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iPad Pro vs. MacBook Pro ¿Cuál comprar?

Ponemos a prueba el eterno dilema.

En la era post-PC existe un eterno dilema sobre si realmente un tablet es capaz de sustituir a lo que, hasta ahora, se entendía por un ordenador. Apple lleva ya unos años intentando reenfocar la manera en la que gente entiende al iPad, hablando de él como si fuese un ordenador en sus últimas comunicaciones. Muchos estudiantes han dado el salto al completo para tareas más sencillas, pero parece haber una barrera a la hora de utilizar el iPad para otras más complejas.

En Omglobalnews amamos la tecnología, así que nos hemos propuesto el reto de analizar ambos equipos y ponerlos a prueba en varias tareas para terminar de confirmar si realmente un iPad puede convertirse en tu herramienta de trabajo principal. El proceso y las conclusiones están recogidas en el nuevo vídeo que tenéis ya disponible.

Intento imitar el arte barroco desde un iPad

Si Caravaggio hubiese tenido un iPad…

En los primeros años de mi adolescencia estuve yendo a clases de dibujo. Siempre me ha gustado dibujar y mis padres me dieron la oportunidad de trabajar en mi técnica en unas clases. La realidad es que suelo cansarme muy rápido de las cosas y en esta ocasión no fue distinto. Aprendí las bases del dibujo a carboncillo y hasta ahí llegué.

Muchos años después tanto la tecnología como yo mismo hemos cambiado mucho. Actualmente tengo un iPad Pro de 2018 y me pregunté cómo sería utilizarlo para pintar con él. Así que me propuse un reto: ¿cómo sería utilizar un iPad para hacerme un autorretrato de estilo barroco? ¿Por qué barroco? Pues, honestamente, porque sí.

El barroco es una corriente artística que va aproximadamente desde 1580 a 1750 y dividido en tres subetapas y que se caracteriza, en la pintura, por hacer un uso muy contrastado de la luz y la sombras, temáticas naturalistas o religiosas y, según en qué etapa, espacios recargados. Aunque hay muchos pintores conocidos del barroco, entre los más importantes están Velázquez, Pousin, Georges de La Tour o, por supuesto, Caravaggio. Este último fue uno de los que más tendencia marcaron, con su contraste exagerado de luces y sombras que terminó derivando en una propia corriente dentro del barroco llamada tenebrismo. También fue el que introdujo el haz de luz diagonal para iluminar la escena, y fue algo que se popularizó rápidamente en la época.

A la izquierda, el cuadro original de Caravaggio. A la derecha, mi versión.

Y precisamente fue un cuadro de Caravaggio el que me sirvió de inspiración para hacer mi propia versión de Muchacho con un cesto de frutas. Utilizando el iPad Pro con la aplicación de Procreate he intentado recrear esta famosa obra de Caravaggio sin tener ninguna idea de pintar al óleo. El proceso y los resultados los tenéis ya en el nuevo vídeo de Omglobalnews.