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No me ha gustado ‘Joker’ y estas son las razones

Todd Phillips intenta elevar su dirección con un resultado algo mediocre.

La película “Joker”, de Todd Phillips, está arrasando en cartelera. Todos aclaman esta nueva versión de uno de los villanos más conocidos, esta vez interpretado por Joaquin Phoenix. Pero, sin embargo, la crítica está dividida. Aunque al público general parece agradarle, la gente más entendida en cine tiene opiniones dispares.

Yo tampoco soy una eminencia del cine, y ya sabéis que mis críticas aquí son bastante informales. Por eso quiero explicaros qué me gusta y qué no me gusta de esta nueva película del Joker.

Hablemos primero de las aspiraciones de esta película. Todd Phillips, el director, intenta dar un giro a su carrera cinematográfica tras haber dirigido películas como “Resacón en Las Vegas”, “Juego de armas” o “Starsky y Hutch”. El año pasado producía una película distinta que tuvo mucho éxito: “Ha Nacido una Estrella” (con Lady Gaga y Bradley Cooper, que además fue el director).

Joker es, sin duda, un giro. Acostumbrado a películas de comedia, todas bastante similares entre ellas, llega con la promesa de un Joker con gran influencia de Martin Scorsese. Son como dos ingredientes fáciles, ¿no? Muy fácil de vender a un público cinéfilo.  ¿Cómo no va a gustarte Martin Scorsese? ¡Y el Joker! Luego vemos que las influencias se basaban, sobre todo, en la obvia comparación de Joker con Travis (Robert De Niro) en “Taxi Driver” y claras referencias a “El Rey de la Comedia”, también con Robert De Niro dirigido por Scorsese.

En esta película de “Joker” el protagonista es Arthur, un hombre que sufre porque el mundo lo trata mal. Además de que no está en el mejor momento de su vida en cuanto a salud mental, siente que su propósito en la vida es hacer feliz al mundo, pero le cuesta mucho porque todo el mundo es cruel con él: desde las personas que le discriminan por su condición médica hasta el sistema, que le quita todas las ayudas y medicamentos. Es otro elemento muy sencillo con el que empatizar: el maltrato de la sociedad.

El personaje, como tal, es absolutamente plano. No tiene aspiraciones, más que “hacer feliz a la gente”, ser comediante. Pero no es gracioso. No puede ni contar un chiste por su condición, en la que suelta carcajadas. No evoluciona en toda la película, excepto al final, cuando de repente tiene un traje impecable y hecho a medida, y consigue soltar un monólogo antisistema en directo en su programa de televisión favorito. Acto seguido, asesina a lo que hasta ahora había sido su figura paterna platónica. De repente tiene una pistola y es alguien totalmente nuevo, esto no puedo comprarlo como “evolución”. Es además una película más de un “genio torturado”, un incomprendido y maltratado por la sociedad.

La fotografía es de manual de thriller: fría, oscura, misteriosa. Además de las referencias a las películas de Scorsese ya mencionadas. Y la música es pomposa, indicándote en cada momento qué sentir, por si tenías alguna duda. La película te va guiando, juega y manipula al espectador de un modo bastante insultante con un “copia y pega” de elementos que son “de películas buenas”.

Pero si no es por Joaquin Phoenix, esta película sería tremendamente aburrida. Lo más interesante de “Joker” es el actor protagonista, que es brillante. Su risa, sus miradas, la transformación que tuvo que hacer para el papel. La película se cae sin Phoenix, y eso es un símbolo de alerta importante. Si lo mejor de una película es el actor… bueno, es que la película no merece mucho la pena más allá de ello.

Sobre las teorías de la película no voy a ha hablar, porque para eso está Twitter. Yo salí del cine bastante contenta con la película pero, en perspectiva, no la volvería a ver. Además, que vamos a hartarnos de ver disfraces de Halloween del Joker y eso ya es bastante como para exasperarme mucho.

 

Zombieland: Mata y Remata | Review

Llega la secuela diez años más tarde.

He tenido la oportunidad de ver Zombieland: Mata y Remata (Double Tap en su versión original), la secuela de la aclamada comedia de zombies que se estrenó hace ya diez años, y he salido decepcionado.

Sin ninguna duda, la primera película de Zombieland sorprendió; su ruptura constante de la cuarta pared, su edición dinámica y casi caricaturesca, y la buena química entre Columbus (Jesse Eisenberg) y Tallahassee (Woody Harrelson) hicieron que una temática tan sobre explotada como el apocalipsis zombie se sintiese totalmente fresca. Pero han pasado 10 años, y la secuela no ha sabido adaptarse.

Dirigida también por Ruben Fleischer, la película lleva cocinándose desde 2010 tras el éxito de la original. Por diferentes problemas se fue atrasando, y los propios actores llegaron a decir que no le veían mucho sentido a hacer una secuela tras tanta espera. Sin embargo, el 18 de octubre llega a los cines hecha realidad retomando la trama un poco más tarde que los sucesos originales.

El cuarteto vuelve a ser el protagonista de esta segunda parte.

Ahora, con más control sobre la supervivencia en Zombieland y más unidos que nunca, Columbus, Tallahassee, Wichita (Emma Stone) y Little Rock (Abigail Breslin), se instalan en la Casa Blanca como una especie de familia peculiar. Pero todo cambia cuando Wichita y Little Rock deciden marcharse sin avisar, a vivir su vida. A partir de este punto empieza la trama de Zombieland: Mata y Remata, y toda ella transmite la sensación de ser un “quiero y no puedo” de la anterior versión.

Todos los personajes son cien veces más cargantes que antes, todas sus decisiones se basan en intereses del guión pero en ninguna lógica, y hay escenas que literalmente están ahí por rellenar la película. Por ejemplo, y sin entrar demasiado en spoilers, en un momento dado el cuarteto está buscando un vehículo y localizan un autobús/caravana increíblemente atractivo. Allí tiene lugar una batalla sangrienta contra los zombies con intención de conquistar el autobús, solo para pinchar sus ruedas en el instante siguiente a ganarla. El autobús queda “inservible” (aunque estoy seguro de que debería haber una rueda de repuesto en el maletero) y vuelven al punto de origen anterior a la escena. Es decir, puro relleno. Sí que es cierto que aprovechan para recalcar el mensaje de que ha aparecido un nuevo tipo de zombie más resistente e inteligente; un mensaje que nos repiten varias veces en la película y que no requería de la escena del autobús para confirmarlo; pero que, a pesar de ello, pasa sin pena ni gloria en la trama de la película. Sí, los zombies de élite aparecen en algunos momentos, pero literalmente podrían ser zombies normales y no habría afectado a la trama de ninguna manera.

Y luego están los estereotipos. Entiendo que es una película que no busca tener una trama compleja ni un humor profundo, pero recurrir al tópico de “mujer rubia, guapa y tonta” para cubrir el puesto de saco de boxeo del paternalismo de los demás personajes es algo que parece más propio de la década pasada que de esta. Lo mismo ocurre con los hippies, un movimiento social que tiene bastante peso en la trama de la película, pero que se presenta bajo el estereotipo anticuado de consumidores excesivos de marihuana, pacifistas que prefieren cantarle una canción al zombie a defenderse, y que funden todas las armas para hacer collares de la paz.

La película parece una parodia de sí misma, pero es posible que exista un público al que pueda ir dirigida y funcionar. Si lo que buscas es ir al cine y desconectar durante un par de horas sin pretender sacar nada de la película, igual Zombieland: Mata y Remata cumple la función. Pero si disfrutaste con la primera película y esperabas ir al cine para encontrar algo a la altura, es mejor que te quedes en casa.

Review de “El Rey León”: una maravillosa tecnología

“El Rey León” es un increíble -pero efectivo- alarde por parte de la productora.

Cada detalle de la película está creado por ordenador y perfeccionado al milímetro.

El 18 de julio se estrena en cines “El Rey León“, el remake de la famosísima película de Disney, esta vez dirigida por Jon Favreau (Elf, Iron Man). Somos muy afortunados y en Omglobalnews la hemos podido ver unos días antes, así que voy a comentaros qué me ha parecido. Como no hay peligro de spoilers (voy a asumir que todos habéis visto El Rey León de 1994), aviso ahora de que hay “spoilers”.

Lo que más llama la atención de esta versión es que todo, absolutamente todo, está hecho a ordenador. Hasta la última brizna de césped ha sido renderizada de manera óptima, y choca pensar que no haya algo “real” ahí plantado. Sí que es cierto que los animales hablando y cantando no son demasiado realistas ni especialmente expresivos al ceñirse demasiado a los gestos reales del reino animal, pero era algo que ya nos esperábamos. La película goza, sin embargo, de unos planos absolutamente preciosos de escenarios, atardeceres, charcos (sí, el movimiento del agua es espectacular y me fascina) y es un gran punto a favor: es muy bonita.

Además, la película cuenta con un reparto de lujo. Beyoncé, Donald Glover, Chiwetel Ejiofor, John Oliver. Sin embargo, uno de los mayores atractivos de la película (Beyoncé en el papel de Nala) es algo que a mí, personalmente, me sobra. Mientras todos los personajes están en su línea interpretativa correcta, Nala va haciendo unos gorgoritos en las canciones como para que no te olvides de que no es Nala, sino Beyoncé.

Una de las críticas que más he escuchado es “que no aporta nada”, más allá de la técnica con la que está hecha. Y es que la película es un calco de la de 1994. De hecho, la canción incial de “El ciclo sin fin” es tal cual, exactamente los mismos planos, incluso los créditos iniciales, idéntica a la original. Esto puede ser algo bueno o algo malo. Al fin y al cabo, hacerla tan parecida ha sido una decisión consciente. “El Rey León” es uno de los grandes clásicos, y han decidido dejarla tal cual.

Entonces, ¿por qué hacerla? Pues para alardear. Porque pueden. Porque tienen a Beyoncé y hacen que hasta la más pequeña hormiga parezca real. Y porque la película tiene 25 años y hay que mantenerla viva, ya que todos los parques temáticos de Disneyland se basan en estas películas. Además, muchas veces se hacen este tipo de productos audiovisuales con estas tecnologías solo para ser los primeros en hacerlo, para marcar un antes y un después en el sector. Se nos olvida que el cine es una industria.

Aún así, “El Rey León” ha superado mis expectativas. No ha sido tan incómodo como pensaba que iba a serlo el ver a leones “reales” cantar. La música me ha transportado a mi infancia, a cuando veía la película sin saber del todo lo que estaba contando, y me ha hecho llorar encontrando en mí sentimientos que no sabía que tenía. O sea, yo sé que daba pena la muerte de Mufasa, pero ahora se le da otra vuelta y otra perspectiva ganada con los años. Que llevéis pañuelos, vaya. Timón y Pumba han ganado mucho con este remake. Si ya me gustaban antes, ahora más. Las bromas son más actuales y hay guiños muy buenos dentro del propio universo Disney. Quien no ha salido tan bien parado ha sido Rafiki, que parece perder gracia y personalidad; y el propio Scar. Sigue siendo igual de intimidante, pero la expresividad del de dibujos animados era insuperable. Ya, lo sé, era un dibujo. Pero ya que lo estoy comentando todo, pues lo digo. Además, su canción (“Preparáos“), ha sido reducida a un discurso rítmico y poco más. Si te gustaba esa canción, es un poco decepcionante.

En general, he salido muy contenta. Me ha entretenido, me ha hecho reír, he llorado, me ha sorprendido y he rememorado tiempos mejores en los que no tenía que preocuparme por pagar el alquiler. Ha cumplido su función. No hay mucho más que pedirle a una película Disney.

Spider-man Lejos De Casa: review sin spoilers

Spider-man Lejos de Casa: una coda necesaria para el final de la fase 3

Este 5 de julio sale en cines la película “Spider-man Lejos de Casa”, que sería el final de la Fase 3 del MCU. Nosotros hemos tenido la increíble suerte de haberla visto unos días antes de su estreno y esto es lo que nos ha parecido.

Con la muerte de Tony Stark, se ha quedado un increíble agujero en el liderazgo de Los Vengadores, y pesa. Sobre todo le pesa a Peter Parker (Tom Holland), pues ha perdido a su mentor. No solo eso, sino que la prensa se pregunta si es él el nuevo líder de Los Vengadores, cuando él no siente que sea mucho más que el “amigo y vecino Spider-man”, algo así como un superhéroe local. Y aquí es donde comienza la historia, con Peter Parker a punto de embarcarse en un viaje escolar por Europa, por lo cual también estarán MJ (Zendaya) y Ned (Jacob Batalon).

El viaje y cambio de ubicación aporta un elemento diferenciador a lo que hemos visto anteriormente, pues siempre había sucedido todo en Nueva York (o en el espacio). Peter ve este viaje como una oportunidad para pasarlo bien y confersarle sus sentimientos a MJ.

En esta película el tono dramático de Infinity War y Endgame se ve drásticamente rebajado, y volvemos a un Spider-man simpático, entretenido, muy similar al tono de Homecoming. Con algunas capas más tras el trauma del chasquido de Thanos, pero con una trama más ligera que las últimas películas que hemos visto de Marvel. Sin duda la trama de romance de instituto no es muy común en este universo, pero le da un toque de frescura que necesitábamos.

Sin embargo, el romance de Peter y MJ no es el punto central de la película. Han sabido equilibrar bien esta trama con las escenas de acción en las que se lucha con los Elementales, unas criaturas de agua, fuego, tierra y viento que, según nos cuenta Mysterio (Jake Gyllenhaal*), destruyeron su Tierra. Esto abre la puerta al multiverso, como se intuye de las escenas del segundo trailer. Todas las escenas de lucha son sobresalientes, especialmente la última de la película.

Si bien Spider-man Lejos de Casa no tiene un gran peso para el MCU como otras películas, sí que lo tienen sus escenas postcréditos. Y sí, escenas: hay dos. Confío en vosotros pero, por si acaso, hacedme el favor de no levantaros de la butaca hasta que hayan terminado todos los créditos. Ahora solo nos queda preguntarnos… ¿qué nos deparará la Fase 4?

 

*He tenido que buscar en Google el apellido porque creo que nunca podré aprender a escribirlo bien. Ya lo siento.

Yesterday: Nuestra review de la película

¿Qué pasaría si todo el mundo olvidase a los Beatles?

Yesterday, de Danny Boyle.

Todo el mundo conoce a The Beatles y, de una forma u otra, ha escuchado alguna vez sus canciones. ¿Pero qué pasaría si esto dejase de ser así? Esta es la premisa de la nueva película de Danny Boyle, Yesterday, que llega a los cines este viernes 28 de junio.

Sin entrar en detalle, tras un apagón a nivel mundial, el hasta ahora fracasado músico Jack Malik se da cuenta de que los Beatles se han borrado de la historia, nunca han existido, pero él recuerda todas las canciones. Y haciendo uso de esta información, su carrera como músico dará un vuelco completo. Aunque la trama de la película pueda parecer que se va a apoyar en explicaciones complejas de ficción, la realidad es que se trata de una película especialmente simple. Y ahí reside su encanto.

¿Qué más da por qué ocurre el apagón? ¿Qué más da por qué solo él recuerda la historia? ¿Qué más da todo? En la película ni lo explican ni se siente necesario, porque lo importante es el argumento. Es un clásico “¿qué pasaría sí?” contado de una manera sencilla pero magistral. En cierto modo Yesterday no deja de ser una comedia romántica musical, que disfrutarás especialmente si conoces bien la música del grupo ya que está plagada de referencias e indirectas más allá de sus momentos musicales.

Pero es precisamente el punto de romántico el que se siente más como algo innecesario; y no porque no aporte, sino porque el papel de Lily James como Ellie Appleton está construido en su totalidad sobre el mismo concepto aburrido (y sexista) de siempre: una mujer cuyo mayor objetivo en la vida es que su amor sea correspondido. Si bien es cierto que hay un momento muy específico de la película donde esta idea parece romperse, rápidamente vuelve a caer en lo mismo. Y es verdaderamente una pena porque el potencial del personaje de Ellie da pie a haber sido mucho más interesante, aunque podría haber complicado una trama ya de por sí simple.

Jack Malik (Himesh Patel) y Ed Sheeran en Yesterday | Universal Pictures

En cualquier caso, Yesterday es una película que hace reír, pensar e incluso capaz de sacarte alguna lágrima. Y con un reparto de lujo. Por un lado da gusto ver a un personaje protagonista de rasgos indios sin que su principal característica sea ser indio; y, por otro, hace especial ilusión ver el pequeño papel de Ed Sheeran y de James Corden.

Esta película es especialmente buena en reírse de sí misma. Ed Sheeran se ríe de sí mismo constantemente, hay una mofa constante a la industria musical (mencionando explícitamente a Universal Music, siendo una película de Universal Pictures) y, en general, está plagada de momentos de humor.

Yesterday se suma, muy a su manera, a la oleada de películas basadas en la música de grandes artistas de los 60-80 como Bohemian Rhapsody o Rocketman, que vuelven a revivir grandes hitos musicales y te hacen salir del cine inevitablemente cantando.

Toy Story 4: nuestra review sin spoilers

Toy Story 4: una película para niños que habla sobre el propósito de la vida y la muerte.

Si Toy Story se ha caracterizado por algo, además de ser una de las películas favoritas de toda una generación, es de hacer que parezcan simples películas para niños cuando, en realidad, hablan de algo mucho más adulto: la mortalidad. Echemos la vista atrás a la escena de Toy Story 3 donde los juguetes casi mueren calcinados, luchando contra ese inevitable destino. No es la primera vez que una película de dibujos trata temas adultos, pero no debemos quitarle el crédito que tiene.

Sin entrar en spoilers, en esta película vamos a explorar no solo la lucha contra la muerte sino también el deseo de la misma. Tranquilos, sigue siendo una película para todos los públicos. Voy a explicarme:

En Toy Story 4, Woody es un juguete olvidado por su nueva dueña Bonnie. El primer día de colegio de la pequeña, Woody decide colarse en su mochila para acompañarla y asegurarse de que todo va a salir bien. Durante el primer día, Bonnie hace un nuevo juguete: Forky. Lo fabrica con basura (un tenedor de plástico, un alambre, pegatinas malas…). Este personaje tiene la particularidad de que cree que es basura y busca todo el rato la papelera. Como veis, sigue siendo una película para niños.

Desde este momento podemos observar que es una historia mucho más oscura, aunque durante la película venga dada en clave de comedia. La historia más tarde pasa a centrarse en el reencuentro de Woody y Bo Beep, la pastorcilla que hacía un par de películas que no veíamos. Bo Beep es un juguete sin dueño, independiente, que viaja y vive por su cuenta y está muy feliz por ello. Es un contraste nuevo, algo que Woody no conocía y nunca llegó a entender del todo.

Bo Beep y Woody se unirán para rescatar a Forky de una terrorífica tienda de antigüedades de segunda mano, donde una muñeca llamada Gabi Gabi (de esas que dan mucho miedo), mantiene preso al inocente tenedor con el único propósito de atraer a Woody para robarle el mecanismo de voz que hace que diga frases como “¡Hay una serpiente en mi bota!”.

Toy Story 4 tiene toques de terror. La sala entera se estremeció en varias ocasiones. Además, el humor es bastante adulto y, en ocasiones, incluso turbio.

Y no quiero revelaros mucho más. Solo que es una película que, como cierre de saga, no decepciona. Mucho menos si pensamos que es la cuarta de la saga y ya podríamos estar totalmente hartos. No es el caso. Es una película deliciosa, para los fans de Toy Story y los amantes de la teoría Pixar. Cuéntanos por redes sociales si vas a ir a verla y qué te ha parecido cuando salgas del cine.

 

Review: Una semana probando el Motorola One Vision

La apuesta de Motorola por un gama media a precio de gama baja.

Hace unos días tuve la oportunidad de asistir a la presentación del Motorola One Vision en Madrid, donde la compañía presentó lo que será su apuesta definitiva en el sector de la gama media; un precio bajo con características premium. ¿Pero hasta qué punto merecerá la pena?

Motorola ha sido siempre un pilar principal en la industria de los teléfonos; no en vano llevan 90 años en el mercado, tal y como comentó Roberto Gómez (Regional Marketing Director Europe). En sus propias palabras, la primera llamada comercial se hizo con un Motorola y, recientemente, la primera llamada 5G se hizo también con uno.

El Motorola One Vision llega buscando recuperar un sector que cada vez parece más secundario en la industria, el de la gama media. Con smartphones que superan con facilidad los 1.000€ de base, el Motorola One Vision llega con un precio de 299€, algo sorprendente si nos atenemos a sus características. Hemos estado probándolo durante una semana y esta es nuestra opinión.

El Motorola One Vision tiene un formato 21:9 de pantalla.

En general hay dos características generales que definen a este dispositivo: su pantalla y su cámara. En el caso de la pantalla (LTPS y Full HD+), estamos ante un formato muy poco habitual de 21:9; el equivalente al formato cinematográfico pero en vertical. Cuenta con 6,3 pulgadas y 432 ppi, y aunque el formato es muy alargado, no se hace extraño en la mano. Como casi todos los fabricantes, Motorola ha reducido al mínimo los bordes de la pantalla, optando por un formato “hole punch” (como en los modelos Samsung Galaxy S10) para la cámara delantera en la esquina superior izquierda, pero aún sin conseguir eliminar la “barbilla” inferior del marco para hacerlo verdaderamente sin bordes.

A la izquierda, el Motorola One Visión y a la derecha el iPhone XS Max. Fotos sin edición.

Una gran cámara para momentos oscuros

Con respecto a la cámara, aquí es donde Motorola pone toda la carne en el asador. La cámara delantera cuenta con 25MP y la trasera con dos lentes; la primera de 48MP y la segunda de 5MP. Tiene estabilización óptica y apertura F1.7, y ambas características se combinan para su modo estrella: la visión nocturna.

Ya de por sí se trata de una cámara buena en condiciones de poca luz gracias a la tecnología Quad Pixel. Básicamente, combina la información de cada cuatro píxeles en uno para obtener más luz en las fotos, aunque reduciendo la resolución a 12MP. Pero puede ir más allá al usar la estabilización y la larga exposición. Combinando ambas, consigue resultados verdaderamente sorprendentes, trayendo luz a escenas que parecían completamente oscuras.

Modo nocturno del Motorola One Visión (izquierda) frente al iPhone XS Max (derecha). Sin edición.

Aún así, no es del todo perfecto. El enfoque en este modo es extremadamente poco fiable; la falta de luz impide que sepas qué hay enfocado, y el autoenfoque se vuelve muy inestable. A lo que se suma que la larga exposición te obliga a, lógicamente, estar lo más quieto durante un par de segundos mientras toma la foto; algo que convierte este modo en algo puntual y específico; y no para un uso diario.

Con respecto a otras características técnicas, cuenta con una batería de 3.500mAh de carga rápida que aguanta a la perfección un día de uso; una capacidad de almacenamiento increíble de 128GB; una RAM de 4GB, puerto USB-C y un lector de huellas dactilares en la parte trasera que sorprende por su velocidad.

Definitivamente el Motorola One Vision es una apuesta increíble por parte de Motorola, que aúna características de un gama media-alta en un teléfono de precio muy bajo. Está disponible en dos colores, bronce y zafiro; y está ya disponible en España y Latinoamérica.

“Rocketman”, el biopic de Elton John: “Un prodigio del género musical”

Rocketman, dirigida por Dexter Fletcher | Paramount Pictures

Acostumbrados en los últimos años a las películas biográficas de diferentes personalidades relevantes, uno puede entrar en la sala de cine dispuesta a ver Rocketman pensando que va a ver un nuevo añadido a esta lista de biopics. Pero nada más lejos de la realidad. Rocketman es, por encima de todo, un musical.

Al igual que otros grandes musicales del mundo cinematográfico, como Chicago o Grease, la narrativa de Rocketman está constantemente apoyada en sus momentos musicales que hacen avanzar la trama, y en todos los adornos visuales que, obviamente, no ocurrirían en mundo real. Así pues, es importante saber lo que se va a ver y no esperar, en ningún caso, un drama realista cargado de emoción.

Sin embargo, Rocketman sí que consigue emocionar. La gran mayoría de nosotros conocemos el personaje y la música de Elton John, pero no tantos somos conscientes de su historia hasta llegar a ser el icono que es a día de hoy. Una serie de profundas adicciones al sexo, la droga y el alcohol, sumado a una terrible relación familiar con sus padres, marcaron una carrera cargada de genialidad con momentos abrumantemente oscuros.

Todo esto se refleja en la película, la cual destacó por encima de las demás en el reciente festival de Cannes, pero es cierto que ese carácter musical impide profundizar realmente en algunos aspectos. Sí, vemos que la carencia de afecto por parte de su padre le ha marcado, pero no llegamos a indagar en las consecuencias que esto tiene en su etapa adulta. Lo mismo ocurre con el hecho de que su único pilar aparente en su niñez fue su abuela, algo que intuimos por el contexto pero que no vemos siquiera en el inevitable momento de la muerte de esta, que no llega ni a mencionarse en la película; o la boda del cantante con Renate Blauel, de quién se divorció cuatro años más tarde y que en la película pasa, literalmente, en menos de 3 minutos. Realmente hubiese sido muy interesante profundizar en otros aspectos dramáticos de su vida, más allá del ya mencionado sexo, drogas y alcohol.

Desde la composición de planos hasta el diseño de vestuario, Rocketman es una fantasía visual.

Pero, a pesar de esto, la película es una obra de arte. La actuación de Taron Egerton en el papel principal es algo sublime; casi tanto como el hecho de que todas las canciones están cantadas por él. No escuchamos al verdadero Elton hasta los créditos finales, y eso es digno de destacar. La sorprendente voz de Egerton te mete de lleno en el universo musical de Elton John, y es inevitable moverte en la butaca al ritmo de la música.

Visualmente, no se queda corta tampoco. Su carácter de musical le permite jugar con combinaciones visuales oníricas únicas, ya sea bajo el agua quitando la gravedad de una sala de conciertos. Uno de los momentos que más me sorprendió y que sirvió de antesala para el estilo de la película fue durante la infancia de Elton John. El niño prodigio está en su habitación, leyendo partituras e imaginándose la música en su cabeza, cuando de repente pasamos a un contexto de fantasía musical en la que el crío coge la lintera que estaba utilizando para leer y la utiliza para dirigir una orquesta imaginaria. El haz de luz ondeante comienza a iluminar una supuesta orquesta completa a los pies de su cama, creando un juego de luces y sombras realmente sorprendente. Y, como decía, es solo la punta del iceberg de todo lo que esta película tiene que aportar a nivel visual y narrativo.

Rocketman es todo un homenaje a la vida y carrera de Elton John (y su compañero compositor Bernie Taupin, interpretado por Jamie Bell) que te transporta más allá de tu butaca. Si conoces a Elton, esta película será una delicia para ti; y si su música y su vida te son desconocidos, prepárate para descubrir un universo increíble. Es un prodigio del género musical que marcará a todas aquellas personas que disfruten de la película.

Rocketman se estrena el 31 de mayo en todos los cines.

Avengers Endgame: La review sin spoilers

El cierre perfecto a diez años de historias.

Este es el juego final.

A falta de unos días para el estreno de Avengers Endgame, hemos tenido la oportunidad de verla en el prestreno. Esto es una review sin spoilers, aunque te recomendamos haber visto las películas anteriores de la franquicia.

Hace más de diez años, en 2008, se estrenaba la película Iron Man con Robert Downey Jr. como protagonista, y se daba el pistoletazo de salida a una saga de 22 películas hasta la fecha y una de las franquicias más rentables de la historia del cine.

Nadie podía imaginarse que la frase “Yo soy Iron Man” con la Tony Stark concluía la primera película encerrase detrás una estrategia de tales dimensiones como es el Universo Cinematográfico de Marvel (MCU en inglés). Kevin Feige, presidente de Marvel Studios, tenía claro que Iron Man no iba a ser una película puntual y aislada, aunque seguramente no fuese capaz de imaginar la evolución que tendría la saga de películas. Y es que, como historia propia, la saga de Marvel es una obra maestra.

Pueden gustarte más o menos las películas, pero la manera en que los personajes se presentan en sus historias propias de la fase 1 (Iron Man, Capitán América o Thor), cómo sus personajes maduran y adquieren responsabilidades en la fase 2, y cómo todo se cierra a la perfección en las películas de la fase 3 culminando con Infinity War y Endgame, es parte de la narrativa propia de una buena historia: introducción, nudo y desenlace; solo que espaciados en diez años y 22 películas. Marvel ha creado algo que nadie, absolutamente nadie, en Hollywood ha sabido replicar.

Y en este cierre se encuentra Avengers: Endgame, la conclusión narrativa a toda la historia que conocemos de los Vengadores y la esperada reacción a los acontecimientos de Infinity War, donde la mitad de los seres vivos del Universo se desvanecieron tras el chasquido de Thanos. La reacción que tuvo la película entre la audiencia fue, sin duda, devastadora y sorprendente. En un formato un poco quemado en el que siempre se espera que los superhéroes ganen, Infinity War supuso un cambio refrescante y necesario en la manera de plantear historias.

Y lo mismo ocurre con Endgame. En sus más de tres horas de duración (sin intermedio, cuidado), los hermanos Russo, directores de la película, junto a los guionistas Christopher Markus y Stephen McFeely, consiguen crear un cierre perfecto a la saga. Toda la expectación que hemos ido generando durante este último año, culminando con los tráilers (que, por cierto, prácticamente solo muestran escenas de lo que ocurre en la primera media hora de película), ha merecido la pena para llegar a este momento.

Tony Stark fue el primero en el MCU.

La película podemos decir que está dividida en tres bloques principales y juega mucho, muchísimo, con cómo se sienten los personajes. Endgame rompe con lo que Marvel nos tenía acostumbrados hasta la fecha navegando en profundidad en la psicología de cada personaje y en sus emociones tras los últimos acontecimientos, y consigue generar una conexión emocional con los protagonistas que no habíamos tenido aún.

A pesar de esto y de disponer de tres horas para contar la historia, hay algunas situaciones con personajes específicos que no terminan de funcionar. La poca amabilidad, por decirlo de alguna manera, con la que los directores han tratado a un personaje en concreto, o un par de momentos de profunda vergüenza ajena con otros, hacen que deseemos volver a ver las versiones de estos personajes que conocíamos de películas anteriores.

Y luego está Thanos.

En Infinity War conocimos a un Thanos que, estaremos de acuerdo, es una de las mejores construcciones de un villano que hemos visto en la historia del cine. Ya no solo por el increíble trabajo de CGI que consiguió que viésemos un personaje real y no algo creado por ordenador, sino por lo bien creada que estaba su psicología y sus motivaciones. Thanos no es un malo malísimo; de hecho, empatizas con él en ciertos momentos de Infinity War. Y esa es parte de la magia de la película, el creerte al villano hasta el punto de poder ponerte en su lugar.

Thanos fue el centro de Infinity War, pero deja de serlo en Endgame.

Sin embargo, todo esto se pierde en Endgame. Thanos, apoyándose y acomodándose en lo que ya sabíamos de él de la entrega anterior, pasa a tener un papel más de malo malísimo porque sí, y se pierde totalmente la conexión emocional que teníamos con él. Probablemente esta ha sido una de las mayores decepciones con la película.

Todo esto se compensa con el hecho de que a lo largo de la película encontramos un sinfín de situaciones, comentarios o pequeños detalles que buscan puramente satisfacer a los fans. Y vaya si lo consiguen. Tanto si has leído los comics como si solo has visto las películas, vas a encontrar referencias que te van a sacar una sonrisa.

El segundo bloque de la película puede llegar a hacerse un poco pesado. Es una película relativamente compleja, con muchos personajes y tramas que vienen de años atrás, y es fácil encontrarte en la situación de querer que algunas escenas pasen más rápido. Sin embargo, la sensación a lo largo de la película es positiva y cargadísima de emociones. Si, como yo, eres fan de Marvel y te has mantenido al día de las películas de su universo, te aseguro que vas gritar, reír, llorar y sentir mucha tensión. Al verla en el prestreno, la sala estaba a rebosar de fanáticos de la franquicia, y ha sido especialmente emocionante vivir Endgame rodeado de aplausos, gritos y llantos.

Hay muchas escenas en la película que son visualmente preciosas.

La película, además, es bella. Bella como historia pero también visualmente hablando. En el tercer acto, especialmente, hay composiciones de planos, usos de colores y construcción de secuencias que son absolutamente preciosas. Las más bonitas del MCU, sin duda, pero compitiendo también con el resto de obras maestras visuales de Hollywood.

Endgame es un broche de oro al Universo Cinematográfico de Marvel (a la espera de que la fase 3 cierre con Spider-Man: Far From Home) y que cierra a la perfección las historias que llevamos diez años viviendo. Queda ver qué dirección tomarán Disney y Marvel para las futuras películas de Marvel y, tras cerrar la trama de las Gemas del Infinito, cuál será el nuevo hilo conductor de las siguientes fases de la franquicia.

Avengers Endgame se estrena en los cines de España el 25 de abril.

Por cierto, pequeña curiosidad/micro-spoiler, Marvel rompe con su tradición de diez años y no hay escena después de los créditos. Lo que demuestra que esta película es un cierre total.

Reseña de la película “Dumbo” de Tim Burton

Compañerismo, amor, melancolía: así es Dumbo de Tim Burton

Este artículo contiene posibles spoilers y discusiones sobre la trama de Dumbo de Tim Burton. Te recomendamos que, si tienes intención de ver la película, lo hagas antes de leer el artículo.

El pasado 27 de marzo tuvimos la oportunidad de asistir al preesteno de “Dumbo” de Tim Burton, la nueva película live-action de Disney. Esta película se une a la nueva generación de remakes de películas Disney, como pudieran ser “El libro de la selva” (2016), “La Bella y la Bestia” (2017), “El Rey León” (2019) o “Aladdin” (2019).

No es la primera vez que el director trae a la vida películas de la famosa productora, ya que en 2010 dirigió “Alicia en el país de las Maravillas”, que recibió duras críticas. Internet decidió quedarse tan solo con la actuación de Johnny Depp como Sombrerero Loco, pero del resto de la película pocos quieren acordarse.

Con “Dumbo”, las expectativas estaban altas. La película original, de 1941, es una de las más emotivas y la favorita de muchos. Sin duda, que Tim Burton, conocido por grandes films como “Big Fish”, “Pesadilla antes de Navidad” o “Eduardo Manostijeras”, era un punto fuerte por todo lo que podría aportar a “Dumbo”. Sin embargo creemos que el director podía haber hecho más con el material.

Lo que nunca viste ni esperaste ver es a un elefante volar.

Al inicio de la película la música que suena nos da a entender que podría ser una película musical. Sin embargo, solo un par de canciones llegan completas a película: Hijo del corazón y la melodía de los elefantes rosas. Igual que en “El libro de la selva”, solo hay melodías que te recuerdan a la película antigua de dibujos animados, que nos dice: “no nos hemos olvidado de que esta canción existe, simplemente no la hemos querido meter”. Esto es algo bastante subjetivo aunque, personalmente, nos habría gustado ver más canciones.

Uno de los puntos más fuertes de “Dumbo” es el vínculo del bebé elefante con su madre, y eso ha pasado a un segundo plano en esta historia. Es evidente que la separación entre madre e hijo produce tristeza a ambos, pero sin duda la escena en la que Dumbo y su madre se abrazan a través de los barrotes podría haber sido mucho más emotiva e importante. En esta nueva película se ha dado prioridad a lo que sería la nueva trama principal de Dumbo: la llegada a un nuevo circo mucho más grande y espectacular que contrasta con el pequeño circo familiar en el que estaba anteriormente.

Con esto llegamos a algo que nos ha gustado mucho, y es la relación entre todos aquellos que conforman el Circo de los Hermanos Medici: aunque todos vienen de sitios distintos, con diferentes historias, ninguno queda fuera y a todos se les acoge por igual. Es una gran familia que se ayudan en los tiempos más duros.

También nos gusta que es una película emotiva. Aunque la trama de la película original es mucho más triste y melancólica, esta nueva crea una emoción distinta porque ensalza la amistad, la bondad y el compañerismo.

Foto de Disney

Sin embargo, nos sentimos un poco incómodos con el trato de los animales del circo. Si bien la moraleja de la película es que no está bien tener a los animales en cautividad y a nuestro servicio, a lo largo de la película se hace duro ver cómo estos animales casi reales con tratados por los humanos. Algo que en una película de animación se podría llevar mejor, el realismo que proporciona esta nueva tecnología puede hacer que olvides por unos segundos que ningún animal ha sufrido para hacer esta película.

También hay comportamientos de algunos personajes que no nos convencen. El comprotamiento final de Vandervere no casa con la idea que teníamos de él, una persona calculadora y manipuladora. Que los niños huyan hacia un circo en llamas tampoco tiene mucha más justificación que la de crear unos minutos de trama en la que los niños, el padre y Dumbo colaboran para escapar. Le podemos dar un pase porque es una historia de fantasía infantil y tampoco podemos pedir mucho arco de personajes.

Finalmente, la escena de los elefantes rosas creó opiniones opuestas. Nos gusta que los elefantes rosas no surjan de la borrachera del pequeño elefante, sino más de una fantasía circense. Sin embargo, al ser el director Tim Burton, había expectativa de algo más macabro y tenebroso.