Así será el smartphone del futuro

¿Cómo serán los smartphones dentro de 10 años?

En 2007 Steve Jobs presentó al mundo el primer iPhone, un smartphone que revolucionaba la manera en la que entendíamos los teléfonos hasta el momento. Una pantalla enorme para la época, de 3,5 pulgadas, y solo un botón delantero. Con un precio de unos 500$, todo el mundo estaba de acuerdo en que era excesivamente caro. Y mira dónde estamos ahora.

Más de diez años después, los smartphones han cambiado radicalmente. Los bordes han desaparecido, las pantallas han crecido, el grosor se ha reducido, las cámaras han mejorado y la velocidad se ha disparado. Son auténticos ordenadores multiusos.

Victor Abarca, creador de contenido y gurú tecnológico, tiene claro que la delgadez, el tamaño y la potencia de las cámaras han sido los objetivos principales en la carrera por la evolución del diseño en los smartphones. “Los siguientes smartphones los llevaremos en la muñeca”.

Queríamos entender hacia dónde va el diseño de los smartphones en los próximos años, así que hablamos con Álvaro Pabesio, un diseñador de interfaces y conceptos de software, para que nos diese su propia visión. Según él, el actual notch terminará por desaparecer y dará paso a píxeles de la pantalla capaces de apagarse para mostrar la cámara. El puerto de carga desaparecerá para pasar a ser completamente inalámbrico y la pantalla llegará hasta los bordes.

Pero queríamos verlo hecho realidad para imaginar a la perfección cómo sería. Nekodificador es un artista visual que, en ocasiones, trabaja con modelaje 3D. Tomó el proyecto, lo trabajó y llegó a la maqueta de lo que para nosotros es el smartphone del futuro. Puedes ver todo el proceso en el nuevo vídeo de Omglobalnews.

Los Destacados: Entrevista a Victor Abarca

La importancia de los podcasts, de la mano de Victor Abarca

Hoy en nuestro podcast Los Destacados hablamos con el conocido youtuber Victor Abarca sobre su papel en el mundo de la tecnología, YouTube y los podcast. Desde que hace unos años empezó a subir vídeos a internet, su canal no ha dejado de crecer, posicionándose como un claro referente en el sector de opinión del mundo de la tecnología. Grandes marcas como Apple o Microsoft le incluyen entre sus invitados a sus eventos, algo que muy poca gente puede decir.

Lo mismo ocurre con su podcast, Café con Victor, posicionado entre los mejores en las listas de cada plataforma. ¿Porqué comenzó a hacer podcasts? ¿Es importante tener uno? ¿Qué consejos son clave a la hora de iniciarse con tu propio programa? Todo esto y mucho más lo descubrimos en este episodio de Los Destacados, by Omglobalnews.

Esta es la terapia que va a revolucionar el tratamiento de la leucemia

El tratamiento más innovador contra la leucemia ya está en España.

Ilustración de linfocitos-T atacando células cancerígenas.

“España es líder europeo en la incorporación de las terapias celulares CAR-T en el Sistema Nacional de Salud gracias a que hemos partido de la investigación pública y esto nos da capacidad de negociación” ha sentenciado la ministra de sanidad María Luisa Carcedo en el foro de la OCDE en París esta semana.

Para muchos de los que leáis estas líneas, las terapias CAR-T no os sonarán de nada dado que son pocos los portales de noticias que se han hecho eco de ellas, pero son el futuro para el tratamiento de muchos tumores hemotológicos y esconden una historia detrás de persistencia, de poner en valor la investigación básica y de la necesidad de apostar por una inversión mayor en ciencia.

Los linfocitos T son un subtipo de células del sistema inmune que se enfrentan a las amenazas para las que no teníamos registro previo (la llamada inmunidad adquirida). Estas células se ha visto que tienen un gran potencial matando células tumorales, por lo que resultan de gran interés desde el punto de vista terapéutico. Sin embargo, los tumores tienen mecanismos para agotar e inactivar nuestros linfocitos T cuando comienzan a crecer.

La idea que plantea la terapia CAR-T es modificar fuera del cuerpo nuestros linfocitos T para que puedan reconocer los tumores y los ataquen eliminándolos de nuestro organismo. La modificación que se realiza es sobre los receptores que tienen para reconocer las sustancias que tienen en la superficie las células tumorales, llamados antígenos de superficie. Los receptores modificados para reconocer los antígenos de superficie se conocen como receptores antigénicos quiméricos o CAR, y las células que los llevan CAR-T.

Para obtener nuestras CAR-T debemos extraer sangre al paciente y aislar de esa sangre la fracción de linfocitos T. Estos linfocitos luego serán modificados genéticamente para que integren en su ADN el gen que codifica para el CAR. Después, se hacen crecer las CAR-T y se inyectan de nuevo al paciente para acabar con las células tumorales. Sin embargo, un proceso que parece tan sencillo tardó mucho en desarrollarse al completo y en tener el foco de interés necesario como para empezar a curar a los pacientes.

La primera vez que se generaró CAR-T fue en 1993 por el doctor Zelig Eishhar, inmunólogo del Instituto Weizmann, pero no fue hasta el año 2012 cuando la terapia con CAR-T adquirió la relevancia y la atención que hoy en día ha derivado en la comercialización del primer medicamento basado en este tipo de células recombinantes.

El caso de Emily Whitehead supuso un antes y un después en la investigación con CAR-T. En 2010 se le diagnosticó una leucemia linfoblástica aguda (LLA) que no cursó como se esperaba. Su caso, particularmente grave por el fracaso de la quimioterapia convencional, hizo que sus padres contactaran con el grupo de Hospital Infantil de Pennsylvania que investigaba con un tipo de CAR-T cuya finalidad era acabar con los tumores. 

El doctor Carl June era el responsable de este equipo cuya misión inicial era generar linfocitos T para acabar con el VIH. Una misión que se redirigió hacia el cáncer tras la muerte de su esposa en 1996 por cáncer de ovarios. La tecnología que desarrollaron a posteriori fue empleada unas pocas veces y dio resultados prometedores en adultos, pero nunca había sido usada en niños. Además, la falta de financiación hacía muy difícil desarrollar un ensayo clínico. June afirmó que el camino había sido tan duro que pensó en dejarlo más de una vez. No obstante, Novartis acabó ayudando a realizar un ensayo clínico en adultos.

Emily fue tratada con las CAR-T a pesar de los riesgos que podía entrañar aplicar esa terapia a un niño y con todos los efectos tóxicos sin conocerse. Cuando recibió la tercera dosis, Emily cursó fiebre y dificultad respiratoria, un efecto ya visto en el ensayo que Novartis estaba desarrollando y que se debía a la liberación masiva de citoquinas (un tipo de sustancias proinflamatorias). El efecto era autolimitado en pacientes sanos, pero Emily estaba muy débil. El equipo médico decidió intervenir aplicando un medicamento contra la citoquina que estaba elevada con el fin de no afectar a los linfocitos T y no atacar a las CAR-T. La estrategia hizo efecto en unas horas y Emily se recuperó. 

En 2012, cuando Emily cumplió 7 años, se vio que la LLA había remitido y los resultados fueron el impulso que necesitaba la investigación en este tipo de terapia y que ha desembocado en la aprobación por parte de la FDA del Tisagenlecleucel de Novartis. 

En nuestro país, son 24 los hospitales candidatos a acoger y desarrollar esta terapia y Andalucía, Cataluña y Madrid las comunidades autónomas donde más centros propuestos hay. La idea es que poco a poco exista en toda la geografía nacional y se puedan beneficiar de ella pacientes infantiles y adultos con leucemia linfoblástica aguda o linfoma de tipo B, que deberán cumplir una serie de criterios para que la terapia tenga el menor riesgo y la mayor efectividad posibles.

La rebelión de las máquinas: Semana del Diseño en Milán

La autonomía de las máquinas es la estrella de la Semana del Diseño de Milán.

Esta semana está teniendo lugar en Milán la Design Week (Semana del Diseño), donde cientos de empresas sacan a relucir su filosofía de diseño e innovación para remarcar el camino a seguir los próximos años.

Aunque algunas compañías aprovechan para presentar algún producto, como es el caso de Samsung y su Galaxy A80, la gran mayoría ponen su foco en un aspecto más subjetivo e intangible como puede ser su filosofía o algún punto específico de su estrategia futura. Y este es el caso de Sony. Hemos estado en Milán para vivir en primera persona la exposición de Sony sobre inteligencia artificial aplicada a diseño: Affinity in Autonomy.

La autonomía de la interacción

No es ninguna sorpresa que la inteligencia artificial es uno de los campos que más interés despiertan en la tecnología actual. Sony ha experimentado ya con ella y, sin duda, tiene intención de seguir haciéndolo. El hecho de que toda la exposición de la compañía estuviese enfocada en la autonomía de los objetos y en cómo estos pueden percibir el mundo que les rodea es un ejemplo perfecto de ello.

¿Y cómo percibe su entorno una máquina? De una manera similar a las personas, con sentidos como la vista. Sony es especialmente conocida por sus cámaras y sensores, de diferentes tamaños y resoluciones, y durante la exposición de la Design Week los han aplicado en varias “interacciones” que ejemplifican el potencial de la autonomía.

Aibo es (casi) como un perro real: le encanta que le rasquen la tripa.

Las interacciones aumentan su complejidad a medida que avanzas por ellas. Desde una sala oscura donde diversos sensores te reconocen y replican tu movimiento con esferas de luz, evolucionando a una estructura colgante capaz de tomar decisiones por si misma y seguir la mano de alguien de su entorno y pasando por esferas independientes que interactúan contigo con libre albedrío. Todo esto desemboca en la interacción final, donde la autonomía coge forma con Aibo, el perrito robot inteligente de Sony.

Es fascinante ver cómo la tecnología y la interacción humana comienzan a volverse un proceso natural e instintivo. Ver a los asistentes interactuar con “un cacho de plástico y circuitos” como si fuese un perro real, acariciándole, mandándole hacer trucos y buscando con cierta desesperación reclamar su atención, daba mucho que pensar con respecto a la línea que ha cruzado ya la revolución tecnológica. Estar sentado en el suelo rodeado de esferas inertes que se movían hacia ti al verte, despertaba instintivamente la necesidad de acariciarlas; algo que mirándolo objetivamente desde fuera carece de absoluto sentido. Y sin embargo, ahí estaba yo, acariciando pelotas de plástico.

La exposición mostraba la manera de interactuar entre humanos y máquinas.

Sin lugar a dudas, la autonomía de la tecnología y la manera en la que esta interactúa y reconoce su entorno va a ser una rama principal de la innovación en los años venideros. Es posible que esta sea la chispa que ayude a despertar un futuro donde los robots se parezcan más a lo que vemos en Hollywood y la línea entre máquina-ser vivo empiece a difuminarse cada vez más.

En nuestro IGTV (Instagram) podéis ampliar la información con el vídeo que hemos preparado de la exposición de Sony en la Design Week de Milán.

Mujeres en la ciencia: María Blasco

Gracias al trabajo de la Dra. Blasco, estamos más cerca de parar al cáncer.

La doctora María Blasco.

Cuando la Dra. Blasco se acerca al micrófono, toda el aula magna enmudece y espera con ansia lo que ha venido a contar. Imagino que, allá donde vaya, la reacción se repite una y otra vez.

Este artículo va a ser un poco diferente del anterior porque hablamos de una personalidad excepcional en el campo de las ciencias biomédicas españolas e internacionales, y que he tenido el placer de ver hablando de su investigación en dos ocasiones. María Blasco, originaria de Alicante, es licenciada en Biología por la Universidad Autónoma de Madrid y Doctora en Bioquímica por la misma casa.

Realizó su tesis bajo la dirección de la Dra. Margarita Salas (que próximamente tendrá un artículo dedicado a su figura) y su investigación postdoctoral en el laboratorio de la Dra. Carol Greider (Premio Nobel de Medicina y Fisiología 2009) en Nueva York. Ha ganado numerosos premios entre los que destacan el Premio Nacional de Investigación Santiago Ramón y Cajal o el Premio Jaime I de Investigación Básica.

Su currículum, extenso y lleno de publicaciones de gran nivel, se ve coronado por el puesto que ocupa en la actualidad, el de directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). En el año 2011 sucedió al Dr. Mariano Barbacid en el puesto y tuvo que hacer frente a los peores años de la crisis económica.

El cáncer es una de las grandes causas de mortalidad en la actualidad. | Foto de MedicalNewsToday

La ciencia, especialmente en España, no se ve dotada de grandes recursos económicos y, aunque el CNIO es de los centros que más financiación pública y privada recibe, sigue siendo inferior al de otros centros europeos comparables. Durante los primeros años de su dirección, el CNIO tenía que hacer frente a la deuda acumulada en la etapa previa y se encontró con más de una encrucijada. Las duras decisiones tomadas durante este periodo evitaron la hecatombe en el centro y permitieron que continuase con su investigación de gran nivel.

María Blasco se puede atribuir el mérito de abrir el CNIO al resto de la sociedad por medio de programas de divulgación y de promoción de la investigación como CNIO & The City, Amigos del CNIO o CNIO Arte. También puso en marcha la Oficina de la Mujer en la Ciencia del CNIO en el año 2012, desde la cual se organizan actos y conferencias para poner en relieve el papel de las investigadoras del centro y promoviendo la toma de conciencia de aspectos fundamentales como la igualdad de oportunidades en la ciencia.

Aunque en centros como el CNIO las mujeres son mayoría, la presencia de ellas en puestos de responsabilidad como la dirección de grupos o de centros es mucho menor, por lo que la labor de grupos de trabajo como la Oficina de la Mujer es clave. Su último logro en la dirección del centro ha sido colocarlo en el primer puesto, según la revista Nature, de centros de investigación de cáncer en Europa.

Centrándonos ahora en su labor científica, podemos decir que su investigación se resume con la siguiente palabra: telómeros. La Dra. Blasco es conocida por el estudio de los telómeros en los procesos oncológicos y en el envejecimiento, liderando el grupo de Telómeros y Telomerasa del CNIO.

¿Qué son los telómeros?

Los telómeros son las zonas terminales de nuestros cromosomas. Están constituidas por ADN y proteínas y su función es proteger el resto del genoma de la posible inestabilidad que pueda sufrir. A medida que envejecemos, nuestros telómeros van perdiendo materia y se acortan. Si lo comparamos con un árbol, del mismo modo que con los años aumentan los anillos de su tronco, los telómeros se reducen. Solo aquellas células que se dividen indefinidamente (células madre) evitan este acortamiento mediante otra proteína que se llama telomerasa. La telomerasa alarga los telómeros evitando ese acortamiento asociado al envejecimiento. En una célula normal, la telomerasa está inactiva y los telómeros se acortan hasta que desaparecen, comenzando el proceso de muerte celular.

¿Cómo se relacionan con el cáncer?

Aunque esta pregunta es mucho más compleja de lo que a continuación voy a decir, podríamos resumir todo el proceso de la siguiente forma. Una célula tumoral es una célula que pierde el norte. Si el ciclo vital de la célula es crecer, reproducirse y morir, las células tumorales “deciden” que, en vez de morir, siguen reproduciéndose alegremente. El resultado es que estas células dejan de ser normales y pasan a ser tumorales, creciendo sin límite y “convenciendo” al resto de células que hay alrededor de apoyar este cambio de vida. Obviamente todos sabemos que esto no es muy bueno para el organismo.

En el caso de estas células que pasan a ser tumorales, los telómeros, que deberían acortarse cada vez más, rejuvenecen. La telomerasa, que está inactiva (al no ser una célula madre), se reactiva y permite que la célula cancerosa no envejezca y pueda seguir dividiéndose a su libre antojo.

El grupo de María Blasco estudia este proceso en cáncer para ver cómo atacando a la telomerasa, se puede evitar que regenere los telómeros y siga la progresión tumoral. Además, existen una serie de enfermedades donde los telómeros vienen acortados “de serie”. Se llaman síndromes teloméricos y el más conocido es la fibrosis pulmonar. A día de hoy son enfermedades que no tienen cura y que, al final, acaban con un trasplante del órgano dañado como única solución.

Aquí es donde el grupo de la Dra. Blasco trabaja con la estrategia contraria: reactivar la telomerasa temporalmente para regenerar los telómeros de esas células defectuosas y devolverlas a un estado normal que no produzca enfermedad.

Muchas de estas tácticas se van a llevar dentro de poco a ensayos clínicos y es donde todo el esfuerzo de los investigadores básicos se ve recompensado. En el CNIO se trabaja día a día para acabar con el cáncer. María Blasco dice que “hemos avanzado mucho, pero tenemos que seguir investigando. La única manera de acabar con la mayor parte de los tumores adultos es evitar que se formen, y eso implica entender bien el proceso”.

Gracias a líderes como ella, la investigación se abre a la sociedad e inspira a miles de personas a seguir ese camino que desembocará en nuevos tratamientos que faciliten la vida a los pacientes y a una mejor comprensión de algo tan complejo como es el cáncer.

La Dra. María Blasco al inicio de una conferencia sobre el papel de los telómeros en cáncer y envejecimiento en la Universidad Francisco de Vitoria.

La tecnología más interesante de la MWC 2019

Teléfonos que se doblan, con cada vez más cámaras o de formas muy distintas son algunas de las ideas creativas que han definido la MWC de este año.

Huawei Mate X

Un año más la Mobile World Congress (MWC) inunda la Fira de Barcelona y la ciudad para traer las principales novedades tecnológicas que definirán lo que está por venir durante los próximos años.

Al igual que el año pasado, el 5G ha sido el gran protagonista de la feria. Lo que hasta ahora parecía más una tecnología del futuro de la que las empresas hablaban por intentar sumarse a la ola, ha visto por primera vez sus primeros indicios de realidad este año. Las principales operadoras han estado haciendo tests reales en sus stands y algunas como Orange ya se atreven a tantear el final de 2021 como una posible fecha para lanzar este tipo de servicio.

Por parte de las grandes tecnológicas también hemos visto avances en este campo: Samsung, Huawei, ZTE, LG o Xiaomi, entre otras, han sacados sus propios smartphones capaces de operar con redes 5G; aunque la única operadora que podrá ofrecer esa red a corto plazo es Sprint, que comenzará a lanzar su cobertura 5G en mayo de este año en Estados Unidos.

Otro de los grandes protagonistas de esta MWC han sido, sin duda, las pantallas. Pantallas que llevan los marcos al límite como el Samsung Galaxy S10 y su pantalla Infinity-O, el LG G8 o el Sony Xperia 1 con la primera pantalla 21:9, son algunos de los ejemplos. Pero sobre todo han destacado los teléfonos plegables. Desde hace años se lleva investigando con pantallas capaces de doblarse y este año hemos visto los resultados de esa investigación materializándose en teléfonos que en apenas unos meses llegarán a manos de los consumidores.

Una pantalla sin marcos con un solo orificio para la cámara | Samsung Galaxy S10+

Y digo en unos meses porque durante la MWC hemos podido verlos pero no tocarlos. Todas las empresas que han anunciado teléfonos plegables los exhibían cautelosamente tras una vitrina de cristal, lejos de las manos de las personas que los observaban desde el otro lado. Samsung presentó su Galaxy Fold, que se pliega hacia dentro como el interior de un libro, Huawei su Mate X que, al contrario, se pliega hacia fuera como el exterior del libro. Otras empresas como Oppo o Alcatel tenían también sus propias versiones en vitrinas.

Los teléfonos plegables van a ser una realidad muy pronto y se nota que estas primeras versiones son, en cierto modo, prototipos de lo que llegarán a ser en unos años. Uno de los motivos por los que se comenta que estaban en vitrinas es por intentar ocultar las marcas de doblez que presentan inevitablemente estos teléfonos. Es una cuestión física, salvo que las pantallas sean elásticas o que los teléfonos alarguen sus extremos al cerrarse, hay una pequeña cantidad de material sobrante en el centro de las pantallas que permite el movimiento de abrir y cerrar sin dañar la superficie. Y eso provoca una desagradable arruga en el centro del teléfono que no debería llegar a un producto final.

En todas las demos que han hecho Samsung y Huawei hasta la fecha, cuando el reflejo de la luz incidía de una manera específica sobre el dispositivo, la doblez se hacía más que evidente. Samsung, de hecho, mantenía su Galaxy Fold en una vitrina con una iluminación extrañísima para intentar ocultarlo aún más.

Por último, el tercer protagonista de la MWC 2019 han sido las cámaras de los smartphones. Más concretamente el número de cámaras. Si hasta el año pasado los teléfonos estaban incluyendo dos cámaras traseras, este año el mínimo ha pasado a ser tres y en algunos casos como el Nokia 9 Pureview son cinco. ¿Cuál es el propósito de tantas cámaras? En algunos casos, cuando hablamos de 3 cámaras traseras, cada cámara tiene unas especificaciones diferentes tanto de megapixeles como de tipo de lente. La principal suele tener un tiro normal, buscando captar mucha luz, la segunda suele ser una lente zoom y la tercera un gran angular para incluir más contenido en tu escena.

Sin embargo, en el caso de Nokia, las cinco cámaras tienen las mismas especificaciones: 12 megapíxeles y apertura de f/1.8. Dos de ellas capturan imágenes a color y las tres restantes monocromático. El objetivo de esto es que cada foto que tomas en realidad es la combinación de las cinco lentes disparando a la vez con diferentes exposiciones y combinando el resultado en una fotografía que ofrece “nuevos niveles de definición y de color”.

El Nokia 9 Pureview tiene 5 cámaras.

En definitiva, hemos visto una MWC donde se ha probado a experimentar. Llevamos ya unos años escuchando que la innovación en smartphones parece haberse atascado un poco, así que este año nadie se ha puesto límites a la hora de crear sus teléfonos. Y eso incluye a Energizer y su teléfono-ladrillo de 18.000mAH de batería.

Energizer Power Max P18K Pop | Foto: The Verge

Oil Pulling: La moda que no debe llegar

Las pseudoterapias emergen hasta de debajo de las piedras o, en este caso, del armario de los condimentos.

Hace no mucho, mientras me quedaba hipnotizado en ese rito casi ameboide que es deslizarse por la sección de búsqueda de Instagram, descubrí un vídeo que me dio entre risa y pavor. La miniatura era un dibujo del cuerpo humano y a los lados había escritas cosas. Como me saltan bastantes sugerencias de publicaciones relacionadas con temas de salud y ciencia, decidí ampliar dicha miniatura con toda la inocencia y la curiosidad posible. Sin embargo, me encontré con un influencer descamisado haciendo enjuagues.

Lo primero que me saltó a la mente fue qué necesidad hay de quitarse la parte de arriba para lavarte los dientes, pero dado que entre enjuague y enjuague hablaba, decidí escuchar lo que me tenía que decir el vídeo, dado que en algún momento aparecería la referencia a la miniatura que había visto. Según seguía su interrumpido discurso, mis emociones sufrieron cambios bastante drásticos. Pasé del asombro, a la extrañeza, después a la risa y acabé en un medio cabreo mezclado con indignación… ¡y todo ello en poco más de un minuto!

En ese momento me dije que tenía que escribir sobre ello en Omglobalnews.

Así que aquí estoy, presentándoos, para aquellos que no lo conozcáis, el ‘oil pulling’ o traducido al castellano, ‘enjuagues con aceite’. Sé que os preguntaréis qué tiene esto de científico y por qué le voy a dedicar un artículo (y varias horas de investigación) a algo que, a simple vista, solo parece asqueroso.

Resulta que el ‘oil pulling’ forma parte de la medicina tradicional hindú. Básicamente consiste en meter aceite en la boca y enjuagarte cón él. Según los expertos en la materia, debes tener el aceite en la boca durante 10-20 minutos para notar sus “efectos”. La tradición reza que esta práctica te ayuda a expulsar tus toxinas. Esto ha pasado desapercibido del amplio público hasta que alguien decidió otorgarle ciertas propiedades beneficiosas y convertir una práctica de medicina tradicional (con su mayor o menor consistencia científica que desgranaré más adelante) en una pseudoterapia.

¿Qué beneficios demostrados tiene el ‘oil pulling’?

La creencia más extendida es que el ‘oil pulling’ sirve para blanquear los dientes y eliminar bacterias bucales. De hecho, cierta marca de cosmética accesible aquí en España (y cuyo nombre no voy a dar) se dedica a vender sobres con grasa de coco y saborizantes utilizando como reclamo el blanqueamiento dental. Si uno entra en PubMed (base de datos de artículos sobre medicina) y hace una búsqueda sobre el ‘oil pulling’, verá que la mayoría de los artículos provienen de la India.

Analizando unos cuantos, me he dado cuenta de que la mayoría compara el uso de clorhexidina (el antiséptico más usado en productos dentales) con el del ‘oil pulling’ de diversos aceites (coco, sésamo o girasol). Los resultados son que la clorhexidina inhibe el crecimiento bacteriano desde el primer momento, mientras que al aceite le cuesta unas dos semanas hacerlo. Entrando más en detalle, vemos que en los estudios no se retira el cepillado diario de dientes, que elimina gran parte de la placa bacteriana.

Además, no nos dicen cuántas veces se cepillaban los dientes los sujetos de estudio. Una revisión hecha hace poco por científicos de la Universidad de Oxford, decía claramente que la información existente sobre los beneficios y riesgos de esta práctica no son suficientes para asegurar nada respecto a la formación de placa (ya no digamos otras cosas) y que, en caso de que se quiera hacer, nunca debe sustituir a la higiene rutinaria de la boca. Otra revisión diferente definía que de los 21 estudios publicados, solo 6 cumplían un diseño experimental válido, pero tenían poca muestra poblacional.

Por tanto, podemos decir que beneficios demostrados, lo que viene a ser demostrados, no hay.

¿Y qué hay de los riesgos?

Hay pocos casos de efectos adversos graves, al fin y al cabo, es enjuagarse con aceite. Lo que sí se han reportado han sido casos en que la gente acababa aspirando alguna gota de aceite y esta se quedaba alojada en los pulmones causando infecciones. Además, algunas personas (como el influencer que me dio la idea de escribir sobre esto) mezclan el aceite con otras cosas que también pueden atravesar la cavidad oral en dirección a las vías aéreas y dañarlas.

¿Por qué lo clasificamos como pseudoterapia?

Si la cosa se quedase en que ayuda a blanquear los dientes, pues mira, ni tan mal. No me habría molestado en escribir este artículo, sinceramente. La gente tiene por costumbre meterse muchas cosas en la boca para “ayudar” a la salud dental y el aceite no es una de las peores. El problema ha radicado en que la famosa miniatura encerraba algo más allá que el dibujo de un cuerpo humano.

Hay mucha gente que atribuye a esta práctica “medicinal” propiedades increíbles. Estas pasan por efectos a nivel de la boca como fortalecer encías o dientes y curar la gingivitis, a cosas como mejorar el acné, ayudar con alergias, asma, fatiga crónica, diabetes, migrañas, “detoxificar” el cuerpo (cosa que hacen nuestros riñones e hígado gratis) o incluso, curar el cáncer. Este tipo de patrañas y reclamos son las más usadas por estafadores para vender productos aprovechándose de las enfermedades o de la baja formación científica de mucha gente.

Además, no solo te venden el aceite, sino cosas como fragmentos de coral o arenas para potenciar su efecto. Es ridículo pensar que “trozos de piedras” puedan ayudarte a mantener la salud dental, dado que lo más probable es que destruyan tu esmalte y acaben por provocarte desde sensibilidad a caries o infecciones más graves.

La higiene bucal es algo muy serio que, si no se hace de la manera adecuada, puede acarrear graves problemas. Acudid siempre a un especialista que use la medicina basada en la evidencia para obtener los resultados que esperáis, en cualquier ámbito de la salud, y no os dejéis llevar por los consejos de gente que no ha tenido las herramientas de juicio suficientes como para ser críticos.

Todo lo que conlleva ser vegetariano

Llevo 3 años siéndolo. ¿Cómo estará mi salud? ¿Por qué lo hice? Esta es mi experiencia.

Llevo 3 años siendo vegetariano. Y no soy el único. Más de 3,6 millones de personas en España llevan una dieta vegetariana, vegana o, en algunos casos, flexitariana. Casi toda mi vida, hasta los 21 años, he comido carne. Y la verdad es que me gustaba. La carne está rica y es muy accesible, y como está tan implantada en la dieta de la sociedad no llegas a plantearte el por qué la comemos. Simplemente, lo haces.

Según la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación, una dieta (en general) correcta tiene que estar formada aproximadamente por un 25% de hortalizas, un 25% de frutas, un 25% de cereales, carbohidratos y grasas y proteínas. 

En este último grupo es donde se encontrarían la carne y el pescado, y si lo suprimes te das cuenta de que te sigue quedando el 90% de la tabla.

La tabla de dieta recomendada por la SEDCA.

De hecho, al eliminar de las opciones las carnes y el pescado, en cierto modo te obligas a ampliar el abanico de verduras y legumbres que consumes y, por tanto, de sus diferentes polifenoles junto a sus beneficios para la salud. Y ese es el primero de los motivos por el que decidí hacerme vegetariano, la salud.

Suprimir la carne no significa eliminar las proteínas. Mucha gente se pregunta cómo se pueden sustituir las proteínas de la carne y la respuesta es bien sencilla. Las legumbres, semillas, frutos secos e incluso algunas verduras están cargadas de proteína. No hace falta tomar suplementos de proteínas por ser vegetariano o vegano.

De hecho, no hace falta suplementar nada por ser vegetariano excepto la vitamina B12. Una buena dieta tiene que garantizar que se consumen los elementos necesarios para el organismo. Es decir, proteínas, hierro, calcio, vitamina D, zinc y Omega 3 entre otros, y todo lo puedes encontrar en diferentes hortalizas, verduras, legumbres, cereales, semillas o frutos secos. Todo.

El segundo motivo por el que tomé la decisión de hacerme vegetariano es por el medio ambiente. La industria ganadera es una de las más contaminantes y derrochadoras del planeta. Por ejemplo, para producir 1KG de carne de ternera hace falta alimentar a la vaca previamente con una media de 20KG de cereales, maíz o soja. Y para producir ese mismo kilogramo de carne se necesitan 15.450 litros de agua.

En Europa se consume de media 85kg de carne por persona al año. Si todos los cereales y legumbres utilizados para alimentar al ganado que después alimenta a las personas se saltase ese paso y fuesen directamente de consumo humano, tendríamos alimento para 4 planetas Tierra. Y aún así a día de hoy hay 840 millones de personas malnutridas en el mundo.

Y por último, los gases invernadero. El 51% de los gases de efecto invernadero provienen de la industria ganadera.

Y el tercer motivo que me llevó a volverme vegetariano es por respeto a los animales. 66 mil millones de animales mueren cada año en mataderos para la producción de carne en condiciones inhumanas.

Y aunque el que yo haya tomado esta decisión no influye como tal al sector, cada vez más gente decide dar el cambio y entre todos dejar una huella en el planeta. Y hay muchas personas que, por el motivo que sea, no pueden dejar de lado la carne; pero con pequeños cambios como reducir su consumo o comprar únicamente productos de animales que han sido tratados de forma más ética, están contribuyendo a mejorar el mundo.

Mujeres en la ciencia: Hedy Lamarr

Hoy empiezo una serie de artículos sobre el papel de diferentes mujeres en la ciencia que no han recibido el reconocimiento que merecen.

Cada día más, se está intentando poner en relieve el papel que las mujeres han tenido a lo largo de la historia de la ciencia. Un papel que ha sido ninguneado sistemáticamente por la sociedad y por los propios científicos. Por suerte y por justicia, ahora se está intentando rescatar a aquellas figuras que hicieron grandes aportaciones al conocimiento y a la técnica. 

Hedy Lamarr ha sido una de las grandes ignoradas a lo largo de los años, aunque últimamente se está volviendo a destacar su papel durante la primera mitad del siglo XX como inventora y como actriz. Por un lado, se la incluyó en el National Hall of Inventors en 2014 y, por el otro, se han hecho documentales (Bombshell: The Hedy Lamarr Story) para traer, a un presente más que necesitado de figuras femeninas en la ciencia y en las artes, su vida y sus aportaciones.

Cuando lees sobre Hedy Lamarr en internet, lo más probable es que aparezca como la inventora del WiFi. Esto no es del todo correcto, pero sí es cierto que gracias al sistema de conmutación de frecuencias que ideó, se han podido originar gran parte de las tecnologías de telecomunicación actuales: WiFi, Bluetooth, GPS… Este sistema fue muy adelantado para su tiempo, dado que no existió la tecnología para llevarlo a cabo hasta la Crisis de los Misiles de Cuba veinte años después. Su propósito inicial no fue su aplicación durante la Guerra Fría, sino contra el régimen Nazi.

Hedy Lamarr nació en el seno de una familia judía en la Austria imperial. En el ambiente previo a la Segunda Guerra Mundial y de la ocupación Nazi de Austria, un fabricante de armas alemán concertó un matrimonio de conveniencia con su familia para así mantenerla a salvo. Sin embargo, las intenciones de Friedrich Mandl eran diferentes. Este hombre, muy relacionado con la cúspide del partido Nazi, se había encaprichado de Hedy tras ver la película Éxtasis. Dicha película fue la que la catapultó a la fama en Europa, dado que fue el primer desnudo completo en un film comercial.

Tal fue la obsesión de Mandl con Hedy, que no la permitía salir de casa sin su consentimiento y compañía. En sus memorias, Lamarr lo definió como una esclavitud. Fue durante esta época cuando se dedicó a retomar su carrera de ingeniera, que había abandonado por la actuación, y a hacer anotaciones de todo lo que su marido desarrollaba.

Harta de cómo vivía, Hedy urdió un plan para escapar de su marido y huir a EE.UU. Para ello, inició una relación con su asistenta y cuando vio la oportunidad, la durmió, se vistió con su ropa y tomó un tren con destino a París. Su vida cambió en ese viaje, dado que conoció a uno de los directores de la MGM y su futuro marido.

Con esta historia parece que Hedy tuvo su final feliz después de todo, pero una vez llegó a EE.UU. comenzó su plan de venganza. Hedy, que había vivido bajo la opresión nazi, decidió poner a disposición del gobierno estadounidense toda la información que poseía sobre las armas alemanas. En aquel momento de la guerra, los aliados tenían un problema con los submarinos alemanes. Estos dirigían sus torpedos de una forma muy certera e imposible de intervenir. Por ello, Hedy ideó el sistema mencionado anteriormente que permitiría interrumpir la señal alemana y teledirigir de manera más precisa los torpedos estadounidenses contra las flotas enemigas.

La historia de Hedy Lamarr es un ejemplo de genialidad y de valentía. Una mujer que se dedicó a las artes cinematográficas rodando unas treinta películas en poco más de veinte años y que redirigió su creatividad e inteligencia hacia el objetivo primordial que demandaba la sociedad en aquella época: acabar con la expansión nazi y ganar la guerra. Sin embargo, cuando se hubo de reconocer su valía, no se hizo.

Ayer, 11 de febrero, fue el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Es un día perfecto para poder recordar a todas las científicas que, como Hedy Lamarr, dedicaron parte o la totalidad de su vida al avance de la humanidad y poner el foco en el gran trabajo que han hecho, y que hacen día a día, todas las investigadoras a lo largo del mundo. 

El “hygge” danés: 5 claves para vivir feliz

Netflix and chill pero con el nombre apropiado.

Fuera está lloviendo. Hace frío. Hoy no te apetece salir. Enciendes unas velas. Preparas una taza de café. Te tumbas en el sofá y enciendes Netflix.

La sensación que acabas de experimentar al pensarlo es el “Hygge”.

Y es lo que ha ayudado a Dinamarca a ser uno de los países más felices del mundo.

Hygge (pronunciado “huu-gue”) es una palabra danesa para referirse a la creación de un ambiente de comodidad, bienestar y satisfacción. Proviene de otra palabra danesa que significa “dar valor, consuelo, alegría” y se construye a partir de la antigua palabra nórdicaHugr, que más tarde se convirtió en el abrazo “con alma, mente y conciencia”.

Pero, ¿cómo se construye un ambiente “hyggelig”? Muy fácil.

1. Ponte cómodo: Ese jersey ancho que tanto te gusta para estar cómodo. Calcetines calentitos y una buena manta si hace frío. Cuanto más cómodo estés, mejor.

2. Prepara el ambiente: Apaga las luces más fuertes y frías y quédate con las cálidas, que te relajen la vista. Si te gusta el incienso, ponlo. Música relajante, lo que sea. Esos pequeños detalles que tanto te gustan van a crear un ambiente Hygge perfecto.

3. Evita los focos de estrés: Todo aquello que vaya a romper la armonía, fuera. Nada de discusiones, distracciones o trabajo. Es tu momento, ¡no lo estropees!

4. Haz lo que más te apetezca: Ya sea jugar a juegos de mesa, invitar a tus amigos a casa, ver tu serie favorita o comer palomitas. Haz lo que te apetezca sin remordimientos.

5. Sé consciente de que estás disfrutando: Este es, sin duda, el paso más importante. Porque puedes estar pasando un rato perfecto con amigos, pero no pararte a valorarlo, expresarlo y disfrutarlo aún más. Haz saber a los demás que lo estás pasando bien, ¡quizás también les apetezca repetir dentro de poco! Además, si eres capaz de identificar los pequeños detalles que te hacen estar cómodo, será más fácil aplicarlo en el futuro.

En una sociedad cada vez más conectada, a veces “desconectar” puede suponer un auténtico reto para algunos. Por eso, muchos convierten esta práctica en un estilo de vida, abriendo la puerta al bienestar y sabiendo dejar de lado el estrés, aunque sea una hora.

En definitiva, el Hygge es un término que ha venido para quedarse.