponiendo que todo vaya bien.

Tiene cuatro fases, tres de las cuales se suceden antes de la comercialización y la última, después. Un fármaco nunca deja de estar en observación. Así pues, primero se prueba en individuos sanos y luego en pacientes, en grupos pequeños y luego grandes. Después debe conseguir pasar todos los criterios de una agencia para su comercialización (en España es la AEMPS) y luego entra en el proceso llamado farmacovigilancia en el que estamos involucrados todos los sanitarios. Dadas las muchas variables que se observan durante todas estas fases, solo 1 de cada 10000 moléculas llega al mercado, lo que supone que la mayoría de los hallazgos no llegan a prosperar, y luego, como en el terrible caso de la talidomida, se pueden aprobar y retirar al cabo del tiempo porque sus riesgos superan a sus beneficios.

La ciencia es una carrera de fondo. Solo con el trabajo constante y la buena comunicación se puede hacer partícipe a la sociedad de lo importantes que son los nuevos descubrimientos y de que poco a poco ofrecen resultados, pero ante todo hay que ser realistas y rigurosos con lo que transmitimos. Gracias a la labor de numerosos divulgadores y periodistas científicos esta información ‘sensacionalista’ cada vez es más criticada y menos empleada, haciendo de esta una sociedad, no solo más, sino mejor informada.

La situación actual en el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama

En España se diagnostican alrededor de 33.000 nuevos casos al año.

Es crucial poder detectar el cáncer de mama a tiempo| Foto de Chris Liverani

El día 19 de octubre, como cada año, celebramos el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama, un tipo de tumor que tendrán el 12,5% de las mujeres a lo largo de su vida. Este es un día para reivindicar muchas cosas. Las protagonistas son ellas, las pacientes, que luchan día a día por vencer cada batalla de la guerra contra esta enfermedad. Luego están sus escuderos y escuderas: los servicios de enfermería, oncología, farmacia hospitalaria, psicología, nutrición… Todas las personas que los componen trabajan por darles las armas y los cuidados que necesitan para luchar contra esta gran amenaza. Ideando todas las armas tenemos a todas y todos los investigadores que se dedican en cuerpo y alma a buscar las dianas y las balas necesarias para tratar esta enfermedad. Por último, y quizás lo más importante, está todo el amor que cada persona, ya sean familiares, amigos, conocidos, etc. dan a las pacientes. Ese amor es el arma más poderosa que puede existir sobre la faz de la Tierra, y es responsable directo de la actitud de la paciente respecto a su enfermedad.

Sin embargo, no todas ganan la guerra, porque no todos los cánceres son iguales. Hoy también es un día para recordarlas, para alzar la voz por todas las guerreras que vivieron un escenario aún más hostil.

Lo mejor para ganar la batalla, aunque creas que aún no te puede tocar, es la prevención. Para ello es muy importante la autoexploración y las revisiones con el ginecólogo. Las mamografías, aunque son muy desagradables, salvan muchas vidas. Para tener toda esta información en un sitio y de manera clara, en la página web de la Asociación Española Contra el Cáncer se expone todo lo que necesitas saber, desde aspectos técnicos y factores de riesgo hasta síntomas y cómo es el cáncer en diferentes etapas de la vida.

Gracias a toda la ayuda que se ha recibido con los años en investigación y a su aplicación en medicina, hoy podemos hablar de muchos avances que son los que engalanan este día.

  • Casos detectados: Han aumentado con los años, gracias al diagnóstico precoz, a la mejor definición de la enfermedad y a la conciencia social.
  • Tasa de pacientes libres de recaída: El cáncer es una enfermedad que algunos científicos definen como cronificable, es decir, que no se puede saber a ciencia cierta si se cura o no pero podemos lograr su remisión. Por ello, el término más extendido es el de “pacientes libres de recaída al finalizar el tratamiento”. Este es el estado en el que el tumor no se reproduce y no se detecta después de haber acabado con todo el proceso. Hoy en día, más de un 80% de pacientes siguen en este estado al pasar 5 años. Y esto es un gran logro.
  • Nuevas terapias: Con el desarrollo de la inmunoterapia, se están consiguiendo prometedores avances que van a dar lugar a nuevos fármacos más precisos y efectivos en un tiempo relativamente corto.
  • Mayor conocimiento de la enfermedad: Tenemos detectados gran cantidad de genes que pueden desencadenar el proceso tumoral y ello nos ayuda a identificar cómo de agresivo puede o no ser. Gracias al cribado que se hace en los hospitales, podemos dirigir las terapias de una forma más exacta y obtener mejores resultados.

Todo esto ha sido posible gracias a la amplia red de asociaciones que trabajan cada día para ayudar a pacientes, familiares, centros de investigación y hospitales. Sin ellos, no ganaríamos tantas batallas, ni se concienciaría a tanta gente. Así que, si alguna vez te has planteado contribuir a esta lucha, hoy es el día perfecto para empezar, ya sea haciendo un donativo a alguna de estas asociaciones o compartiendo su trabajo.

Al final, este ejército no lo formamos unos pocos, sino que se construye con el esfuerzo de todas y todos. #ContigoDamosLaCara

6 mitos cosméticos que debes conocer para que no te engañen

Con estos datos podrás elegir mucho mejor tus próximas compras de cosmética.

El mundo de la cosmética está lleno de mitos | Foto de Noah Buscher

La industria cosmética facturó en Europa alrededor de 77.600 millones de euros durante el 2017. Hablamos de una industria, no muy alejada de la farmacéutica, que manufactura productos que en muchos casos no son de necesidad y que se basan en explotar los cánones de belleza actuales. Los productos cosméticos generados con el fin de tratar enfermedades como el acné, la psoriasis o la dermatitis atópica están lejos de dar el beneficio mayoritario a estas empresas y, por ello, se trabaja en líneas de productos más explotables. Pero en un mundo donde cada día hay más competencia, donde la innovación es mínima y donde cada día hay más trabas para probar innecesariamente ciertos productos en animales de experimentación, el buen marketing es el que marca la diferencia. En esta guerra de compañías por hacerse con el récord en ventas, surgen las cremas milagrosas, los componentes de nombres raros y, en algunos casos, los remedios infalibles que pueden causarnos un daño.

Si tienes un problema en la piel, lo primero siempre es consultar un dermatólogo. Lo normal es que este médico te ofrezca un estudio que dé como resultado la recomendación de un producto. Este posiblemente no sea de una marca conocida, lo tendrás que comprar en una farmacia y muy posiblemente sea caro. Estos no son los productos que voy a tratar en este artículo, porque las reglas de ese juego son diferentes.

A continuación, te expongo 6 (+1) mitos que nos venden con los productos cosméticos destinados al gran consumo.

Las cremas hidratantes no hidratan nada | Foto de Christin Hume

La crema hidratante: este mito es muy extendido y parte del propio nombre del producto. Las cremas hidratantes no existen. Son tan inexistentes como el jamón de York. El principio básico de cualquier crema que se haga llamar “hidratante” no es darte moléculas de agua para que tu piel se mantenga sana, sino un efecto radicalmente diferente. El calor, el aire, la contaminación, la radiación solar, etc. ejercen un efecto agresivo sobre nuestra piel deteriorando sus capas externas y afectando a las internas, aunque de una forma menos evidente a corto plazo. Lo inmediato es que, por transpiración, nuestra piel pierda agua. Las cremas hidratantes lo que hacen es construir una barrera que evita que las células se deshidraten.

Por tanto, sería más correcto decir crema anti-deshidratante. Esta barrera se construye, normalmente, con una serie de compuestos de partida llamados bases. Estas bases pueden tener más contenido en compuestos grasos o menos. Las mejores cremas hidratantes tienen más componente graso debido a su poder oclusivo, pero en pieles con problemas como el acné, es mejor buscar una que sea “oíl free no comedogénico”, dado que evita que se produzcan brotes de la enfermedad y sigue ejerciendo su función. También debemos tener claro dónde vamos a aplicar la crema dado que no es lo mismo una facial que una corporal. Un último apunte: los componentes como el colágeno o el ácido hialurónico lo que hacen es evitar la deshidratación. No son sustancias milagrosas.

Sin parabenos es mejor: Nos encantan las etiquetas ECO, BIO, SIN CONSERVANTES, SIN COLORANTES… En cosmética también existen y su presencia nos da una sensación de seguridad, aunque en muchos casos no sabemos ni a qué se refieren. Hace unos años existió la fiebre de la etiqueta SIN PARABENOS. Pero ¿qué son los parabenos? Se trata de un grupo de conservantes que en ningún caso pueden exceder del 0,4% de la fórmula (0,8% si va en forma de mezcla) y que evita el crecimiento de hongos y microorganismos en nuestras cremas. El problema está en si alguien es alérgico o genera una intolerancia por su uso, pero esto es un caso que puede ocurrir con cualquier otro ingrediente. Incluso con los más naturales. Además, para alcanzar la potencia de los parabenos, igual necesitamos introducir 2 o 3 conservantes más, por lo que puede que al final no nos salga a cuenta…

El jabón con microesferas para el acné: El tema de los productos anti-acné milagrosos es algo que me toca bastante la moral, pero hoy solo hablaré de los que tienen “microesferas”. En muchos casos, los productos que las contienen se venden como exfoliantes. Un exfoliante retira la capa más externa de células muertas y suciedad de la piel, evitando la proliferación de la bacteria que causa las famosas “espinillas” y la obstrucción de poros abiertos. No se deben usar diariamente, dado que así se evita la formación de los aceites necesarios para el mantenimiento sano de la piel y esto puede aumentar el riesgo de infecciones.

Pero el problema no reside ahí, sino en el material del que están hechas: plástico. Son esferas de plástico que no ofrecen ninguna ventaja más allá del roce mecánico con la piel. Hay muchos exfoliantes con microesferas que se degradan o que tienen un efecto activo, pero lo normal en los jabones exfoliantes baratos es que tengan plástico muy difícil de eliminar que luego contamina nuestros océanos y acaban teniendo efectos en la fauna. Como recomendación sin generar un plástico tan complicado, lo mejor para limpiar una cara con acné es usar un gel limpiador (que no jabón) ni hipoalergénico ni comedogénico por la mañana y por la noche.

Mi crema tiene ADN y ARN y por eso es mejor: Esta es una de las mayores estupideces que he visto en el mundo del marketing engañoso. El ADN y el ARN (ácido desoxirribonucleico y ribonucleico) son las moléculas que constituyen nuestro código genético y que se encargan de la regulación de la expresión del mismo. Se tratan de moléculas compuestas por azúcares, fósforo y (desoxi)ribonucleótidos. A pesar de lo guay que suena enviar ADN a tus células para que rejuvenezcan, eso no es posible. En primer lugar, porque no tiene sentido científico, y en segundo lugar porque el ADN es una sustancia que se degrada con mucha facilidad. En cuanto el ADN toca una superficie, lo más probable es que unas enzimas llamadas DNAsas lo degraden.

Lo mismo, pero mucho más rápido, ocurre con el ARN. En el utópico caso de que consiguieran crear una crema sumamente estéril y libre de estas enzimas para poder contener ADN/ARN en condiciones óptimas (ya de por sí muy difícil), en cuanto esta tocase tu piel, estas sustancias lo degradarían porque recubren toda su superficie. Se trata de un sistema de defensa primario de nuestro organismo ante patógenos como virus. Conclusión: desconfía de las cremas que parecen pucheros de la abuela.

Las bonanzas de la coenzima Q10: Ya no hay crema que se precie que no tenga esta molécula. En el mundo de las cremas-puchero, la coenzima Q10 es la legumbre más guay. Las coenzimas son sustancias orgánicas o inorgánicas que complementan a las enzimas permitiéndolas ejercer su acción. ¿Pero qué tiene que ver con mi piel? Pues resulta que, a nivel cosmético, la coenzima Q10 genera un efecto apaisante y reafirmante bastante visible, lo que se vende genial como efecto antiedad. Pero esto lo hace a costa de “pegar” las células muertas (que son las que forman la primera capa de piel) y cerrar los poros, evitando así la renovación correcta de las primeras y la oclusión de los segundos, con el riesgo a formar comedones y quistes por la grasa que no se elimina adecuadamente.

Si tiene 15 SPF, ya me está protegiendo contra el sol: Más vale prevenir que curar, dice el refrán. Por eso, para evitar el envejecimiento prematuro de la piel, que en la mayoría de los casos es producido por la exposición al sol, lo mejor es usar cremas fotoprotectoras. Pero no toda la fotoprotección vale y para la mayoría de las personas la cantidad que aparece en la mayoría de las cremas es insuficiente. En primer lugar porque no es completa, dado que su filtro suele cubrir un tipo de rayos UV, pero no el otro. Sin embargo, las hay que los cubren y añaden un filtro contra infrarrojos para obtener una protección más completa. El otro determinante a tener en cuenta es el SPF o factor de protección solar. Suele ser bajo si aparece como un complemento a la función principal de la crema cosmética, dado que se recomienda mínimo un factor 30 y suelen tener un 15 ó 20. Si tienes propensión a que te salgan manchas, te quemas con facilidad o tienes pecas o lunares, lo mejor es que aumentes al 50. El mejor consejo lo puedes recibir de tu farmacéutica/o y lo mejor puede ser combinar una crema fotoprotectora con tu crema habitual.

El mito +1 es que, a más caro, mejor. Hay cremas que valen cientos de euros y marcas que te venden lujo en una crema hidratante, cuando en realidad no te ofrecen nada que no haya en envases menos atractivos y más baratos. Con esto no quiero decir que una crema hidratante de marca blanca de supermercado sea mejor que una de venta en farmacia por el precio que tiene, pero sí hay que analizar cuáles son las necesidades de tu piel y cuál es la mejor relación calidad/precio que se te ofrece, porque es posible que estés malgastando el dinero o maltratando tu piel. Una de las alternativas que pasa más desapercibida y que puede ser muy interesante si tienes algún tipo de problema en especial es la dermofarmacia. La fabricación de productos cosméticos siguiendo las normas de la Formulación Magistral es un servicio que muy pocas farmacias en España tiene, pero que te permite la posibilidad de obtener una crema hecha a mano, con todas las garantías de calidad y de control, realizada por un farmacéutico especializado en esta labor. Además, en muchos casos es “customizable” y puede llevar un ingrediente que solo tú necesites o quieras. La ventaja es que la elaboración de estos productos no es cara y puedes obtener una crema de altas características por un precio muy bajo. Si además sirve para tratar una enfermedad como las que ya he mencionado, el dermatólogo puede prescribirla en una receta y tu seguro cubrirá la parte proporcional.

Los mitos cosméticos son casi tantos como productos hay, pero espero que con estos siete se os abra la vena crítica y miréis las etiquetas, preguntéis y seáis curiosos antes de comprar algo. Hay muchas farmacias que tienen blogs donde ofrecen consejos, hacen reviews de productos y desmienten mitos, dando información de calidad y lejos de cuentos y mentiras. Y si no encuentras nada que te convenza, siempre puedes acudir a tu especialista más cercano, ya sea médico o farmacéutico, para que te dé el mejor consejo profesional.

Esta es la historia detrás del posible siguiente Premio Nobel

Nuestro candidato al premio Nobel ha revolucionado la medicina.

Francis Mojica | Foto de Pepe Olivares

Hay descubrimientos que suponen un antes y un después en las fronteras del conocimiento y en la vanguardia de la técnica. Nos dan un nuevo empuje sobre el que avanzar y una perspectiva que renueva la investigación y el desarrollo. Normalmente, estos descubrimientos son reconocidos con un Premio Nobel.

Han sido dos los nombres españoles que han alcanzado la máxima distinción en el mundo de las ciencias biomédicas, el de Santiago Ramón y Cajal y el de Severo Ochoa. No obstante, podemos estar a punto de vivir el nombramiento del tercero.

Cuando uno piensa en un candidato al Nobel, puede pensar en un científico de gran renombre que, incluso, puede tener el ego muy subido. No conozco en persona al doctor Francisco Martínez Mojica (más conocido como Francis Mojica), pero todos aquellos que hablan con él dicen que es una persona humilde, divertida y cercana. Este científico alicantino es uno de los padres de la tecnología de CRISPR/Cas9, que ha sido una auténtica revolución para el mundo de la biotecnología.

La historia de cómo este científico, que estudia la población bacteriana de las salinas de su tierra, se ha convertido en uno de los mejores representantes de la ciencia española a nivel internacional es digna de escuchar. En varias ocasiones ha contado cómo el descubrimiento de las secuencias CRISPR (en español Repeticiones Palindrómicas Cortas Agrupadas y Regularmente Interespaciadas) tuvo dos momentos cumbre. El primero fue tras analizar el ADN de las bacterias que él estudia, encontrándose con estas repeticiones en el año 92. Después, tras diez años de investigación, averiguó que esas secuencias repetidas eran una base de datos de material genético de virus que la bacteria guardaba como defensa. Algo parecido a nuestro sistema inmune adaptativo, listo para reconocer amenazas y eliminarlas.

De forma paralela, un grupo japonés que no tenía nada que ver con él, publicó el mismo hallazgo. Se trataba de la base para una de las herramientas de edición génica que más ha cambiado la investigación biomédica en las últimas décadas. Francisco Mojica ya vió el potencial de esto y lo quiso plasmar en sus artículos, pero al no basarse en sus experimentos, esa parte tuvo que ser eliminada.

El convertir a CRISPR/Cas9 en una herramienta técnica vino de la mano de Jennifer Doudna y de Emmanuelle Charpentier. Ellas vieron el papel que tenía la enzima Cas9 a la hora de editar el ADN y lo pusieron en práctica. Las “tijeras genéticas” que crearon han resultado en una técnica que, en potencia, puede tratar y curar enfermedades muy complejas como inmunodeficiencias o cánceres. En 2012 se aplicó por primera vez el sistema a un cultivo de células humanas como una nueva forma de edición genética.

Dada la revolución causada por la técnica, no sería de extrañar que recibieran un Nobel compartido, como ya ha pasado anteriormente.

En esta idea del Premio Nobel compartido también entran en la competición dos científicos del MIT, Feng Zhang y George Church, que también describieron la técnica casi a la par de Doudna y Charpentier.

El lado tenebroso de un descubrimiento que puede traer mucha luz al mundo es la guerra abierta que hay de demandas por la patente de CRISPR/Cas9 y las posibles consecuencias eugenésicas que puede tener el usar la técnica en humanos. De momento, la legislación europea ha decidido que todo organismo modificado con CRISPR/Cas9 sea considerado transgénico (cosa que no es cierta dado que hay variantes que no dejan restos de genes externos y por tanto no son transgénicos). Desde el punto de vista bioético también se está trabajando para regular y poner límites a lo que se puede o no hacer. Como todo en esta vida, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. 

Francis Mojica puso el primer ladrillo, y por ello ha recibido numerosos reconocimientos (entre ellos el Premio Albany, máxima distinción estadounidense en el campo de la medicina), pero sería algo muy grande para la ciencia española que el próximo 1 de octubre recibiera el Nobel de Medicina y Fisiología o el de Química el día 3. Solo nos queda esperar a ver si este año por fin toca.

El futuro del transporte llega a España: Hyperloop

Viajar a velocidades de vértigo ha dejado de ser cosa de las películas de ficción.

Parece ficción, pero algo así verías montando en Hyperloop | Getty Images

Hace poco más de un mes saltaba en nuestros periódicos la noticia de que la compañía Virgin y Adif iban a construir un centro de investigación en Málaga para el desarrollo de la tecnología Hyperloop. Antes de eso, en España poco se sabía a cerca de este novedoso y futurista sistema de transporte que se basa en un tubo por donde discurre una cabina transmitida a alta velocidad en condiciones de vacío. 

Nos tenemos que remontar hasta 2012 para tener las primeras noticias sobre Hyperloop. Elon Musk, el empresario creador de Paypal o Tesla Motors, desarrollaba en su empresa de transporte espacial (SpaceX) un prototipo de medio de transporte que vio la luz de forma definitiva en 2013. El proyecto inicial buscaba conectar Los Ángeles y San Francisco en media hora aproximadamente. Para ello, Hyperloop debía recorrer 560 km con una velocidad media superior a los 950 km/h. Obviamente la idea fue revolucionaria, sin embargo, los problemas asociados al proyecto y la gran inversión que suponían hicieron que quedase en suspenso hasta que se desarrollase del todo. Musk puso Hyperloop como un hardware libre buscando la colaboración internacional entre numerosos institutos de investigación para hacer del proyecto un éxito. La idea pudo ser un éxito o un fracaso, pero finalmente triunfó.

Con cifras de inversión multimillonarias, el proyecto Hyperloop fue desarrollándose con diversas pruebas en lugares como el desierto de Nevada. El éxito de los prototipos ha conseguido que la marca se vaya expandiendo por el mundo, teniendo más futuro que presente construido. Se ha planteado Toulouse como sede europea de Hyperloop, se han cerrado acuerdos para unir ciudades como Nueva York y Washington e incluso una empresa española va a ser la encargada de desarrollarlo para unir Dubai con Abu Dabi.

El posible recorrido que tendría el Hyperloop

La idea de que Hyperloop crezca gracias al trabajo realizado fuera de SpaceX no es novedosa. Se trata de la misma estrategia que siguen las empresas farmacéuticas para el descubrimiento de nuevas moléculas. Consiste en inyectar financiación a proyectos externos de manera que se ahorran parte de la investigación dentro de la compañía. El caso de SpaceX es un poco diferente. Lo que hacen es organizar una competición mundial donde diferentes escuelas politécnicas exponen y prueban sus prototipos. En España hace poco la Universidad Politécnica de Valencia fue la primera en presentar un prototipo a esta competición y ya se ha consolidado con el apoyo de varios patrocinadores, pero otras facultades europeas como las escuelas politécnicas federales suizas (equipos EPFLoop y ETH-Swissloop) llevan cierto tiempo compitiendo, con buenos resultados y eso hace que su infraestructura sea más competitiva.

Con la llegada del nuevo centro de investigación a Málaga, España se convierte en un punto caliente en la inversión y desarrollo de esta nueva tecnología que puede empezar a funcionar en los próximos años. Es posible que esto sirva para que otras facultades españolas se sumen al proyecto y obtengan el apoyo necesario por parte de más empresas e instituciones.

El futuro con células madre ya está aquí

Te explicamos qué son y qué usos tienen a día de hoy y en el futuro inmediato.

Las células madre son la puerta a la cura de enfermedades | University of Rochester Medical Center

Seguro que más de una vez has visto en algún medio de comunicación, serie de televisión o novela, algo sobre las células madre. Incluso hubo unos años donde la polémica estaba servida con respecto a la investigación centrada en este campo y en su uso como probable terapia contra muchas enfermedades para las que no hay cura. Pero toda esta polémica no se vería generada si desde un principio se hubiera dicho lo que es una célula madre de manera clara.

Cada uno de nosotros tiene en el cuerpo varios miles de células madre que trabajan sin descanso para seguir generando el resto de las células que nos componen. Y es que una célula madre o troncal (en inglés stem cell) no deja de ser una célula indiferenciada que se encarga de producir otros tipos de células, diferenciadas o no, para su renovación en un tejido del organismo. Estas células no se mantienen por sí solas, sino que en su mayoría necesitan de un ambiente rico en nutrientes y señales extracelulares que les permita mantenerse con vida y funcionando.

Esto que acabo de decir no cuadra mucho con la polémica que hubo hace unos años, pero la respuesta está en que hay más de un tipo de célula madre. Las que suscitan un problema bioético por su procedencia son las células madre totipotentes y las células madre pluripotentes. Las primeras son los cigotos, capaces de generar un organismo entero. Las segundas son las células madre embrionarias, que solo están presentes en los primeros estadios de la formación de un nuevo individuo, y por tanto requieren la destrucción del embrión para poder ser obtenidas. Las células madre pluripotentes son capaces de generar cualquier célula del embrión, pero no un organismo completo. Podéis imaginaros el choque de ideas que se produjo en el mundo de la bioética cuando se proponía destruir embriones humanos con fines experimentales… 

Luego tenemos las células madre multipotentes. Son células que existen en el organismo adulto y que tienen la capacidad de diferenciarse en los tipos de linajes celulares que pertenezcan a la misma capa embrionaria. Un linaje es un grupo de células que comparten una serie de características comunes y que proceden de una célula madre común. Un ejemplo de estas células madre serían las células madre hematopoyéticas, que dan lugar a las de la sangre y a las del sistema inmune.

En último lugar, por nivel de diferenciación, están las células madre unipotentes. Estas células también existen en el organismo adulto y su principal diferencia con las anteriores es que solo pueden diferenciarse en un tipo de células.

Hoy en día, la experimentación con células madre está muy controlada y aquella realizada con células madre toti y pluripotentes está muy restringida, siendo pocos los laboratorios que pueden llevarla a cabo. Por tanto, no es de extrañar que todos los resultados en materia de terapias con células madre se concentren en el resto de los tipos celulares. Por ejemplo, y volviendo a las células madre hematopoyéticas, hay numerosos tipos de cánceres sanguíneos que se tratan haciendo un trasplante de médula. El trasplante de médula consiste en inyectar un cóctel de estas células para que regeneren a una médula dañada y empiecen a producir células no tumorales. También se estudia el uso de células madre mesenquimales, que son capaces de producir tejido óseo, adiposo o conectivo, para generar implantes en huesos y articulaciones. Además, hace poco la revista Nature Medicine publicó un estudio donde se usaban células madre de médula espinal para reparar daños permanentes en este órgano. Se demostró que este procedimiento era seguro en humanos y que, además, en algunos se obtenía una respuesta positiva reparándose este daño.

Pero lo que de verdad ha supuesto una revolución a nivel de las terapias con células madre son las células madre pluripotentes inducidas o iPS.  El científico japonés Shinya Yamanaka, buscaba la forma de obtener células pluripotentes sin tener que destruir embriones para ello y así sortear las trabas bioéticas que se le ponen a estas investigaciones. Su razonamiento fue el siguiente: si las células indiferenciadas sufren un proceso para dar lugar a una célula como las de la piel, tiene que haber alguna forma de desdiferenciar esa célula de la piel para que retorne a su estado de célula madre. Y lo consiguió. La obtención de iPS se traduce como un método de gran utilidad para la comunidad científica, con una buena relación benficio-coste y con grandes perspectivas de futuro. Su descubrimiento fue tan importante que le valió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 2012.

A pesar de que, de momento, las iPS han mostrado tener inconvenientes a nivel terapéutico (generan tumores), su tecnología ha permitido obtener productos como Alofisel, desarrollado por la empresa hispanobelga TiGenix. Se trata de células madres obtenidas de tejido graso que, debido a su baja inmunogenicidad, pueden ejercer un efecto modulador de la inflamación en zonas dañadas debido a patologías como la enfermedad de Crohn. Su principal ventaja estriba en que no tienen los efectos secundarios tumorales de las iPS clásicas, y eso ha hecho que en marzo de este año se haya permitido su comercialización en Europa.

En resumen, las células madre son un grupo bastante extenso y complejo de células que no deben ser metidas todas en el mismo saco. Debido a su importancia en nuestro organismo, la investigación en este campo resulta fundamental. Además, dada su función de regeneración, su uso resultaría muy útil para tratar ciertas enfermedades, lo que ya empieza a ser una realidad.