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Los Destacados: ¿Y si debatiesen los votantes en lugar de los políticos?

Política, música y cine. Todo en un programa.

En el episodio de Los Destacados by Omglobalnews de hoy nos metemos en política. ¿Qué pasaría si en lugar de debatir los políticos, fuesen los votantes los que lo hicieran? Eso nos hemos querido preguntar y de eso hablamos hoy.

Como sabéis, en el último vídeo de Omglobalnews tratamos la política a través de de cuatro personas votantes de diferentes partidos que debatían sobre temas de actualidad. Hemos querido hablar un poco sobre la experiencia y el proceso de rodaje que seguimos para crear este vídeo, y nos hemos preguntado a nosotros mismos algunas de ellas.

También hemos querido comentar los EMAs, los premios musicales europeos que tuvieron lugar este fin de semana. ¿Cuáles han sido las mejores actuaciones?

Por último, hablamos de la película Doctor Sueño, la secuela de El Resplandor. Hemos podido verla y os hablamos de ella sin spoilers. Disfruta ya del programa en tu plataforma de streaming preferida (Spotify, Apple Podcasts o la que utilices habitualmente) y no olvides suscribirte o seguir el programa para no perderte nada.

¿Qué piensan realmente los votantes?

Es hora de escuchar a los votantes.

De izquierda a derecha, Migue Feixas, Isabel Martínez, Cris García y Carlos Wengel.

Estamos cansados de escuchar a los líderes políticos hablando en televisión y en redes sociales una y otra vez con las mismas palabras, pero ¿alguna vez te has preguntado si ese discurso representa realmente a sus votantes? Nosotros sí, y por eso hemos decidido reunir a cuatro personas votantes de diferentes partidos para escucharles debatir sobre temas de actualidad.

PSOE, PP, Ciudadanos y Unidas Podemos son, a día de hoy, los cuatro partidos principales en el panorama electoral español. ¿Podrán ponerse de acuerdo en temas sociales, sobre la economía o la religión? Hace unas semanas lanzamos una convocatoria abierta en redes sociales en busca de un votante de cada uno de estos partidos, animando a las personas interesadas a ponerse en contacto con nosotros. Así fue como Isabel, Migue, Cristina y Carlos pactaron debatir entre ellos sobre actualidad, siempre desde el respeto y la tolerancia.

El resultado fue toda una sorpresa para nosotros, no solo por el increíble nivel de debate que mantuvieron los participantes sino por el absoluto respeto que se tuvieron en todo momento incluso cuando no estaban de acuerdo en determinados temas; algo que, como muchos de vosotros habéis señalado en los comentarios del vídeo, no se suele ver entre los propios políticos.

Descubre ya el debate y participa en él a través de los comentarios en nuestro canal de YouTube.

Un café sin café con Irene Montero | Julen’s Stories

He tenido la oportunidad de charlar con Irene Montero y esta ha sido la experiencia.

Julen Hernandez con Irene Montero

Al poco rato de despertarme por la mañana recibí en el móvil una notificación que me avisaba de que Irene Montero me había etiquetado en una foto y unos Stories de su cuenta de Instagram.

Resulta que hace un par de semanas mientras visitábamos el Parlamento Europeo en Bruselas mi móvil vibró avisándome de mensajes nuevos. Alguien del equipo de Irene Montero había invitado a una amiga y muy conocida Youtuber (y músico, y podcaster) a tomar un café con la número dos del partido en su despacho del Congreso de los Diputados de Madrid. “Julen, ¿tú quieres venir?”, me dijo ella. No sé cuántas veces afirmé, confirme y acepté la invitación. Pero .

No volví a insistir porque este tipo de cosas se suelen caer a menudo por problemas de agenda, viajes, problemas burocráticos o mil excusas más pero mi móvil vibró de nuevo, “Quedamos mañana a las 11, tomamos café y entramos, ¿sí?”. Sí.

Con el café en mano surgió la charla de los cuatro invitados en una cafetería pre-visita al Congreso. Lucía intentaba tranquilizarnos a Melo y a mi mientras que Jaume le daba vueltas a alguna posible pregunta que le gustaría plantear. Se acercó la hora y entramos por la puerta lateral del edificio del Congreso. “¿Habéis traído los DNI? Yo casi me lo dejo en casa” escuché. Efectivamente me lo dejé en casa aunque (y menos mal) no me pusieron inconveniente en entrar con el carnet de conducir.

Esperamos un par de minutos hasta que aparecieron Teresa y Tsun, que se presentaron como “miembros del equipo de Irene”. Subimos algunas plantas en ascensor y cruzamos un largo pasillo lleno de pegatinas moradas, carteles reivindicativos y algún mensaje en Euskera. Teresa tocó dos veces la puerta y tecleó una contraseña en el pomo. “Hola, ¿qué tal?” nos saludó Irene Montero, portavoz de Unidas Podemos en el Congreso de los Diputados.

El grupo en su charla con Irene.

Iba con infinitas ganas de charlar sobre política, de preguntarles por qué no se ha hecho gobierno, si verdaderamente creen que han hecho todo lo posible por blindar las instituciones de la extrema (y radical) derecha, y si repetir elecciones es un fracaso… y sin embargo no se habló de nada de eso en la primera hora. Charlamos sobre comunicación digital, tanto ella como su equipo se interesaron por nuestras trayectorias en YouTube, nos preguntaron nuestra opinión por distintos creadores digitales y sobre las tendencias que creemos que llegarán en los próximos meses. Incluso hablando sobre el currículum de cada uno de nosotros tuve la oportunidad de presentarles el documental que produje en septiembre “Tradición o machismo: Un pueblo dividido. El Caso Jaizkibel” que está disponible en mi canal de Youtube.

Una hora después de haber entrado al despacho, lejos de dar fin al encuentro informal, la conversación dio un vuelco y tuvimos la oportunidad de charlar sobre los temas políticos que teníamos en mente, aclarar alguna duda y de mostrar disconformidad con alguno de los acontecimientos de los últimos meses. Podremos estar de acuerdo en infinidad de cosas o podremos discrepar en aún más asuntos pero siempre es un placer preguntar las cosas a la cara y, sobre todo, recibir respuestas sinceras y directas.

Pasó otra hora más cuando nos avisaron de que Irene llegaría tarde a una reunión y que nos tocaba ir terminando. “¡Ay! ¡No os hemos ofrecido café!” recordó la número dos del partido. A mi me gusta pensar que cuando llevas dos horas charlando con alguien sin haberte acordado de ofrecer agua o café es señal de que la visita ha sido del agrado de todas y todos, y eso tiene incluso más valor que el café recién hecho que puede ofrecerte alguien a quien admiras.

Así es como a la mañana siguiente,  al poco rato de despertarme, recibí en el móvil una notificación que me avisaba de que Irene Montero me había etiquetado en una foto y unos Stories de su cuenta de Instagram.

No es política, es Manuela | Julen’s Stories

A día de hoy, la alcaldía de Madrid aún está en juego.

Manuela Carmena fotografiada por Antartica Studios.

En agosto se cumplirán tres años desde que me mudé a Madrid. Me mudaba a una ciudad conocida y desconocida a la vez, una ciudad que era mi opción B y que, sobre todo, iba a tener fecha de caducidad cercana. Empadronarme nunca fue una opción porque Madrid sería temporal hasta aclarar qué quería hacer con mi vida. Por aquella época la mitad de mi sueldo venía de las campañas publicitarias que publicaba en mis redes sociales y la otra mitad venía por participar en un programa de televisión del País Vasco que hacía que me comiese seis horas de autobús los miércoles en dirección a Donostia y otras seis horas de vuelta los sábados por la mañana. No fue una época fácil y cada semana encontraba el momento de soltar en alguna conversación que “en Donosti se vive mejor”. 

Mi primer piso en Madrid estaba a escasos 60 metros de gran vía y a otros aún más escasos quince metros de la Plaza Pedro Cerolo, uno de los corazones del barrio de Chueca. Vivía y trabajaba en un ático de 34 metros cuadrados con ventanas por las que no se podía ver la calle. Solo el cielo siempre contaminado de la ciudad. Ese invierno pasé el peor frío que he sufrido en una casa y el siguiente verano pasé el más horrendo calor que he vivido en un interior. La lluvia se colaba por las ventanas marcando la pared de amarillo y una noche cualquiera me intentaron robar en el portal.

Por año nuevo regalé una botella de vino al portero porque más de una vez lo escuché hablar solo y me intimidó más de lo debido. Unas cuantas semanas después una de mis vecinas me escribió diciendo que se iba de su piso porque había tenido una discusión terrorífica con el portero y tenía miedo de que, en cualquier momento, le entrase a casa. Además de todos los disgustos me costaba 550€ mensuales sin incluir gastos. “En Donosti se vive mejor”.

El siguiente agosto me mudé junto a dos compañeros a unos 20 minutos al este del Retiro, muy cerca del metro Sainz de Baranda. El piso era más grande, más barato y tenía la tranquilidad de que alguien cuidaría del piso cuando estuviese de viaje. Pero para viajes los que tenía que hacer para acercarme al centro para los “¿oye, tomamos un café?”. Mis respuestas pasaron de ser “llego en cinco minutos” del anterior año a “no voy a ir porque para cuando llegue ya os estaréis yendo”.

De media pasaba hora y media en el transporte público cada vez que quería acercarme al centro y me convertí en voyeur de los atascos de Gran Vía. Veía cómo, día sí y día también, las ambulancias con las sirenas a todo volumen no eran capaces de atravesar semejante colapso para llegar a su destino lo antes posible, al igual que escuchaba a los propios madrileños decir que llevaban meses sin pisar Gran Vía porque sus minúsculas aceras no admitían un solo viandante más. Ese mismo marzo se nos inundó el baño por culpa de una tubería vieja y la dueña del piso nos instó a buscar otro mientras que durasen las obras, porque ese baño quedaría inutilizable durante siete días. Cogí algo de ropa, el portátil y la cámara y ya no volví al piso. “En Donosti se vive mejor”.

Presenté en sociedad el nuevo piso en el que viviría con Omai, con un gato calvo y gordo llamado Yoda y con otro gato igual de calvo pero quizá menos gordo llamado Finn, subiendo un house tour a Youtube.

Mientras que los meses iban y venían las obras de la Alcaldesa transformaron por completo la Gran Vía. “Ahora se puede caminar” decía la gente y “ahora se vende más” admitían los comercios. Un proyecto polémico llamado Madrid Central cerró al tráfico el centro y desaparecieron los atascos al igual que la nube negra se empezó a disipar. La ciudad y sus diversas y empoderadas mujeres hicieron historia dos 8M consecutivos con las mayores manifestaciones a nivel europeo. Y de nuevo Madrid fue la capital mundial de la diversidad llenando las calles de color y acogiendo uno de los mayores Orgullos a nivel mundial.

El movimiento feminista del 8M en Madrid. Foto de Jaime Villanueva

En la ciudad del individualismo, y donde el coche era una extremidad más del cuerpo, empezaron a aparecer calles peatonales, aceras ensanchadas, árboles y jardines mejorados, y empezaron las obras para mejorar y hacer más verde Plaza España. Por primera vez la ciudad escuchaba a su gente y respondía con cultura y más cultura. El resto de capitales de occidente ponían la lupa en Madrid para aprender de sus políticas económicas y de cómo la ciudad conseguía reducir su deuda mientras aumentaba el gasto social.

El día anterior a las elecciones escribí lo siguiente en Twitter: este finde he vuelto a casa, a Donosti, a votar. Aunque no vote en Madrid llevo tres años en los que duermo más noches allí que en mi ciudad. Madrid también es un poco mía y yo soy un poco Madrid. Ojalá le regaléis a Madrid otros cuatro años de Manuela Carmena. 

A día de hoy la alcaldía de la ciudad aún está en juego y… la verdad es que en Donosti… se vive muy bien, pero, ¿sabéis qué? Madrid con Manuela empezaba a estar bastante bien.

Un fanfic de #Peblo en los Sims inunda Twitter unos días antes de las elecciones

Los líderes de los partidos políticos españoles son los protagonistas de este fanfic

Hace unos días surgió en Twitter la última novedad: un fanfic de #Peblo en Los Sims. Un fanfic, o fanfiction, es una historia ficticia creada por fans, no canónica, es decir, que no está aceptada como “real”. Peblo es el nombre que se le ha dado al shippeo (emparejamiento ficticio que los fans desean) entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

Dentro de este panorama político en el que nos encontramos, surge esta cuenta de Twitter que actualiza durante todo el día la vida de unos cuantos Sims: Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Pablo Casado, Albert Rivera, Inés Arrimadas e Irene Montero. Todos los sims han sido creados con personalidades y rasgos similares a los políticos en la realidad. Todo comenzaba así:

Desde entonces, las fantasías y memes de los fans han sido alimentadas con estos tuits, que nos mantienen pegados al hilo de Twitter. Algunos momentos que se han plasmado en esta cuenta incluyen frases de la entrevista que Sr. Forfast hizo a Pablo Iglesias y se viralizó también en la plataforma Twitter:

Hemos podido hablar con la creadora de la cuenta y del hilo: Ana Cerezuela. Confiesa que tiene un poco de miedo por si la Audiencia Nacional llama un día de estos. También tiene miedo sobre las expectativas literarias que la gente pueda tener.

Todo surgió con mi reciente obsesión por Los Sims. Además, durante la última campaña electoral, el debate a cuatro concretamente, internet supo detectar las miraditas y la tensión sexual entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Internet es mágico. Desde entonces estuve pendiente de Peblo.

En estos cuatro años han pasado muchas cosas entre los dos: momentos de dolor y tración. Sin embargo, en esta campaña hemos vuelto a ver esa armonía de antaño, sobre todo en los debates a cuatro: se defienden, no hay hostilidad, hay chispa.

Cerezuela no estaba muy familiarizada con el tema de los fanfictions más allá de los memes que había visto a lo largo de estos años sobre Peblo, y algo decisivo en la decisión de crear este proyecto fue el nuevo shippeo #Irenés: entre Irene Montero e Inés Arrimadas. 

No es el mismo tipo de relación que la de Pedro y Pablo. Irenés tiene mucho más enfado, y más lujuria. Peblo es algo que surge del amor, de la admiración mutua. Es trascendental.

Al final del hilo (cuidado con los spoilers), el hijo de Pablo Iglesias y Pedro Sánchez nace: Íñigo. El hilo ha finalizado pero la historia del niño continúa. Le he preguntado a Ana qué ocurrió con el niño.

Íñigo Iglesias Sánchez tendrá una infancia complicada. Será un importante foco mediático, la prensa lo utilizará para sacar titulares y alimentar los tabloides. Además, los dos bandos usarán la situación del niño para el beneficio de sus campañas políticas. Probablemente, cuando crezca, Íñigo tendrá un importante cacao mental en cuanto, pero esto puede significar una regeneración para la política española.

La creadora de la cuenta afirma que es su mejor obra y que, pese a que se le ha ido de las manos, lo volvería a hacer.

No se opina | Julen’s Stories

La importancia de votar | Foto de Arnaud Jaegers

El pasado lunes subí un vídeo a mi canal hablando sobre política. Sorprendentemente la bandeja de comentarios se mantuvo limpia sin ningún insulto ni ataque personal aunque sí hubo gente que no opinaba lo mismo que había dicho yo. “Hay que respetar las opiniones” se escucha en la calle. No puedo estar más de acuerdo con eso. Una comunidad diversa con opiniones y posturas dispares es oro para poder seguir evolucionando… hasta que se ponen encima de la mesa derechos humanos básicos. Y eso es un “NO” rotundo. No se opina sobre feminismo, el futuro será feminista o no será. No se opina sobre cómo regular al colectivo LGTB+, el futuro será diverso e inclusivo o no será. No se opina sobre las clases medias y bajas, el futuro es de todos y para todos o no será. Y es que hay una sola cosa clara: o votas o el futuro lo decidirán otros por ti; y te prometo que no te va a gustar.

No son unas elecciones más, que no te engañen. Todos vamos a votar, pero unos nos jugamos más que otros. Algunos votamos por proteger nuestros derechos básicos, y otros juegan a la política para blindar sus carteras. Unos votan para que no haya ninguna mujer asesinada a manos de sus maridos, y otros votan para pagar menos impuestos. Unos votan para poder casarse con el amor de su vida, y otros votan para que los coches puedan entrar de nuevo en el centro de Madrid. Unos votan para que sus hijos e hijas puedan estudiar todo lo que no pudieron estudiar ellos, y otros votan para legalizar las armas.

Unos votan para que la cura del cáncer sea un hospital y no una buena cuenta corriente, y otros para construir un muro de hormigón en la frontera. Unos votan para proteger a los animales, porque ya lo dijo Ghandi “la grandeza y el progreso moral de una nación se mide por cómo trata esta a los animales”, y otros votan para dar subvenciones para hacer de la tortura del toro un espectáculo. Unos votan para que sus trabajos de más de 40 horas semanales no tengan el sueldo precario que el empresario querría pagar, y otros votan para poder tener una plantilla muerta de hambre y asustada en su empresa.

Unos votan para que los bosques sean verdes y los mares azules, y otros votan para construir sobre esos colores y seguir haciendo caja. Unos votan para que los representantes de la ciudadanía sean la propia ciudadanía, y otros votan para poder trabajar en beneficio propio con sueldo público y usar las puertas giratorias a su antojo. Unos votan para que los impuestos lleguen a donde más se necesitan y otros votan para destruir las investigaciones sobre malversación de caudales públicos. Unos votan para que la televisión pública sea independiente y de calidad al servicio de la ciudadanía diversa, y otros votan para que la televisión pública no destape ninguno de los escándalos en los que están envueltos los de arriba.

Unos votan para que todos tengan las mismas oportunidades independientemente de la familia de la que se venga, la tonalidad de su piel, la cartera que tengas, lo que pienses, lo que sientes, a quién ames y lo que seas, y otros votan para que el sistema de privilegios siga en vigor con los que habitan el palacio de la Zarzuela encabezando la lista. 

Y es que hay una sola cosa clara: o votas o tu futuro lo decidirán otros por ti. Y te prometo que el futuro que tienen preparado para ti no te va a gustar.