Cómo procrastinar de manera productiva

Días infinitos y horarios cambiados: la procrastinación es inevitable

Acabamos de escuchar que el plazo de estado de alarma se alarga en nuestro país: hasta el 25 de abril. Esto significa que, como hasta ahora, vamos a seguir en casa. Muchos ya nos hemos adaptado al confinamiento, pero eso no significa que no tengamos que lidiar con algunos problemas que no cesan. En esta ocasión hablo de la procrastinación.

Porque tienes que tele-trabajar o porque has decidido que quieres sacar provecho de esta cuarentena y mantenerte ocupado. Lo contaba Georgia Elliot (@gominuke) en el podcast de Los Destacados en Cuarentena de ayer viernes 3 de abril: “no hace falta estar todo el rato productivo, pero si tomas la decisión activa de ser activo porque tú quieres y no porque te lo dice Instagram, hay métodos que te pueden ayudar a serlo”. Un método que ella y muchas personas utilizan para ser productivo es el bullet journal. Si queréis saber un poco más de eso, os recomiendo el episodio de ayer de Los Destacados.

Sin embargo, hoy quiero hablaros de la otra cara de la moneda. Porque si estás trabajando, estudiando, o realizando alguna actividad durante estos días es inevitable procrastinar. Es normal, no podemos estar todo el día activos. Nuestra mente ha de descansar de vez en cuando. Pero hay trucos para evitar que estos “ratos de descanso” se conviertan en horas. En mi caso se van en ver los stories de todo mi feed de Instagram y fotos antiguas del móvil. ¿Cómo evitar esto? Estos son algunos trucos para procrastinar de manera productiva*.

1. Haz primero las tareas rápidas

Haz una lista de tareas que tienes que hacer a lo largo del día y pon las que menos tiempo lleguen primero: mandar emails, pagar facturas, limpiar el escritorio (si el escritorio está tan desordenado como el mío entonces no la pongas entre las primeras). Hazlas en primer lugar, y ve tachando conforme completes una actividad. Así es más probable que termines antes y los ratos de procrastinación sean más cortos: a mí al menos me genera una necesidad de terminar de tachar esa lista lo antes posible.

2. Ponte una fecha/hora límite anterior a la real

Un poco en la misma línea, crear urgencia puede ser un modo de “generar una necesidad de terminar antes”, aunque esa necesidad no sea real. Es posible que necesites un poco de ayuda: pide a algún amigo o familiar que te envíe recordatorios de lo que tienes que hacer. O ponte como meta ver “Crepúsculo” o “Luna Nueva” al terminar de trabajar. Eso siempre funciona.

Chica, tienes la pantalla apagada, solo te engañas a ti misma.

 

3. Tomar una decisión

¿Estás evitando tomar una decisión? Se puede procrastinar de muchos modos: uno de ellos es negar que tienes que tomar una decisión sobre algo: empezar un curso on-line, ordenar el escritorio, fregar los platos… (nada de esto está basado en experiencia propia).  Normalmente esperamos todo el tiempo posible antes de que sea demasiado tarde para enfrentarnos a la realidad: debemos tomar una decisión.

Una manera de enfrentarnos a ello es hacer una lista. Sé que siempre estoy dando la misma solución pero es que es así. Ni que fuera yo una Ravenclaw. En este caso, hablo de una lista de pros y contras de la decisión. Por ejemplo:

Pros:

  • Tendré una mesa para poner cosas.
  • Me traerá paz mental.
  • Podré hacer fotos bonitas de libros en mi escritorio.
  • Probablemente encontraré ese esmalte de uñas morado que lleva perdido unos días.

Contras:

  • Me va a llevar un rato.
  • No quiero enfrentarme al desorden, lo cual podría extrapolarse a enfrentarme al desorden de mi vida, pero eso es para una sesión de terapia.

4. Convierte tu procrastinación en trabajo

No hay mejor ejemplo de esto que este artículo: un modo de no enfrentarme al desorden de mi escritorio es escribir sobre ello y daros trucos y ejemplos de cómo he convertido mi procrastinación en algo bueno.

Ahora sí: me voy a ordenar. ¡Cuéntanos por redes tus trucos para convertir la procrastinación en algo productivo!

 

*Usar con moderación. Procrastinar de verdad, bien, sin trucos, descansando y siendo vagos no está mal de vez en cuando. 

 

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